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    <para>Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la Licencia de Creative Commons Atribución-NoComercial Internacional 4.0 (CC BY-</para>
    <para>NC 4.0), que permite su uso, distribución y reproducción en cualquier medio, así como generar obras derivadas; siempre y cuando se reconozca al autor </para>
    <para>original y se haga con nes no comerciales. Las opiniones y contenidos de los documentos publicados corresponden exclusivamente a sus autores.</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>https:/</para>
    <para>/rpi.isri.cu/rpi</para>
    <para>rpi@isri.minrex.gob.cu</para>
    <para>https://creativecommons.</para>
    <para>org/licenses/by-nc/4.0/</para>
    <para>RNPS: No. 2092</para>
    <para>Vol. VIII, No. 4 (octubre-diciembre) | 2026</para>
    <para>Lic. Kevin Rodríguez Gamón</para>
    <para>Licenciado en Relaciones Internacionales. Especialista del Ministerio de Relaciones Exteriores. La Habana, Cuba. </para>
    <para>kevingamba30@gmail.com </para>
    <para>https://orcid.org/0009-0004-1202-3899</para>
    <para>Cómo citar (APA, séptima edición): Rodríguez Gamón, K. (2026). El impacto geoeconómico del uso de stablecoins </para>
    <para>como medio de pago por actores estatales y no estatales (2022-2026). Política Internacional, VIII (Nro. 4). </para>
    <para>https://</para>
    <para>doi.org/10.5281/zenodo.22098808</para>
    <para>https://doi.org/10.5281/zenodo.22098808</para>
    <para>RECIBIDO: 24 DE JULIO DE 2026</para>
    <para>APROBADO: 3 DE SEPTIEMBRE DE 2026 </para>
    <para>PUBLICADO: 19 DE OCTUBRE DE 2026</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio </para>
    <para>de pago por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>The geoeconomic impact of stablecoin use as a means of payment by state </para>
    <para>and non-state actors (2022–2026)</para>
    <para>L’impact géoéconomique de l’utilisation des stablecoins comme moyen de </para>
    <para>paiement par les acteurs étatiques et non étatiques (2022-2026)</para>
    <para>O impacto geoeconômico do uso de stablecoins como meio de pagamento </para>
    <para>por atores estatais e não estatais (2022-2026)</para>
    <para>RESUMEN Las stablecoins han trascendido su función original como cobertura frente a la volatilidad de los activos </para>
    <para>digitales para convertirse en un ecosistema nanciero con implicaciones geopolíticas. Este artículo exa-</para>
    <para>mina, mediante un enfoque cualitativo-descriptivo, cuál ha sido el impacto geoeconómico del uso de sta-</para>
    <para>blecoins por actores estatales y no estatales entre 2022 y 2026. Para esto se toma como punto de partida </para>
    <para>una tipología de stablecoins en función de su mecanismo de estabilización, se analiza la capitalización de </para>
    <para>mercado de los principales tokens y se identican los patrones geográcos de adopción. A partir de ello, </para>
    <para>356</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p1">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>se evalúa la arquitectura de reservas de los principales emisores, el impacto de estos activos en la arqui-</para>
    <para>tectura monetaria tradicional, su papel en la perpetuación de la hegemonía del dólar y la respuesta de la </para>
    <para>República Popular China. Los resultados evidencian que las stablecoins operan simultáneamente como </para>
    <para>instrumento de dolarización digital silenciosa, vector de ampliación del poder monetario estadouniden-</para>
    <para>se, y herramienta de resistencia al orden sancionador internacional dominado por Occidente. El estudio </para>
    <para>enfrenta limitaciones derivadas de la dependencia de fuentes privadas de análisis on-chain con intereses </para>
    <para>comerciales, cuyos métodos no son auditables públicamente. </para>
    <para>Palabras clave: stablecoins, geoeconomía, dolarización, actores estatales, actores no estatales, soberanía </para>
    <para>monetaria</para>
    <para>ABSTRACT Stablecoins have transcended their original function as a hedge against the volatility of digital assets to be-</para>
    <para>come a nancial ecosystem with geopolitical implications. This article examines, using a qualitative-descrip-</para>
