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  <sect1 id="p0">
    <para>M. Sc. Alejandro Elías Rivas Garay</para>
    <para>Magister en Estudios Internacionales. Investigador de la Universidad de Santiago de Chile. Santiago, Chile. </para>
    <para>alejandro.rivas.g@usach.cl </para>
    <para>0009-0006-1035-7224</para>
    <para>Cómo citar (APA, séptima edición): Rivas Garay, A. E. (2026). Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática </para>
    <para>y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global. Política Internacional, VIII (Nro. 4). </para>
    <para>https://doi.org/10.5281/zeno-</para>
    <para>do.22098885</para>
    <para>https://doi.org/10.5281/zenodo.22098885</para>
    <para>RECIBIDO: 19 DE JUNIO DE 2026</para>
    <para>APROBADO: 3 DE SEPTIEMBRE DE 2026</para>
    <para>PUBLICADO: 19 DE OCTUBRE DE 2026 </para>
    <para>RESUMEN El impacto en el clima se analiza cada vez más desde la perspectiva de la seguridad climática en estu-</para>
    <para>dios internacionales, concepto relativamente nuevo del mainstream. El objetivo del trabajo es generar </para>
    <para>aproximaciones epistemológicas relativas al concepto de seguridad climática y su implicancia en la mili-</para>
    <para>tarización de la crisis ambiental global. Se ha utilizado una metodología cualitativa del tipo documental, </para>
    <para>que giró en torno al estado del arte. Los resultados revelan números exorbitantes y presupuestos multi-</para>
    <para>millonarios para la defensa norteamericana y sus aliados. Se concluye que el Norte Global ha venido ges-</para>
    <para>Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la Licencia de Creative Commons Atribución-NoComercial Internacional 4.0 (CC BY-</para>
    <para>NC 4.0), que permite su uso, distribución y reproducción en cualquier medio, así como generar obras derivadas; siempre y cuando se reconozca al autor </para>
    <para>original y se haga con nes no comerciales. Las opiniones y contenidos de los documentos publicados corresponden exclusivamente a sus autores.</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>https:/</para>
    <para>/rpi.isri.cu/rpi</para>
    <para>rpi@isri.minrex.gob.cu</para>
    <para>https://creativecommons.</para>
    <para>org/licenses/by-nc/4.0/</para>
    <para>RNPS: No. 2092</para>
    <para>Vol. VIII, No. 4 (octubre-diciembre) | 2026</para>
    <para>377</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo </para>
    <para>de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>Approaches to the concept of Climate Security and the risk of militarizing </para>
    <para>the Global Environmental Crisis</para>
    <para>Approches du concept de sécurité climatique et du risque de militarisation </para>
    <para>de la crise environnementale mondiale.</para>
    <para>Abordagens ao conceito de Segurança Climática e o risco de militarização </para>
    <para>da Crise Ambiental Global</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p1">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>378</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>tionando una respuesta geoestratégica para mitigar los efectos del cambio climático, dándole el estatus </para>
    <para>de amenaza a la seguridad global, estrategia que perpetúa su actual estilo de vida basado en la guerra </para>
    <para>perpetua y que solo alimenta el poderoso complejo militar industrial. El estudio reconoce como limitación </para>
    <para>su carácter cualitativo documental, que restringe la generalización estadística de sus hallazgos y su de-</para>
    <para>pendencia de fuentes secundarias.</para>
    <para>Palabras clave: Cambio climático; Militarismo; Relaciones internacionales; Relaciones Norte-Sur; Seguridad.</para>
    <para>ABSTRACT The impact on the climate is increasingly analyzed from the perspective of climate security in international </para>
    <para>studies, a relatively new concept in the mainstream. The aim of this work is to generate epistemological </para>
    <para>approaches related to the concept of climate security and its implications for the militarization of the glob-</para>
    <para>al environmental crisis. A qualitative, documentary-type methodology was used, focusing on the state of </para>
    <para>the art. The results reveal exorbitant gures and multi-billion-dollar budgets for the defense of the United </para>
    <para>States and its allies. It is concluded that the Global North has been managing a geostrategic response to </para>
    <para>mitigate the eects of climate change, classifying it as a threat to global security—a strategy that perpet-</para>
    <para>uates its current lifestyle based on perpetual war and only feeds the powerful military-industrial complex. </para>
    <para>The study acknowledges its qualitative, documentary nature as a limitation, which restricts the statistical </para>
    <para>generalizability of its ndings and its dependence on secondary sources.</para>
    <para>Keywords: Climate change; Militarism; International relations; North-South relations; Security.</para>
    <para>RÉSUMÉ </para>
    <para>L'impact du changement climatique est de plus en plus analysé sous l'angle de la sécurité climatique dans </para>
    <para>les études internationales, un concept relativement nouveau dans le courant dominant. Ce travail vise à </para>
    <para>développer des approches épistémologiques liées à la notion de sécurité climatique et à ses implications </para>
    <para>pour la militarisation de la crise environnementale mondiale. Une méthodologie qualitative, de type doc-</para>
    <para>umentaire, a été employée, axée sur l'état de l'art. Les résultats révèlent des chires exorbitants et des </para>
    <para>budgets de plusieurs milliards de dollars pour la défense des États-Unis et de leurs alliés. Il en ressort que </para>
    <para>les pays du Nord mettent en œuvre une réponse géostratégique pour atténuer les eets du changement </para>
    <para>climatique, le considérant comme une menace pour la sécurité mondiale – une stratégie qui perpétue leur </para>
    <para>mode de vie actuel fondé sur la guerre perpétuelle et alimente le puissant complexe militaro-industriel. </para>
    <para>L'étude reconnaît sa nature qualitative et documentaire comme une limite, restreignant la généralisation </para>
    <para>statistique de ses conclusions et sa dépendance aux sources secondaires.</para>
    <para>Mots-clés : Changement climatique ; militarisme ; relations internationales ; relations Nord-Sud ; sécurité.</para>
    <para>RESUMO </para>
    <para>O impacto sobre o clima tem sido cada vez mais analisado sob a perspectiva da segurança climática nos </para>
    <para>estudos internacionais, um conceito relativamente novo no meio acadêmico dominante. O objetivo deste </para>
    <para>trabalho é gerar abordagens epistemológicas relacionadas ao conceito de segurança climática e suas im-</para>
    <para>plicações para a militarização da crise ambiental global. Foi utilizada uma metodologia qualitativa, de </para>
    <para>caráter documental, com foco no estado da arte. Os resultados revelam cifras exorbitantes e orçamentos </para>
    <para>bilionários para a defesa dos Estados Unidos e seus aliados. Conclui-se que o Norte Global tem gerenciado </para>
    <para>uma resposta geoestratégica para mitigar os efeitos das mudanças climáticas, classicando-as como uma </para>
    <para>ameaça à segurança global – uma estratégia que perpetua seu estilo de vida atual baseado em guerras </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p2">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>379</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>perpétuas e apenas alimenta o poderoso complexo militar-industrial. O estudo reconhece sua natureza </para>
    <para>qualitativa e documental como uma limitação, que restringe a generalização estatística de suas conclusões </para>
    <para>e sua dependência de fontes secundárias.</para>
    <para>Palavras-chave: Mudanças climáticas; Militarismo; Relações internacionais; Relações Norte-Sul; Segurança.</para>
    <para>INTRODUCCIÓN</para>
    <para>Los recursos naturales no solo son esenciales para </para>
    <para>el funcionamiento de las economías modernas, sino </para>
    <para>también, son de suma importancia para las activida-</para>
    <para>des bélicas alrededor del mundo, la más importan-</para>
    <para>te, la industria militar y de defensa de los Estados </para>
    <para>Unidos (y sus socios estratégicos), donde se viene </para>
    <para>desarrollando la idea (y de la comunidad de inteli-</para>
    <para>gencia) de que el cambio climático es una amenaza </para>
    <para>directa a su seguridad global y nacional.</para>
    <para>De </para>
    <para>esta </para>
    <para>idea </para>
    <para>nace </para>
    <para>el </para>
    <para>concepto </para>
    <para>de </para>
    <para>seguridad </para>
    <para>cli-</para>
    <para>mática, </para>
    <para>que </para>
    <para>examina </para>
    <para>las </para>
    <para>amenazas </para>
    <para>directas </para>
    <para>que </para>
    <para>se perciben contra la seguridad de un país, como </para>
    <para>es el caso de las consecuencias para las operacio-</para>
    <para>nes militares a causa del cambio climático, lo que </para>
    <para>agravaría las tensiones, los conictos y la violencia </para>
    <para>existentes, que podrían extenderse o afectar al Es-</para>
    <para>tado-Nación moderno. La problemática ambiental </para>
    <para>(relativa a la Crisis Ambiental) no es solo un proble-</para>
    <para>ma medioambiental cualquiera, sino un fenómeno </para>
    <para>geopolítico sumamente denso de analizar, más aún, </para>
    <para>si se discute en medio de complejas relaciones asi-</para>
    <para>métricas de poder, particularmente su variable del </para>
    <para>cambio climático, como posible fuente de tensiones </para>
    <para>y </para>
    <para>conictos </para>
    <para>en </para>
    <para>el </para>
    <para>nuevo </para>
    <para>orden </para>
    <para>global </para>
    <para>emergente </para>
    <para>(Estenssoro, 2010).</para>
    <para>Entre los factores geopolíticos y los escenarios béli-</para>
    <para>cos ya conocidos, se encuentra la ya famosa guerra </para>
    <para>del petróleo que asoló Oriente Medio el pasado si-</para>
    <para>glo XX, donde existen vastos yacimientos petrolífe-</para>
    <para>ros que alimentarían el apetito insaciable del com-</para>
    <para>plejo industrial-militar de la coalición occidental. Ya </para>
    <para>hace medio siglo, el saliente presidente de Estados </para>
    <para>Unidos, Dwight Eisenhower, advertía al mundo so-</para>
    <para>bre el complejo militar-industrial y de sus nefastos </para>
    <para>alcances. Pero también, está el tema de que la in-</para>
    <para>dustria militar es una de las industrias globales que </para>
    <para>más fuentes de energía consume y, a la vez, es la </para>
    <para>que más contamina emitiendo las mayores cantida-</para>
    <para>des de CO2 a la atmosfera.</para>
    <para>En este sentido, los países del Sur global cuentan </para>
    <para>con ricos depósitos de recursos naturales que son </para>
    <para>fuente para las economías como Estados Unidos y </para>
    <para>sus socios del Norte global, que gestionan grandes </para>
    <para>conglomerados </para>
    <para>industriales </para>
    <para>dedicados </para>
    <para>al </para>
    <para>negocio </para>
    <para>de la guerra. La seguridad climática y la militariza-</para>
    <para>ción de la crisis climática, marcarán la agenda en los </para>
    <para>futuros decenios, con implicancias adversas para los </para>
    <para>intereses estratégicos de los países del Sur Global.</para>
    <para>La literatura especializada ha abordado la relación </para>
    <para>entre clima, poder y guerra desde ángulos parcia-</para>
    <para>les que rara vez convergen. Una primera vertiente, </para>
    <para>asociada a los estudios de securitización ambiental, </para>
    <para>examina cómo los Estados denen la crisis ecoló-</para>
    <para>gica </para>
    <para>como </para>
    <para>amenaza </para>
    <para>a </para>
    <para>la </para>
    <para>seguridad </para>
    <para>nacional </para>
    <para>(Es-</para>
    <para>tenssoro, 2010; Estenssoro y Vásquez, 2022). Una </para>
    <para>segunda vertiente, propia de la economía política </para>
    <para>del gasto militar, analiza la magnitud presupuesta-</para>
    <para>ria y la huella material del aparato de defensa, en </para>
    <para>particular su consumo de combustibles fósiles y sus </para>
    <para>emisiones (Crawford, 2019; Parkinson, 2020). Una </para>
    <para>tercera </para>
    <para>vertiente, </para>
    <para>más </para>
    <para>antigua, </para>
    <para>describe </para>
    <para>la </para>
    <para>lógica </para>
    <para>estructural del complejo militar-industrial como red </para>
    <para>de intereses entre fuerzas armadas, industria y po-</para>
    <para>der político (Qureshi, 2018).</para>
    <para>El </para>
    <para>vacío </para>
    <para>de </para>
    <para>investigación </para>
    <para>que </para>
    <para>este </para>
    <para>trabajo </para>
    <para>busca </para>
    <para>cubrir </para>
    <para>reside </para>
    <para>precisamente </para>
    <para>en </para>
    <para>la </para>
    <para>escasa </para>
    <para>intersec-</para>
    <para>ción de esas tres vertientes. La literatura disponi-</para>
    <para>ble tiende a estudiar por separado el discurso de la </para>
    <para>seguridad climática, el volumen del gasto militar y </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p3">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>380</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>la dinámica del complejo militar-industrial, pero no </para>
    <para>articula de forma sistemática cómo el primero ope-</para>
    <para>ra como marco legitimador de los otros dos. Desde </para>
    <para>las escuelas del Sur Global, además, el concepto de </para>
    <para>seguridad climática permanece débilmente proble-</para>
    <para>matizado </para>
    <para>como </para>
    <para>categoría </para>
    <para>de </para>
    <para>poder. </para>
    <para>Este </para>
    <para>artículo </para>
    <para>aborda ese cruce poco explorado.</para>
    <para>En </para>
    <para>función </para>
    <para>de </para>
    <para>lo </para>
    <para>anterior, </para>
    <para>el </para>
    <para>objetivo </para>
    <para>general </para>
    <para>del </para>
    <para>presente trabajo es generar aproximaciones episte-</para>
    <para>mológicas al concepto de seguridad climática y a </para>
    <para>sus implicancias en la militarización de la crisis am-</para>
    <para>biental global. De este objetivo general se despren-</para>
    <para>den tres objetivos especícos. Primero, reconstruir </para>
    <para>el estado del arte sobre la relación entre cambio cli-</para>
    <para>mático, gasto militar y complejo militar-industrial. </para>
    <para>Segundo, examinar cómo el discurso de la seguri-</para>
    <para>dad climática se articula en la estrategia de segu-</para>
    <para>ridad nacional de Estados Unidos y sus aliados del </para>
    <para>Norte Global. Tercero, evidenciar, a partir de datos </para>
    <para>presupuestarios y de emisiones, la magnitud mate-</para>
    <para>rial que sostiene dicha estrategia.</para>
    <para>El diseño cualitativo de tipo documental, organiza-</para>
    <para>do en torno al estado del arte, resulta el más ade-</para>
    <para>cuado para este problema por dos razones. Por una </para>
    <para>parte, el objetivo es de naturaleza epistemológica y </para>
    <para>conceptual, orientado a reconstruir cómo se ha de-</para>
    <para>nido y disputado la noción de seguridad climática, </para>
    <para>tarea para la cual el análisis interpretativo de fuentes </para>
    <para>es más apropiado que un tratamiento estadístico. </para>
    <para>Por otra, la evidencia disponible es predominante-</para>
    <para>mente documental y dispersa entre informes ocia-</para>
    <para>les, estrategias de defensa y literatura académica, </para>
    <para>de modo que el estado del arte permite integrar-</para>
    <para>la y ponerla en diálogo. Un enfoque estrictamente </para>
    <para>cuantitativo dejaría fuera la dimensión discursiva y </para>
    <para>de poder que constituye el núcleo del problema.</para>
    <para>Metodología</para>
    <para>Entre la formulación del problema y la descripción </para>
    <para>del procedimiento analítico, esta sección precisa los </para>
    <para>elementos que orientan la investigación. En primer </para>
    <para>lugar, se establece el objetivo del estudio, se for-</para>
    <para>mula la pregunta central y se plantea la hipótesis </para>
    <para>que será contrastada mediante el examen sistemá-</para>
    <para>tico de la literatura y de las fuentes documentales </para>
    <para>seleccionadas. A continuación, se describe el méto-</para>
    <para>do empleado para reunir, organizar e interpretar la </para>
    <para>evidencia.</para>
    <para>Objetivo, pregunta de investigación e hipótesis</para>
    <para>La pregunta de investigación que orienta el estu-</para>
    <para>dio es la siguiente: ¿será acaso la seguridad climá-</para>
    <para>tica </para>
    <para>una </para>
    <para>estrategia </para>
    <para>del </para>
    <para>Norte </para>
    <para>Global </para>
    <para>para </para>
    <para>militari-</para>
    <para>zar </para>
    <para>la </para>
    <para>crisis </para>
    <para>ambiental? </para>
    <para>La </para>
    <para>hipótesis </para>
    <para>sostiene </para>
    <para>que </para>
    <para>el concepto de “seguridad climática” se encuentra </para>
    <para>inuenciado por la academia, la industria de la de-</para>
    <para>fensa y el complejo militar-industrial de los Estados </para>
    <para>Unidos y sus aliados del Norte Global.</para>
    <para>Método</para>
    <para>Se </para>
    <para>empleó </para>
    <para>una </para>
    <para>metodología </para>
    <para>cualitativa </para>
    <para>(Taylor </para>
    <para>y </para>
    <para>Bogdan, 1987), de análisis documental que giró en </para>
    <para>torno al estado del arte, donde prima el análisis de-</para>
    <para>tallado </para>
    <para>de </para>
    <para>materiales </para>
    <para>históricos </para>
    <para>almacenado </para>
    <para>en </para>
    <para>la </para>
    <para>web. Según Galeano Marín y Vélez Restrepo (2002), </para>
    <para>las </para>
    <para>metodologías </para>
    <para>de </para>
    <para>investigación </para>
    <para>cualitativa </para>
    <para>son </para>
    <para>maneras </para>
    <para>posibles </para>
    <para>de </para>
    <para>hacer </para>
    <para>investigación </para>
    <para>en </para>
    <para>cien-</para>
    <para>cias sociales. Una de sus formas es la investigación </para>
    <para>documental, que incluye la metodología estado del </para>
    <para>arte. El objetivo del estado del arte es recolectar y </para>
    <para>reconocer lo que hasta el momento se ha dicho de </para>
    <para>la investigación, analizar las propuestas de los teó-</para>
    <para>ricos y describir los trabajos que aborden el tema.</para>
    <para>Técnica</para>
    <para>Se generó una búsqueda analítica que identicó las </para>