    <para>tive approach, the geoeconomic impact of stablecoin use by state and non-state actors between 2022 and </para>
    <para>2026. To this end, a typology of stablecoins based on their stabilization mechanism is established, the market </para>
    <para>capitalization of the main tokens is analyzed, and the geographical patterns of adoption are identied. Based </para>
    <para>on this analysis, the reserve architecture of the main issuers is evaluated, along with the impact of these assets </para>
    <para>on the traditional monetary architecture, their role in perpetuating dollar hegemony, and the response of the </para>
    <para>People's Republic of China. The results demonstrate that stablecoins operate simultaneously as an instru-</para>
    <para>ment of silent digital dollarization, a vector for expanding US monetary power, and a tool of resistance to the </para>
    <para>international sanctions order dominated by the West. The study faces limitations stemming from its reliance </para>
    <para>on private on-chain analytics sources with commercial interests, whose methods are not publicly auditable.</para>
    <para>Keywords: stablecoins, geoeconomics, dollarization, state actors, non-state actors, monetary sovereignty</para>
    <para>RÉSUMÉ </para>
    <para>Les stablecoins ont dépassé leur fonction originale de couverture contre la volatilité des actifs numériques </para>
    <para>pour devenir un écosystème nancier aux implications géopolitiques. Cet article examine, à travers une </para>
    <para>approche qualitative-descriptive, quel a été l'impact géoéconomique de l'utilisation des stablecoins par </para>
    <para>des acteurs étatiques et non étatiques entre 2022 et 2026. Pour ce faire, il prend comme point de départ </para>
    <para>une typologie des stablecoins en fonction de leur mécanisme de stabilisation, analyse la capitalisation </para>
    <para>boursière des principaux tokens et identie les schémas géographiques d'adoption. À partir de là, il éval-</para>
    <para>ue l'architecture de réserves des principaux émetteurs, l'impact de ces actifs sur l'architecture monétaire </para>
    <para>traditionnelle, leur rôle dans la perpétuation de l'hégémonie du dollar et la réponse de la République popu-</para>
    <para>laire de Chine. Les résultats montrent que les stablecoins opèrent simultanément comme un instrument de </para>
    <para>dollarisation numérique silencieuse, un vecteur d'expansion du pouvoir monétaire américain et un outil de </para>
    <para>résistance à l'ordre sanctionnateur international dominé par l'Occident. L'étude rencontre des limitations </para>
    <para>découlant de sa dépendance à des sources privées d'analyse on-chain ayant des intérêts commerciaux, </para>
    <para>dont les méthodes ne sont pas publiquement auditables.</para>
    <para>Mots-clés : stablecoins, géoéconomie, dollarisation, acteurs étatiques, acteurs non étatiques, souveraineté </para>
    <para>monétaire</para>
    <para>357</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p2">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>INTRODUCCIÓN</para>
    <para>Las </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>—criptomonedas </para>
    <para>diseñadas </para>
    <para>para </para>
    <para>mantener un valor estable respecto a un activo de </para>
    <para>referencia— </para>
    <para>representan </para>
    <para>una </para>
    <para>ruptura </para>
    <para>cualitativa </para>
    <para>dentro del ecosistema de activos digitales que Bit-</para>
    <para>coin inauguró en 2009. A diferencia de los activos </para>
    <para>nativos volátiles, que durante más de una década </para>
    <para>fueron </para>
    <para>percibidos </para>
    <para>como </para>
    <para>un </para>
    <para>fenómeno </para>
    <para>especulati-</para>
    <para>vo al margen del sistema nanciero convencional, </para>
    <para>las stablecoins dotaron al ecosistema cripto de una </para>
    <para>función monetaria able (Brunnermeier et al., 2019). </para>
    <para>Su capacidad para operar al margen de la banca co-</para>
    <para>rresponsal, liquidar transacciones en tiempo real y </para>
    <para>circular sin restricciones entre jurisdicciones las si-</para>