    <para>más importantes referencias bibliográcas relativas </para>
    <para>a los conceptos de Seguridad Climática, militariza-</para>
    <para>ción y crisis ambiental global; mediante el estudio </para>
    <para>de 46 documentos que conformaron un corpus bi-</para>
    <para>bliográco que se diseñó clasicando los textos que </para>
    <para>conformaron el universo almacenado posteriormen-</para>
    <para>te en Excel y sobre el cual se aplicaron los ltros de </para>
    <para>selección; esta herramienta cumplió la función de </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p4">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>381</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>ordenar los contenidos, y lo hizo de forma práctica </para>
    <para>y accesible.</para>
    <para>La identicación de los documentos se realizó me-</para>
    <para>diante búsqueda sistemática en bases académicas, </para>
    <para>repositorios </para>
    <para>institucionales </para>
    <para>y </para>
    <para>portales </para>
    <para>ociales </para>
    <para>de </para>
    <para>organismos de defensa y seguridad. Se incluyeron </para>
    <para>documentos </para>
    <para>académicos </para>
    <para>revisados </para>
    <para>por </para>
    <para>pares, </para>
    <para>in-</para>
    <para>formes </para>
    <para>gubernamentales </para>
    <para>y </para>
    <para>publicaciones </para>
    <para>de </para>
    <para>cen-</para>
    <para>tros de estudio que abordaran de forma directa la </para>
    <para>relación entre seguridad climática, gasto militar y </para>
    <para>complejo militar-industrial. Se excluyeron notas de </para>
    <para>prensa sin respaldo documental, materiales de di-</para>
    <para>vulgación y textos que solo mencionaran el tema de </para>
    <para>manera tangencial. El período cubierto abarca des-</para>
    <para>de 1990 hasta 2024, con énfasis en la producción </para>
    <para>posterior a 2015.</para>
    <para>DESARROLLO</para>
    <para>Estado del Arte</para>
    <para>2.1. Crisis Ambiental Global y Seguridad Climática</para>
    <para>Entender la crisis ambiental global y sus relaciones </para>
    <para>de poder detrás de la seguridad climática, es de vi-</para>
    <para>tal importancia, una necesidad urgente debido a lo </para>
    <para>que Mary Kaldor (2001), ha denominado “las nue-</para>
    <para>vas guerras” del mundo globalizado; o como lo in-</para>
    <para>terpreta Vandana Shiva (2007), “las nuevas guerras </para>
    <para>de la globalización” que no tiene un enemigo claro </para>
    <para>y que no está limitada en el espacio ni en el tiempo. </para>
    <para>En este sentido, Michael Klare (2001), predice que el </para>
    <para>móvil de las guerras futuras ya no será ideológico, </para>
    <para>sino la posesión de nuestros recursos naturales más </para>
    <para>preciados y cada vez más escasos. </para>
    <para>En esta línea de ideas, Estenssoro, Vásquez y Ca-</para>
    <para>rrasco (2022), en el libro “La crisis ambiental global </para>
    <para>en el discurso de la seguridad nacional de Estados </para>
    <para>Unidos: Un fenómeno de larga data”, proponen una </para>
    <para>tesis similar, donde:</para>
    <para>La crisis ambiental global, aumentaba la preocupa-</para>
    <para>ción por el impacto que podría acarrear a su segu-</para>
    <para>ridad. La escasez de recursos podría ser causa de </para>
    <para>guerras, los desastres climáticos producto del ca-</para>
    <para>lentamiento global provocarían hambrunas, sequías </para>
    <para>y conictos por la supervivencia en los países sub-</para>
    <para>desarrollados junto con impulsar oleadas de migra-</para>
    <para>ciones masivas que invadirían a Estados Unidos y </para>
    <para>otros países desarrollados del norte global. (Estens-</para>
    <para>soro y otros, 2022, p.55)</para>
    <para>Según Fernando Estenssoro, “cuando se habla de </para>
    <para>geopolítica ambiental, se busca enfatizar una carac-</para>
    <para>terística determinante de la geopolítica de este si-</para>
    <para>glo XXI, será la problemática que se deriva de la cri-</para>
    <para>sis ambiental global” (Estenssoro, 2020, p. 15). Este </para>
    <para>fenómeno viene debatiéndose sobremanera dentro </para>
    <para>del establishment americano, donde las estrategias </para>
    <para>referidas a su seguridad nacional son el punto neu-</para>
    <para>rálgico de su política de Estado. En este sentido, Mi-</para>
    <para>chael T. Klare en su libro “Wars for resources. The </para>
    <para>future scenario of global conict”, señala:</para>
    <para>Que no es posible explicar la dinámica mundial de </para>
    <para>las cuestiones de seguridad, sin admitir la impor-</para>
    <para>tancia crucial de la competencia por los recursos. </para>
    <para>En casi todos los países del mundo, el designio de </para>
    <para>proteger </para>
    <para>las </para>
    <para>materias </para>
    <para>esenciales </para>
    <para>se </para>
    <para>ha </para>
    <para>convertido </para>
    <para>en rasgo primordial de la planicación de seguridad </para>
    <para>nacional. (Klare, 2003, p. 33)</para>
    <para>Esto </para>
    <para>ha </para>
    <para>implicado </para>
    <para>para </para>
    <para>los </para>
    <para>Estados </para>
    <para>Unidos </para>
    <para>y </para>
    <para>sus </para>
    <para>aliados </para>
    <para>del </para>
    <para>Norte </para>
    <para>Global </para>
    <para>(que </para>
    <para>vienen </para>
    <para>imponiendo </para>
    <para>su propia denición de la crisis ambiental), que la </para>
    <para>politica </para>
    <para>de </para>
    <para>seguridad </para>
    <para>nacional </para>
    <para>(relativa </para>
    <para>a </para>
    <para>la </para>
    <para>crisis </para>
    <para>ambiental) es para las potencias hegemónicas (que </para>
    <para>han dictado las reglas y sus intereses del sistema </para>
    <para>internacional desde la Segunda Guerra Mundial en </para>
    <para>adelante), un tema de seguridad nacional. En este </para>
    <para>sentido, como lo revela Fernando Estenssoro y Juan </para>
    <para>Pablo </para>
    <para>Vásquez </para>
    <para>(2022), </para>
    <para>en </para>
    <para>el </para>
    <para>libro </para>
    <para>“La </para>
    <para>geopolítica </para>
    <para>ambiental de Estados Unidos y sus aliados del norte </para>
    <para>global: implicancias para América Latina”, se indica </para>
    <para>que:</para>
    <para>El discurso de la securitización ambiental (vale de-</para>
    <para>cir, </para>
    <para>entender </para>
    <para>que </para>
    <para>la </para>
    <para>crisis </para>
    <para>ambiental </para>
    <para>global </para>
    <para>es </para>
    <para>un </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p5">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>382</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>fenómeno que afecta a su seguridad nacional), co-</para>
    <para>menzó a hacerse presente con los mismos inicios de </para>
    <para>la Guerra Fría, y para la realización de la Conferencia </para>
    <para>de Estocolmo 72´ este discurso ya tenía un desarro-</para>
    <para>llo importante tanto en Estados Unidos como entre </para>
    <para>sus aliados. (Estenssoro y Vásquez, 2022, p. 26)</para>
    <para>El debate ambiental global en la política mundial, </para>
    <para>se preocupa de analizar otra de sus mayores varia-</para>
    <para>bles, el denominado cambio climático; que afecta </para>
    <para>prácticamente a todos los aspectos del ser humano </para>
    <para>y el planeta Tierra. Por una parte, el Norte Global </para>
    <para>que concentra los Estados más ricos y desarrollados </para>
    <para>(el primer mundo y segundo mundo en tiempos de </para>
    <para>la guerra fría), y por otra, el Sur Global, que agru-</para>
    <para>pa los países en vía de desarrollo (el tercer mundo </para>
    <para>en tiempo de la guerra fría), han entendido de ma-</para>
    <para>nera diferenciada esta problemática. Sin embargo, </para>
    <para>la elección del primer mundo o Norte Global (de ir </para>
    <para>contra las fuerzas de la naturaleza) tiene un costo </para>
    <para>muy alto. Como lo establece el ex General de Briga-</para>
    <para>da Norteamericano Robert H. Scales:</para>
    <para>La iniciativa que menos éxito tiene para Washing-</para>
    <para>ton D.C., es apostar sobre la naturaleza y las carac-</para>
    <para>terísticas de la guerra del mañana, los servicios y la </para>
    <para>industria de la defensa junto con los comités de ex-</para>
    <para>pertos que la asesoran, el congreso, los académicos </para>
    <para>y los medios de comunicación, casi sin excepción, </para>
    <para>todos ellos se han equivocado. (Scales, 2016)</para>
    <para>Sin embargo, no es hasta 2003 cuando el estudio </para>
    <para>Security and climate change, de Jon Barnett, senta-</para>
    <para>ría las bases para la seguridad climática. El artículo </para>
    <para>explora </para>
    <para>sistemáticamente </para>
    <para>las </para>
    <para>conexiones </para>
    <para>entre </para>
    <para>el </para>
    <para>cambio climático y la seguridad, incluidas conside-</para>
    <para>raciones de seguridad nacional, roles de militares y </para>
    <para>como estos factores pueden desencadenar en con-</para>
    <para>ictos violentos (Barnett, 2003). Además, desde un </para>
    <para>punto de vista etimológico, la seguridad climática </para>
    <para>es denida como un marco político y normativo que </para>
    <para>analiza el impacto que tiene el cambio climático en </para>
    <para>la seguridad (Buxton, 2021). Pero no fue hasta que </para>
    <para>Peter Schwartz y Doug Randall, presentaron un es-</para>
    <para>tudio a petición del Pentágono, titulado An Abrupt </para>
    <para>Climate </para>
    <para>Change </para>
    <para>Scenario </para>
    <para>and </para>
    <para>Its </para>
    <para>Implications </para>
    <para>for </para>
    <para>United </para>
    <para>States </para>
    <para>National </para>
    <para>Security, </para>
    <para>se </para>
    <para>reveló </para>
    <para>que </para>
    <para>el </para>
    <para>cambio climático podría conducir a situaciones de </para>
    <para>seguridad </para>
    <para>para </para>
    <para>los </para>
    <para>intereses </para>
    <para>norteamericanos, </para>
    <para>en </para>
    <para>concreto y cito: </para>
    <para>A medida que se reducen las capacidades de carga </para>
    <para>globales y locales, las tensiones podrían aumentar </para>
    <para>en todo el mundo, lo que llevaría a dos estrategias </para>
    <para>fundamentales: defensiva y ofensiva. Las naciones </para>
    <para>con los recursos para hacerlo pueden construir for-</para>
    <para>talezas virtuales alrededor de sus países, preservan-</para>
    <para>do los recursos para sí mismas. Las naciones menos </para>
    <para>afortunadas, especialmente aquellas que tienen an-</para>
    <para>tiguas enemistades con sus vecinos, pueden iniciar </para>
    <para>luchas </para>
    <para>por </para>
    <para>el </para>
    <para>acceso </para>
    <para>a </para>
    <para>alimentos, </para>
    <para>agua </para>
    <para>potable </para>
    <para>o </para>
    <para>energía. (Schwartz y Randall, 2003, p. 2)</para>
    <para>En las propias palabras de Schwartz y Randall, “más </para>
    <para>que predecir cómo se producirá el cambio climáti-</para>
    <para>co, nuestra intención es dramatizar el impacto que </para>
    <para>el cambio climático podría tener en la sociedad si </para>
    <para>no estamos preparados para ello” (Schwartz y Ran-</para>
    <para>dall, 2003, p. 7). Al respecto Nick Buxton, en el estu-</para>
    <para>dio “Cambio Climático S.A.”, demuestra que:</para>
    <para>La seguridad climática y su demanda surgen de un </para>
    <para>poderoso aparato militar y de seguridad nacional, </para>
    <para>en particular de los países más ricos. Esto signica </para>
    <para>que la seguridad se percibe en función de las ame-</para>
    <para>nazas que representa para sus operaciones militares </para>
    <para>y su seguridad nacional, un término que lo abarca y </para>
    <para>que básicamente se reere al poderío económico y </para>
    <para>político de un país. (Buxton, 2021, p. 1)</para>
    <para>En el año 2007, la National Security Analysis (CNA </para>
    <para>Corporation), convocó a un panel de altos ociales </para>
    <para>militares retirados y expertos en seguridad nacio-</para>
    <para>nal </para>
    <para>y </para>
    <para>realizó </para>
    <para>una </para>
    <para>evaluación </para>
    <para>del </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático </para>
    <para>global, según el panel: “El cambio climático, desde </para>
    <para>la perspectiva de la Junta Asesora Militar, presenta </para>
    <para>riesgos signicativos para la seguridad nacional de </para>
    <para>Estados Unidos” (CNA Corporation, 2007, p. 7). El </para>
    <para>último informe de la comunidad de inteligencia de </para>
    <para>los Estados Unidos 2024, señala: </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p6">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>383</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>Los riesgos para los intereses de seguridad nacio-</para>
    <para>nal de Estados Unidos aumentan a medida que los </para>
    <para>efectos </para>
    <para>físicos </para>
    <para>del </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático </para>
    <para>y </para>
    <para>medioam-</para>
    <para>biental se cruzan con las tensiones geopolíticas y </para>
    <para>las vulnerabilidades de algunos sistemas globales. </para>
    <para>Las catástrofes relacionadas con el clima en los paí-</para>
    <para>ses de renta baja agravarán los problemas económi-</para>
    <para>cos, aumentarán el riesgo de conictos intercomu-</para>
    <para>nitarios por los escasos recursos e incrementarán la </para>
    <para>necesidad de ayuda humanitaria y nanciera (U.S. </para>
    <para>National Intelligence Council, 2024, p. 33).</para>
    <para>2.2. </para>
    <para>Estrategia </para>
    <para>Nacional </para>
    <para>de </para>
    <para>Seguridad </para>
    <para>y </para>
    <para>Cambio </para>
    <para>Climático</para>
    <para>Para </para>
    <para>el </para>
    <para>Departamento </para>
    <para>de </para>
    <para>Defensa </para>
    <para>de </para>
    <para>los </para>
    <para>Estados </para>
    <para>Unidos, el cambio climático introduce nuevos ries-</para>
    <para>gos y vulnerabilidades de seguridad, razón por la </para>
    <para>cual </para>
    <para>el </para>
    <para>Departamento </para>
    <para>de </para>
    <para>Estado </para>
    <para>trabaja </para>
    <para>con </para>
    <para>sus </para>
    <para>socios y aliados para fortalecer la resiliencia (Ans </para>
    <para>y otros, 2023). Es por ello, que en la Estrategia de </para>
    <para>Seguridad Nacional de 2015, la Administración Oba-</para>
    <para>ma armó que el cambio climático es una amenaza </para>
    <para>urgente y creciente para nuestra seguridad nacio-</para>
    <para>nal (White House, 2015); visión que continuara am-</para>
    <para>pliándose con las administraciones Trump y Biden. </para>
    <para>Para ello, se han valido de la “Ley de Autorización </para>
    <para>de </para>
    <para>Defensa </para>
    <para>Nacional </para>
    <para>S.2943/2016” </para>
    <para>(que </para>
    <para>ha </para>
    <para>sido </para>
    <para>uno de los vehículos legislativos más importantes </para>
    <para>sobre </para>
    <para>seguridad </para>
    <para>climática </para>
    <para>en </para>
    <para>Estados </para>
    <para>Unidos), </para>
    <para>la </para>
    <para>cual considera que el cambio climático es una ame-</para>
    <para>naza directa a la seguridad nacional de los Estados </para>
    <para>Unido (Conger, 2024). De ahí, que, en 2007, en el </para>
    <para>informe del CNA, titulado National Security and the </para>
    <para>Threat of Climate Change, han señalado que el cam-</para>
    <para>bio climático global presenta un tipo nuevo y muy </para>
    <para>diferente de desafío a la seguridad nacional. (CNA </para>
    <para>Corporation, 2007). </para>
    <para>El Plan de gestión estratégica del Departamento de </para>
    <para>Defensa 2022-2026, suscita: “Reducir los impactos </para>
    <para>climáticos en las instalaciones del Departamento de </para>
    <para>Defensa y mejorar la capacidad del Departamento </para>
    <para>de Defensa para combatir los desafíos climáticos, </para>
    <para>energéticos y ambientales del siglo XXI” (U.S. De-</para>
    <para>partment of Defense, 2021).En este sentido, la co-</para>
    <para>munidad militar y de inteligencia de Estados Unidos </para>
    <para>tiende a agrupar las implicaciones para la seguridad </para>
    <para>nacional del cambio climático inducido por el calen-</para>
    <para>tamiento global en dos áreas superpuestas:</para>
    <para>La primera es cómo afectará el cambio climático a </para>
    <para>las </para>
    <para>instalaciones </para>
    <para>y </para>
    <para>operaciones </para>
    <para>militares </para>
    <para>estadou-</para>
    <para>nidenses, </para>
    <para>incluida </para>
    <para>la </para>
    <para>forma </para>
    <para>en </para>
    <para>que </para>
    <para>la </para>
    <para>respuesta </para>
    <para>a </para>
    <para>los desastres climáticos tensionará las operaciones </para>
    <para>militares y potencialmente restará valor a otras mi-</para>
    <para>siones militares. En segundo lugar, cómo el cambio </para>
    <para>climático plantea amenazas a la seguridad política </para>
    <para>y nacional, que pueden llegar hasta la guerra. (Na-</para>
    <para>tional Intelligence Council, 2016)</para>
    <para>El </para>
    <para>almirante </para>
    <para>retirado </para>
    <para>James </para>
    <para>Stavridis </para>
    <para>argumentó </para>
    <para>que el cambio climático era posiblemente el desafío </para>
    <para>de seguridad nacional más apremiante al que se en-</para>
    <para>frentaba Estados Unidos (Stavridis, 2018). En esta </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p7">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>384</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>misma línea de ideas, la Secretaria del Ejército de </para>
    <para>Estados Unidos, Christine E. Wormuth, señala que: </para>
    <para>“El cambio climático amenaza la seguridad de Esta-</para>
    <para>dos Unidos y está alterando el paisaje geoestraté-</para>
    <para>gico tal y como lo conocemos” (U.S. Army Report, </para>
    <para>2022, p. 3). En este sentido, el informe añade:</para>
    <para>El </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático </para>
    <para>pone </para>
    <para>en </para>
    <para>peligro </para>
    <para>la </para>
    <para>seguridad </para>
    <para>nacional y económica, y la salud y el bienestar del </para>
    <para>pueblo estadounidense. Los riesgos asociados con </para>
    <para>el cambio climático son amplios, signicativos y ur-</para>
    <para>gentes. Estos riesgos afectarán al Ejército en todos </para>
    <para>los niveles: desde cómo y dónde operan y entre-</para>
    <para>nan las unidades, hasta cómo el servicio en su con-</para>
    <para>junto equipa y sostiene a los soldados para luchar </para>
    <para>en operaciones multidominio… El cambio climático </para>
    <para>está haciendo que el mundo sea más inseguro y de-</para>
    <para>bemos actuar. (U.S. Army Report, 2022, p. 4).</para>
    <para>Así </para>
    <para>mismo, </para>
    <para>las </para>
    <para>palabras </para>
    <para>del </para>
    <para>Secretario </para>
    <para>de </para>
    <para>Defensa </para>
    <para>Lloyd J. Austin III, en el “Informe de progreso del Plan </para>
    <para>de Adaptación Climática 2022 del Departamento de </para>
    <para>Defensa”, </para>
    <para>son </para>
    <para>análogas, </para>
    <para>indicando </para>
    <para>que </para>
    <para>el </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático estaría socavando la preparación militar e </para>
    <para>imponiendo costos cada vez más insostenibles al De-</para>
    <para>partamento de Defensa (U.S. Department of Defen-</para>
    <para>se, 2022). En este sentido el informe agrega:</para>
    <para>El aumento de las temperaturas, los cambios en los pa-</para>
    <para>trones de precipitación y las condiciones climáticas más </para>
    <para>frecuentes, extremas e impredecibles causadas por el </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático </para>
    <para>están </para>
    <para>empeorando </para>
    <para>los </para>
    <para>riesgos </para>
    <para>de </para>
    <para>seguridad existentes y creando nuevos desafíos para </para>
    <para>Estados Unidos y nuestros aliados y socios. El cambio </para>
    <para>climático está aumentando la demanda y el alcance de </para>
    <para>las operaciones militares en el país y en todo el mundo. </para>
    <para>(U.S. Department of Defense, 2022, p. 1)</para>
    <para>La Ocina del Subsecretario de Defensa para Ener-</para>
    <para>gía, Instalaciones y Medio Ambiente, ha destacado </para>
    <para>que el cambio climático es una amenaza a la segu-</para>
    <para>ridad </para>
    <para>nacional </para>
    <para>(según </para>
    <para>su </para>
    <para>visión) </para>
    <para>con </para>
    <para>implicancias </para>
    <para>tangibles en la preparación militar norteamericana. </para>
    <para>Según el actual Subsecretario de Defensa para Ener-</para>
    <para>gía, Instalaciones y Medio Ambiente Brendan Owens:</para>
    <para>La misión principal del departamento es mantener </para>
    <para>una fuerza militar sólida capaz de disuadir el con-</para>
    <para>icto y al mismo tiempo garantizar la seguridad de </para>
    <para>la nación. Para llevar a cabo ecazmente esta mi-</para>
    <para>sión, el departamento debe tener acceso a recursos </para>
    <para>esenciales como energía, tierra, aire y agua. Estos </para>
    <para>son necesarios para el desarrollo y entrenamiento </para>
    <para>de nuestras fuerzas tanto ahora como en el futuro. </para>
    <para>(Owens, 2023)</para>
    <para>Del mismo modo, el Secretario de la Fuerza Aérea, </para>
    <para>Frank Kendall, ha indicado en el Informe “Plan de </para>
    <para>Acción </para>
    <para>Climática </para>
    <para>del </para>
    <para>Departamento </para>
    <para>de </para>
    <para>la </para>
    <para>Fuerza </para>
    <para>Aérea 2022”, que, el cambio climático está remode-</para>
    <para>lando el entorno de seguridad global cada vez más </para>
    <para>complejo </para>
    <para>y </para>
    <para>el </para>
    <para>Departamento </para>
    <para>de </para>
    <para>la </para>
    <para>Fuerza </para>
    <para>Aérea </para>
    <para>debe </para>
    <para>adaptarse </para>
    <para>y </para>
    <para>responder </para>
    <para>a </para>
    <para>esa </para>
    <para>amenaza </para>
    <para>(U.S. </para>
    <para>Department of the Air Force, 2022). El citado plan </para>
    <para>estratégico subraya:</para>
    <para>El </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático </para>
    <para>ha </para>
    <para>introducido </para>
    <para>graves </para>
    <para>desa-</para>
    <para>fíos para lograr el dominio del aire y el espacio. El </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático </para>
    <para>afecta </para>
    <para>nuestra </para>
    <para>capacidad </para>
    <para>para </para>
    <para>mantener la preparación operativa, acceder a ubi-</para>
    <para>caciones estratégicas a nivel mundial y ejecutar la </para>
    <para>misión operativa... </para>
    <para>El aumento de las temperaturas, </para>
    <para>los cambios en los patrones de precipitación y las </para>
    <para>condiciones </para>
    <para>climáticas </para>
    <para>severas </para>
    <para>y </para>
    <para>más </para>
    <para>frecuentes </para>
    <para>impulsadas por el cambio climático plantean ries-</para>
    <para>gos cada vez mayores para nuestras instalaciones y </para>
    <para>nuestra preparación operativa. (U.S. Department of </para>
    <para>the Air Force, 2022, p. 3)</para>
    <para>Para uno de los principales socios estratégicos de </para>
    <para>los Estados Unidos, es decir, la Organización del Tra-</para>
    <para>tado de Atlántico Norte (OTAN), la “crisis climática” </para>
    <para>es del mismo modo que para su socio, una cuestión </para>
    <para>de seguridad. Según su visión, lidiar con cuestiones </para>
    <para>de seguridad ambiental que pueden conducir a de-</para>
    <para>sastres humanitarios, tensiones regionales y violen-</para>
    <para>cia, es su prioridad estratégica, ya que se centra en </para>
    <para>los riesgos ambientales para las actividades milita-</para>
    <para>res y la seguridad en general. En el informe “Pre-</para>
    <para>paring NATO for climate-related security challenges </para>
    <para>(2023)”, se puede entrever que:</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p8">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>385</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>El cambio climático afectará la seguridad de las po-</para>
    <para>blaciones al alterar el acceso a los recursos, dañar </para>
    <para>los medios de vida, aumentar la migración, debili-</para>
    <para>tar la capacidad de los Estados para proporcionar </para>
    <para>servicios públicos y potencialmente desencadenar </para>
    <para>inestabilidad </para>
    <para>política. </para>
    <para>Como </para>
    <para>amenaza </para>
    <para>transfron-</para>
    <para>teriza, </para>
    <para>el </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático </para>
    <para>está </para>
    <para>imponiendo </para>
    <para>a </para>
    <para>las </para>
    <para>organizaciones </para>
    <para>internacionales </para>
    <para>su </para>
    <para>responsabilidad </para>
    <para>de anticipar riesgos, gestionar crisis y coordinar las </para>
    <para>acciones de otros para fortalecer la conciencia y la </para>
    <para>resiliencia. (Farhan y otros, 2023, p. 4)</para>
    <para>Para justicar estos escenarios de hecatombe glo-</para>
    <para>bal, los estrategas militares delinean escenarios de </para>
    <para>pesadilla, en los que el cambio climático converge </para>
    <para>en conictos armados, hambrunas masivas y crisis </para>
    <para>sociales y políticas. Por ejemplo, en mayo de 1990, </para>
    <para>Terry P. Kelly produjo un artículo para la Escuela de </para>
    <para>Guerra Naval, “Global Climate Change Implications </para>
    <para>For The United States Navy”, enfatizando las ame-</para>
    <para>nazas a las “operaciones, instalaciones y sistemas </para>
    <para>navales” de la Marina en las próximas décadas. El </para>
    <para>análisis </para>
    <para>centra </para>
    <para>sus </para>
    <para>recomendaciones </para>
    <para>en </para>
    <para>el </para>
    <para>segui-</para>
    <para>miento y la adaptación al cambio climático (Kelly, </para>
    <para>1990). </para>
    <para>2.3. Complejo militar-industrial: el vaticinio de “Ike”</para>
    <para>El complejo industrial-militar se puede denir como </para>
    <para>el conjunto y el nexo entre la industria militar, altos </para>
    <para>mandos de las fuerzas armadas, políticos, y grupos </para>
    <para>civiles de interés que se benecian de los contratos </para>
    <para>de Defensa. Para Faisal Ahmad Qureshi (2018), el </para>
    <para>complejo militar-industrial puede ser denido como </para>
    <para>“una red estructural entre sus fuerzas armadas y el </para>
    <para>complejo </para>
    <para>político-económico </para>
    <para>en </para>
    <para>la </para>
    <para>que </para>
    <para>existe </para>
    <para>un </para>
    <para>ujo regulado, pero relativamente intenso de tec-</para>
    <para>nología, nanzas, servicios y productos” (Qureshi, </para>
    <para>2018, p. 123). El término surge con el discurso de </para>
    <para>despedida del presidente Dwight “Ike” Eisenhower </para>
    <para>de enero de 1961, cuando se rerió a la necesidad de </para>
    <para>que la sociedad:</para>
    <para>Debemos </para>
    <para>protegernos </para>
    <para>contra </para>
    <para>la </para>
    <para>adquisición </para>
    <para>de </para>
    <para>inuencia </para>
    <para>injusticada, </para>
    <para>buscada </para>
    <para>o </para>
    <para>no, </para>
    <para>por </para>
    <para>parte </para>
    <para>del complejo militar-industrial. El potencial para </para>
    <para>el aumento desastroso de un poder equivocado </para>
    <para>existe y persistirá. Nunca debemos permitir que </para>
    <para>el </para>
    <para>peso </para>
    <para>de </para>
    <para>esta </para>
    <para>combinación </para>
    <para>ponga </para>
    <para>en </para>
    <para>peligro </para>
    <para>nuestras libertades o procesos democráticos (Ei-</para>
    <para>senhower, 1961). </para>
    <para>Desde el punto de vista histórico, el complejo mili-</para>
    <para>tar-industrial no es una idea nueva, desde que exis-</para>
    <para>te el arte de la guerra hay un fabricante de armas </para>
    <para>detrás. </para>
    <para>Este </para>
    <para>pensamiento </para>
    <para>apoyado </para>
    <para>por </para>
    <para>la </para>
    <para>idea </para>
    <para>de </para>
    <para>que la “guerra” estimulaba a los industriales y fa-</para>
    <para>bricantes de armas, para llevar a los Estados nación </para>
    <para>al conicto armado con el n de generar mercados </para>
    <para>para </para>
    <para>sus </para>
    <para>armas </para>
    <para>y </para>
    <para>municiones, </para>
    <para>no </para>
    <para>es </para>
    <para>nada </para>
    <para>ilógico </para>
    <para>de creer. A principios del siglo XX se manifestaron </para>
    <para>preocupaciones </para>
    <para>similares </para>
    <para>sobre </para>
    <para>los </para>
    <para>fabricantes </para>
    <para>de </para>
    <para>armas (predominantemente en Europa) que obtu-</para>
    <para>vieron sustanciosos benecios de la Primera Guerra </para>
    <para>Mundial y pasaría exactamente lo mismo en la Se-</para>
    <para>gunda Guerra Mundial. Pero, incluso antes de esto, </para>
    <para>la relación entre ejército y la industria militar, se ha </para>
    <para>arraigado </para>
    <para>profundamente </para>
    <para>en </para>
    <para>el </para>
    <para>pensamiento </para>
    <para>y </para>
    <para>la </para>
    <para>academia.</para>
    <para>En un artículo del New York Times de nales de </para>
    <para>2010, </para>
    <para>se </para>
    <para>arma: </para>
    <para>“No </para>
    <para>es </para>
    <para>exagerado </para>
    <para>creer </para>
    <para>que </para>
    <para>la </para>
    <para>industria armamentística (que obtiene benecios </para>
    <para>no solo de las ventas nacionales, sino también de </para>
    <para>decenas de miles de millones de dólares en ex-</para>
    <para>portaciones </para>
    <para>anuales) </para>
    <para>manipula </para>
    <para>la </para>
    <para>política </para>
    <para>públi-</para>
    <para>ca para perpetuarse” (Ledbetter, 2010). Estados </para>
    <para>Unidos disfruta del dividendo de la paz, debido a </para>
    <para>que gasta más en su ejército, que los siguientes 15 </para>
    <para>mayores presupuestos militares juntos. Este cre-</para>
    <para>cimiento perpetuo parece conrmar la preocupa-</para>
    <para>ción de Eisenhower por el tamaño y la inuencia </para>
    <para>de los militares y la industria militar norteameri-</para>
    <para>cana. Pero a Eisenhower le preocupaba algo más </para>
    <para>que el tamaño del ejército; también le preocupa-</para>
    <para>ba su relación con la economía y la sociedad es-</para>
    <para>tadounidenses.</para>
    <para>El </para>
    <para>complejo </para>
    <para>militar-industrial </para>
    <para>norteamericano </para>
    <para>es </para>
    <para>el más grande del mundo y se encuentra entre los </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p9">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>386</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>mayores </para>
    <para>contaminadores </para>
    <para>planetarios, </para>
    <para>por </para>
    <para>lo </para>
    <para>que </para>
    <para>su relación con el clima es un oxímoron. La guerra </para>
    <para>y su preparación, así como la industria militar, son </para>
    <para>actividades intensivas en recursos naturales y com-</para>
    <para>bustibles fósiles. Pero la realidad es que el comple-</para>
    <para>jo militar-industrial y las fuerzas de defensa de las </para>
    <para>principales potencias mundiales no están obligadas </para>
    <para>por acuerdos climáticos internacionales a informar </para>
    <para>o reducir sus emisiones de carbono, y los datos que </para>
    <para>publican algunos países son poco conables o, en </para>
    <para>el </para>
    <para>mejor </para>
    <para>de </para>
    <para>los </para>
    <para>casos, </para>
    <para>incompletos. </para>
    <para>Esto </para>
    <para>se </para>
    <para>debe </para>
    <para>a que las emisiones de CO2 de los ejércitos en el </para>
    <para>extranjero, desde equipo, infraestructura, aviones a </para>
    <para>reacción hasta veleros y ejercicios de entrenamien-</para>
    <para>to, quedaron fuera del Protocolo de Kioto de 1997 </para>
    <para>sobre la reducción de gases de efecto invernadero </para>
    <para>(y nuevamente exentas de los acuerdos de París de </para>
    <para>2015) con el argumento de que los datos sobre el </para>
    <para>uso de energía por parte de los ejércitos podrían </para>
    <para>socavar la seguridad nacional. Como lo indica el Dr. </para>
    <para>Stuart Parkinson:</para>
    <para>En 1997, las negociaciones internacionales sobre el </para>
    <para>clima condujeron al acuerdo del Protocolo de Kio-</para>
    <para>to, que estableció por primera vez objetivos de re-</para>
    <para>ducción de emisiones de carbono para las naciones </para>
    <para>industrializadas. Sin embargo, uno de los muchos </para>
    <para>compromisos hechos para hacer realidad este tra-</para>
    <para>tado fue que las emisiones de las fuerzas militares </para>
    <para>quedarían excluidas de estos objetivos. (Parkinson, </para>
    <para>2020, p. 18).</para>
    <para>Un ejemplo de no haber suscrito a las fuerzas mili-</para>
    <para>tares en el protocolo de Kioto, nos revela el informe </para>
    <para>titulado “Daños climáticos causados por la guerra de </para>
    <para>Rusia en Ucrania” (2023), el que señala “que las emi-</para>
    <para>siones de gases de efecto invernadero atribuibles a </para>
    <para>doce meses de guerra ascendieron a 120 millones de </para>
    <para>tCO2e, equivale a las emisiones producidas durante </para>
    <para>el mismo período en un país como Bélgica” (Klerk, y </para>
    <para>otros, 2023, p. 6). Una cantidad brutal de emisiones </para>
    <para>de CO2 que es el resultado directo de las actividades </para>
    <para>de la guerra y de la industria militar. Hay que recor-</para>
    <para>dar que el principal suministrador en los esfuerzos </para>
    <para>de guerra en Ucrania es Estados Unidos y sus socios, </para>
    <para>por ende, el complejo industrial-militar norteameri-</para>
    <para>cano está en el máximo de sus operaciones.</para>
    <para>Otro ejemplo es que el petróleo es la principal causa </para>
    <para>de guerra: se estima que entre un cuarto y la mi-</para>
    <para>tad de todas las guerras interestatales desde 1973 </para>
    <para>han estado relacionadas con el petróleo. Y en todo </para>
    <para>el mundo, quienes luchan para proteger sus tierras </para>
    <para>de las industrias extractivas a menudo se topan con </para>
    <para>violencia estatal y paramilitar (Steichen y Koshga-</para>
    <para>rian, 2020). Como bien lo expresa el Departamento </para>
    <para>de Petróleo y Agua del Ejército de los Estados Uni-</para>
    <para>dos: “El combustible es la sangre de los militares... </para>
    <para>y </para>
    <para>es fundamental para la vida del teatro de operacio-</para>
    <para>nes” (Steichen y Koshgarian, 2020, p. 8).</para>
    <para>2.4. Militarizando la crisis climática: que dicen los </para>
    <para>números</para>
    <para>Estados Unidos cuenta con un presupuesto de de-</para>
    <para>fensa </para>
    <para>gigantesco. </para>
    <para>El </para>
    <para>presupuesto </para>
    <para>total </para>
    <para>de </para>
    <para>883.700 </para>
    <para>millones de dólares en nanciación de la defensa na-</para>
    <para>cional para el año scal 2024. Dentro de esta cifra, </para>
    <para>el congreso ha autorizado 841.400 millones de dóla-</para>
    <para>res para el Departamento de Defensa (DOD), 32.400 </para>
    <para>millones </para>
    <para>de </para>
    <para>dólares </para>
    <para>para </para>
    <para>programas </para>
    <para>de </para>
    <para>seguridad </para>
    <para>nacional dentro del Departamento de Energía y 438 </para>
    <para>millones de dólares en actividades relacionadas con </para>
    <para>la defensa. Son cifras desorbitantes, donde se cuenta </para>
    <para>montos y recursos para la nueva estrategia de segu-</para>
    <para>ridad climática (U.S. Senate, 2024). </para>
    <para>Los </para>
    <para>números </para>
    <para>refuerzan </para>
    <para>la </para>
    <para>tesis </para>
    <para>de </para>
    <para>que </para>
    <para>la </para>
    <para>militari-</para>
    <para>zación de la crisis ambiental global, tiene bases en </para>
    <para>el </para>
    <para>complejo </para>
    <para>industrial-militar. </para>
    <para>Si </para>
    <para>sumamos </para>
    <para>el </para>
    <para>gas-</para>
    <para>to militar de Estados Unidos, China, Rusia, India y </para>
    <para>las </para>
    <para>economías </para>
    <para>de </para>
    <para>G7 </para>
    <para>(Alemania, </para>
    <para>Canadá, </para>
    <para>Estados </para>
    <para>Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), Aus-</para>
    <para>tralia </para>
    <para>y </para>
    <para>Arabias </para>
    <para>Sauditas; </para>
    <para>se </para>
    <para>observa </para>
    <para>montos </para>
    <para>por </para>
    <para>1.702.227.792.000 millones de dólares. Solo los Es-</para>
    <para>tados Unidos, ya supera los 831.781.000 millones de </para>
    <para>dólares y representa casi el 50% del total mundial </para>
    <para>(Global Fire Power, 2024). Aunque estas cifras pa-</para>
    <para>rezcan gigantescas (en comparación al gasto militar </para>
    <para>total de todo el Sur Global), el gasto militar como </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p10">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>387</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>porcentaje </para>
    <para>del </para>
    <para>PIB </para>
    <para>ha </para>
    <para>descendido </para>
    <para>de </para>
    <para>forma </para>
    <para>sor-</para>
    <para>prendente en los últimos decenios. </para>
    <para>La Ley de Autorización de Defensa Nacional 2023 </para>
    <para>autorizó un presupuesto para la defensa de 773.000 </para>
    <para>millones </para>
    <para>de </para>
    <para>dólares </para>
    <para>(U.S. </para>
    <para>Department </para>
    <para>of </para>
    <para>Defense, </para>
    <para>2023), </para>
    <para>superior </para>
    <para>al </para>
    <para>presupuesto </para>
    <para>2022, </para>
    <para>que </para>
    <para>fue </para>
    <para>de </para>
    <para>768.000 millones de dólares, con 740.000 millones </para>
    <para>de dólares designados solo para el Departamento </para>
    <para>de </para>
    <para>Defensa </para>
    <para>(U.S. </para>
    <para>Department </para>
    <para>of </para>
    <para>Defense, </para>
    <para>2022). </para>
    <para>En este sentido, un interesante estudio de Neta C. </para>
    <para>Crawford: “Pentagon Fuel Use, Climate Change, and </para>
    <para>the Costs of War”, señala que, en su búsqueda de la </para>
    <para>seguridad, Estados Unidos gasta más en su ejército </para>
    <para>que cualquier otro país del mundo (Crawford, 2019). </para>
    <para>Además, </para>
    <para>calcula </para>
    <para>que </para>
    <para>las </para>
    <para>emisiones </para>
    <para>militares </para>
    <para>esta-</para>
    <para>dounidenses y el uso de combustible fósiles para </para>
    <para>operaciones militares en las guerras posteriores al </para>
    <para>9/11, son escalofriantes: </para>
    <para>Se calcula que la parte de las emisiones de gases </para>
    <para>de efecto invernadero de las operaciones de con-</para>
    <para>tingencia en ultramar (relacionadas con la guerra) </para>
    <para>-incluidas las principales zonas de guerra de Afga-</para>
    <para>nistán, Pakistán, Irak y Siria- asciende a más de 440 </para>
    <para>millones de toneladas métricas de CO2 para el pe-</para>
    <para>riodo comprendido entre 2001 al 2018. (Crawford, </para>
    <para>2019, p. 2) </para>
    <para>Crawford señala que “desde 2001, el Departamento </para>
    <para>de Defensa ha consumido constantemente entre el </para>
    <para>77% y el 80% de toda la energía consumida por el </para>
    <para>gobierno </para>
    <para>estadounidense” </para>
    <para>(Crawford, </para>
    <para>2019, </para>
    <para>p. </para>
    <para>4). </para>
    <para>Además, entre 25% y 50% de los conictos milita-</para>
    <para>res desde la crisis de 1973 han estado relacionados </para>
    <para>con el petróleo; y en 2022 el 66% de las misiones </para>
    <para>militares de la Unión Europea estuvieron relaciona-</para>
    <para>das con la extracción de combustibles fósiles (Coro-</para>
    <para>nel, 2022). Solo en 2021, el ejército estadounidense </para>
    <para>emitió al menos 100 millones de toneladas métricas </para>
    <para>de gases de efecto invernadero, una cifra estimada </para>
    <para>duplicando los 51 millones de toneladas métricas de </para>
    <para>emisiones de gases de efecto invernadero auto in-</para>
    <para>formadas por el Departamento de Defensa (Venka-</para>
    <para>tesh, 2023).</para>
    <para>Es </para>
    <para>más, </para>
    <para>el </para>
    <para>conjunto </para>
    <para>de </para>
    <para>instalaciones </para>
    <para>que </para>
    <para>apoyan </para>
    <para>las operaciones militares estadounidenses y la ca-</para>
    <para>pacidad de proyección de energía incluye más de </para>
    <para>560.000 </para>
    <para>instalaciones </para>
    <para>con </para>
    <para>más </para>
    <para>de </para>
    <para>275.000 </para>
    <para>edi-</para>
    <para>cios en 800 bases situadas en unos 27 millones </para>
    <para>de acres de tierra en los EE. UU. y el mundo (Vine, </para>
    <para>2020). Por su parte, los países donde más soldados </para>
    <para>norteamericanos se concentran son Japón, donde </para>
    <para>todavía hay más de 53.000, Alemania y Corea del </para>
    <para>Sur, </para>
    <para>donde </para>
    <para>se </para>
    <para>encuentran </para>
    <para>alrededor </para>
    <para>de </para>
    <para>34.000 </para>
    <para>y </para>
    <para>26.400, </para>
    <para>respectivamente </para>
    <para>(Merino, </para>
    <para>2021). </para>
    <para>En </para>
    <para>este </para>
    <para>mismo sentido:</para>
    <para>En el año 2017, el Departamento de Defensa nor-</para>
    <para>teamericano gastó 3.500 millones de dólares en ca-</para>
    <para>lefacción, refrigeración y suministro de electricidad </para>
    <para>en sus instalaciones. Por supuesto, que cada insta-</para>
    <para>lación gubernamental puede producir sus propias </para>
    <para>emisiones de gases de efecto invernadero. El propio </para>
    <para>edicio del Pentágono, situado en Arlington, Virgi-</para>
    <para>nia, emitió 24.620,55 toneladas métricas de CO2 en </para>
    <para>2017. (Crawford, 2019, p. 6)</para>
    <para>El uso de energía operativa, representa el 70% del </para>
    <para>consumo de energía del Departamento de Defensa </para>
    <para>(Crawford, 2019, p. 8). En el año scal 2022, el De-</para>
    <para>partamento de Defensa consumió más de 73 millo-</para>
    <para>nes de barriles de combustible para respaldar las </para>
    <para>operaciones y el entrenamiento en todo el mundo </para>
    <para>(U.S. Department of Defense, 2023a). Solo el B-52 </para>
    <para>Stratofortress </para>
    <para>consume </para>
    <para>aproximadamente </para>
    <para>tanto </para>
    <para>combustible en una hora como el que consume un </para>
    <para>conductor de automóvil promedio en siete años. En </para>
    <para>otro estudio de 2018, a petición de Securing Ame-</para>
    <para>rica’s Future Energy (SAFE), titulado, “The Military </para>
    <para>Cost of Defending the Global Oil Supply”, se infor-</para>
    <para>ma que:</para>
    <para>Como </para>
    <para>mínimo, </para>
    <para>el </para>
    <para>ejército </para>
    <para>estadounidense </para>
    <para>gasta </para>
    <para>aproximadamente 81.000 millones de dólares al año </para>
    <para>en proteger los suministros mundiales de petróleo. </para>
    <para>Esto supone aproximadamente el 16% de los pre-</para>
    <para>supuestos básicos recientes del Departamento de </para>
    <para>Defensa. Repartido entre los 19,8 millones de barri-</para>
    <para>les de petróleo consumidos diariamente en Estados </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p11">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>388</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>Unidos en 2017, el subsidio implícito para todos los </para>
    <para>consumidores de petróleo es de aproximadamente </para>
    <para>11,25 dólares por barril de crudo, o 0,28 dólares por </para>
    <para>galón consumido. (SAFE , 2018, p.1)</para>
    <para>El </para>
    <para>gasto </para>
    <para>militar </para>
    <para>directo </para>
    <para>para </para>
    <para>las </para>
    <para>operaciones </para>
    <para>del </para>
    <para>Departamento de Defensa, incluido los costos del </para>
    <para>Pentágono y gastos de los veteranos, se estiman en </para>
    <para>alrededor de 1,79 billones de dólares, sin incluir los </para>
    <para>fondos solicitados para el año scal 2024. El presi-</para>
    <para>dente Joe Biden solicitó casi 400 millones de dó-</para>
    <para>lares para fondos contra el Estado Islámico para el </para>
    <para>año scal 2024 (Crawford, 2023); dado nueva vida a </para>
    <para>una estrategia obsoleta de la Segunda Guerra Mun-</para>
    <para>dial, que es desplegar cientos de nuevas bases mili-</para>
    <para>tares y cientos de tropas estadounidenses fuera de </para>
    <para>Estados Unidos, en un intento fallido de mantener </para>
    <para>el dominio global de Estados Unidos (Vine, 2023).</para>
    <para>Los impactos del cambio climático en sectores geo-</para>
    <para>grácos </para>
    <para>claves, </para>
    <para>pueden </para>
    <para>tener </para>
    <para>profundos </para>
    <para>efectos </para>
    <para>para la seguridad nacional planteando amenazas a </para>
    <para>la estabilidad global. La seguridad climática será un </para>
    <para>concepto clave en la estrategia de seguridad nacio-</para>
    <para>nal de los Estados Unidos y por ende, por sus socios </para>
    <para>estratégicos alineados al Norte Global. </para>
    <para>2.5 Resultados</para>
    <para>A partir del análisis de las categorías que fueron el </para>
    <para>sustrato principal del diseño cualitativo del Estado </para>
    <para>del </para>
    <para>Arte </para>
    <para>utilizado </para>
    <para>en </para>
    <para>el </para>
    <para>proceso </para>
    <para>investigativo, </para>
    <para>se </para>
    <para>pueden plantear los siguientes resultados:</para>
    <para>a. El gasto militar de Estados Unidos, China, Rusia, </para>
    <para>India más las economias de G7 (Alemania, Canadá, </para>
    <para>Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Uni-</para>
    <para>do), Australia y Arabia Saudita; representan un total </para>
    <para>de 1.702.227.792.000 millones de dolares.</para>
    <para>b. En 2024 Estados Unidos autorizó 831.881 millones </para>
    <para>de dólares para la defensa y la seguridad nacional. </para>
    <para>Se estima que, de dichos montos, el ejército es-</para>
    <para>tadounidense </para>
    <para>gasta </para>
    <para>apróximadamente </para>
    <para>81.000 </para>
    <para>millones de dólares al año solo para proteger los </para>
    <para>suministros </para>
    <para>de </para>
    <para>petróleo </para>
    <para>global. </para>
    <para>Joe </para>
    <para>Biden </para>
    <para>solicitó </para>
    <para>casi 400 millones de dólares más para fondos con-</para>
    <para>tra el Estado Islámico año 2024.</para>
    <para>c. Se calcula que el CO2 de las operaciones de con-</para>
    <para>tingencia en ultramar asciende a más de 440 millo-</para>
    <para>nes de toneladas métricas de CO2 para el periodo </para>
    <para>comprendido entre 2001 al 2018. Es decir, ha consu-</para>
    <para>mido entre el 77% y el 80% de toda la energía del </para>
    <para>gobierno para tener funcionando la industria militar. </para>
    <para>Además, el 66% de las misiones militares de la Unión </para>
    <para>Europea estuvieron relacionadas con la extracción de </para>
    <para>combustibles fósiles para la industria militar.</para>
    <para>d. En 2021, el ejército estadounidense emitió al me-</para>
    <para>nos 100 millones de toneladas métricas de CO2, de-</para>
    <para>bido a que el Departamento de Defensa consumió </para>
    <para>más de 73 millones de barriles de combustible para </para>
    <para>respaldar las operaciones el mundo. En la guerra en </para>
    <para>Ucrania, en 12 meses se han emitido 120 millones de </para>
    <para>toneladas de CO2, equivalentes a las emisiones pro-</para>
    <para>ducidas durante el mismo período en un país como </para>
    <para>Bélgica.</para>
    <para>e. Las principales economías de mundo, han asegu-</para>
    <para>rado el 5,5% de las emisiones globales de emisiones </para>
    <para>de CO2 de la industria militar, queden excluidas de </para>
    <para>los requisitos anuales del Protocolo de Kioto. </para>
    <para>f. El presupuesto 2024 es de 883.700 millones de </para>
    <para>dólares en nanciación de la defensa nacional; de </para>
    <para>los cuales, 841.400 millones de dólares para el De-</para>
    <para>partamento de Defensa, 32.400 millones de dólares </para>
    <para>para el Departamento de Energía y 438 millones de </para>
    <para>dólares en actividades relacionadas con la defensa </para>
    <para>nacional. </para>
    <para>CONCLUSIONES</para>
    <para>Este sucinto estudio, ha generado aproximaciones </para>
    <para>epistémicas </para>
    <para>del </para>
    <para>concepto </para>
    <para>de </para>
    <para>“seguridad </para>
    <para>climáti-</para>
    <para>ca” y sus implicancias en la militarización de la cri-</para>
    <para>sis </para>
    <para>ambiental </para>
    <para>global. </para>
    <para>La </para>
    <para>pregunta </para>
    <para>de </para>
    <para>investigación </para>
    <para>e hipótesis se responde plenamente, donde el Norte </para>
    <para>Global, representados por su principal actor, es decir, </para>
  </sect1>
  <sect1 id="p12">
    <para>Rivas Garay</para>
    <para>Aproximaciones al concepto de Seguridad Climática y el riesgo de militarizar la Crisis Ambiental Global</para>
    <para>389</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
    <para>los Estados Unidos de Norteamérica, han gestiona-</para>
    <para>do </para>
    <para>una </para>
    <para>respuesta </para>
    <para>geoestratégica </para>
    <para>para </para>
    <para>mitigar </para>
    <para>los </para>
    <para>efectos </para>
    <para>del </para>
    <para>cambio </para>
    <para>climático, </para>
    <para>dándole </para>
    <para>el </para>
    <para>estatus </para>
    <para>de amenaza a la seguridad global, con el apoyo del </para>
    <para>presupuesto </para>
    <para>militar </para>
    <para>más </para>
    <para>grande </para>
    <para>de </para>
    <para>todo </para>
    <para>el </para>
    <para>mun-</para>
    <para>do. Para ello, la comunidad de seguridad nacional </para>
    <para>ha creado y fomentado el concepto de “seguridad </para>
    <para>climática”; perpetuando y consolidando el viejo y </para>
    <para>cansado mito (repetido regularmente por los líde-</para>
    <para>res del Norte Global) de mantener la paz mundial a </para>
    <para>costa del mantenimiento de un ejército global. </para>
    <para>El estudio también ha revelado la dependencia del </para>
    <para>petróleo y otros recursos naturales a costa de na-</para>
    <para>ciones del tercer mundo y Sur Global, para ello se </para>
    <para>perpetúa </para>
    <para>una </para>
    <para>guerra </para>
    <para>imperecedera. </para>
    <para>Si </para>
    <para>bien </para>
    <para>estos </para>
    <para>costos quedan ocultos por la lógica burocrática del </para>
    <para>presupuesto de defensa, queda claro en los mon-</para>
    <para>tos exorbitantes para la defensa que en este traba-</para>
    <para>jo se han expuesto, los que perfectamente podrían </para>
    <para>ayudar y mitigar el problema de la crisis ambiental </para>
    <para>global y sus efectos en todo el mundo. Las actua-</para>
    <para>les guerras se enfrentan a un récord presupuestario, </para>
    <para>costes elevados y continuos, y devastación regional </para>
    <para>que no parece contraerse; por el contrario, el Sur </para>
    <para>Global apenas gasta en defensa y la gran mayoría </para>
    <para>de los países del tercer mundo aún se encuentra en </para>
    <para>el subdesarrollo. </para>
    <para>Para los Estados Unidos y sus socios del Norte Global, </para>
    <para>la seguridad climática es una estrategia que perpetúa </para>
    <para>su actual estilo de vida ultra capitalista basada en la </para>
    <para>guerra permanente y que solo alimenta su podero-</para>
    <para>so complejo militar-industrial, este último, que gasta </para>
    <para>y contamina como ningún otro complejo militar del </para>
    <para>mundo (solo seguidos por el complejo militar chino </para>
    <para>y ruso). Si no se cambia la forma de observar la Crisis </para>
    <para>Ambiental Global, es decir, desde una perspectiva de </para>
    <para>la seguridad climática y gastos colosales de las ope-</para>
    <para>raciones militares alrededor del mundo, el cambio cli-</para>
    <para>mático y todo su poder, arrasará con todo y todos, sin </para>
    <para>diferencias geográcas, sociales e ideológicas.</para>
    <para>Conviene </para>
    <para>precisar </para>
    <para>las </para>
    <para>limitaciones </para>
    <para>metodológicas </para>
    <para>de este estudio. En primer lugar, su carácter cua-</para>
    <para>litativo documental impide toda generalización es-</para>
    <para>tadística, de modo que sus hallazgos deben leerse </para>
    <para>como </para>
    <para>aproximaciones </para>
    <para>interpretativas </para>
    <para>y </para>
    <para>no </para>
    <para>como </para>
    <para>mediciones. En segundo lugar, el trabajo se apoya </para>
    <para>de </para>
    <para>manera </para>
    <para>predominante </para>
    <para>en </para>
    <para>fuentes </para>
    <para>secundarias </para>
    <para>y en documentos ociales de acceso público, cuya </para>
    <para>cobertura </para>
    <para>sobre </para>
    <para>emisiones </para>
    <para>militares </para>
    <para>es </para>
    <para>reconoci-</para>
    <para>damente incompleta, lo que introduce un sesgo en </para>
    <para>los datos disponibles. En tercer lugar, el foco recae </para>
    <para>sobre Estados Unidos y sus aliados del Norte Glo-</para>
    <para>bal, por lo que las conclusiones no se extienden sin </para>
    <para>más a otros complejos militares. Estas restricciones, </para>
    <para>lejos </para>
    <para>de </para>
    <para>invalidar </para>
    <para>el </para>
    <para>análisis, </para>
    <para>delimitan </para>
    <para>su </para>
    <para>alcance </para>
    <para>y abren líneas de investigación futura de carácter </para>
    <para>comparado y cuantitativo.</para>
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    <para>AGRADECIMIENTOS </para>
    <para>No aplica.</para>
    <para>FINANCIACIÓN </para>
    <para>No aplica.</para>
    <para>PREPRINT </para>
    <para>No publicado.</para>
    <para>DECLARACIÓN DE ÉTICA EN LA INVESTIGACIÓN</para>
    <para>No aplica.</para>
    <para>DECLARACIÓN DE DISPONIBILIDAD DE DATOS</para>
    <para>No aplica.</para>
    <para>DERECHOS DE AUTOR </para>
    <para>Los derechos de autor son mantenidos por los auto-</para>
    <para>res, quienes otorgan a la Revista Política Internacio-</para>
    <para>nal los derechos exclusivos de primera publicación. </para>
    <para>Los autores podrán establecer acuerdos adicionales </para>
    <para>para la distribución no exclusiva de la versión del </para>
    <para>trabajo publicado en esta revista (por ejemplo, pu-</para>
    <para>blicación en un repositorio institucional, en un si-</para>
    <para>tio web personal, publicación de una traducción o </para>
    <para>como capítulo de un libro), con el reconocimiento </para>
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    <para>cuanto a los derechos de autor, la revista no cobra </para>
    <para>ningún tipo de cargo por el envío, el procesamiento </para>
    <para>o la publicación de los artículos.</para>
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