    <para>túa hoy en la intersección de las nanzas digitales y </para>
    <para>el orden monetario internacional.</para>
    <para>La consolidación de estos instrumentos no puede </para>
    <para>desvincularse </para>
    <para>de </para>
    <para>las </para>
    <para>crisis </para>
    <para>estructurales </para>
    <para>del </para>
    <para>orden </para>
    <para>monetario </para>
    <para>internacional. </para>
    <para>El </para>
    <para>colapso </para>
    <para>de </para>
    <para>Bretton </para>
    <para>Woods </para>
    <para>en </para>
    <para>1971 </para>
    <para>generalizó </para>
    <para>el </para>
    <para>sistema </para>
    <para>de </para>
    <para>tipos </para>
    <para>de </para>
    <para>cambio otantes y desvinculó el dólar del oro, sus-</para>
    <para>tentando su hegemonía desde entonces en el reci-</para>
    <para>claje de petrodólares y la demanda de bonos del Te-</para>
    <para>soro estadounidense, mientras que la crisis de 2008 </para>
    <para>expuso sus límites sistémicos. El régimen resultante </para>
    <para>depende de intermediarios únicos como SWIFT —</para>
    <para>que procesa más de 53 millones de mensajes dia-</para>
    <para>rios entre 11.500 instituciones en 224 territorios— y </para>
    <para>de una concentración extrema en el dólar, que aún </para>
    <para>acumula el 56,92% de las reservas globales (Inter-</para>
    <para>national Monetary Fund [IMF], 2025). </para>
    <para>A ello se suma una desconexión creciente entre la </para>
    <para>economía nanciera y la real, reejada en un mer-</para>
    <para>cado de derivados over the counter (OTC) con valor </para>
    <para>de 846 billones de dólares en junio de 2025, un 16% </para>
    <para>más </para>
    <para>que </para>
    <para>el </para>
    <para>año </para>
    <para>anterior </para>
    <para>y </para>
    <para>el </para>
    <para>mayor </para>
    <para>registro </para>
    <para>des-</para>
    <para>de 2008 (BIS, 2025). Las stablecoins emergen, en </para>
    <para>parte, como respuesta a estas patologías, aunque </para>
    <para>al </para>
    <para>denominarse </para>
    <para>mayoritariamente </para>
    <para>en </para>
    <para>dólares </para>
    <para>no </para>
    <para>subvierten el orden monetario existente, sino que </para>
    <para>lo </para>
    <para>extienden, </para>
    <para>reproduciendo </para>
    <para>las </para>
    <para>relaciones </para>
    <para>de </para>
    <para>de-</para>
    <para>pendencia entre el centro y la periferia del sistema </para>
    <para>mundial (Rodríguez Gamón, 2026)</para>
    <para>En los últimos años, el mercado de stablecoins ha </para>
    <para>alcanzado </para>
    <para>una </para>
    <para>capitalización </para>
    <para>superior </para>
    <para>a </para>
    <para>270.000 </para>
    <para>millones de dólares a principios de 2026, con USDT </para>
    <para>y USDC concentrando más del 88% del total (Ah-</para>
    <para>med &amp; Aldasoro, 2025). La arquitectura de reservas </para>
    <para>que sustenta estos activos ha generado una deman-</para>
    <para>da creciente de deuda pública estadounidense, que </para>
    <para>RESUMO </para>
    <para>As stablecoins transcenderam sua função original como proteção contra a volatilidade dos ativos digitais, </para>
    <para>tornando-se um ecossistema nanceiro com implicações geopolíticas. Este artigo examina, utilizando uma </para>
    <para>abordagem qualitativa-descritiva, o impacto geoeconômico do uso de stablecoins por atores estatais e não </para>
    <para>estatais entre 2022 e 2026. Para tanto, estabelece-se uma tipologia de stablecoins com base em seu me-</para>
    <para>canismo de estabilização, analisa-se a capitalização de mercado dos principais tokens e identicam-se os </para>
    <para>padrões geográcos de adoção. Com base nessa análise, avalia-se a arquitetura de reservas dos principais </para>
    <para>emissores, juntamente com o impacto desses ativos na arquitetura monetária tradicional, seu papel na per-</para>
    <para>petuação da hegemonia do dólar e a resposta da República Popular da China. Os resultados demonstram </para>
    <para>que as stablecoins operam simultaneamente como um instrumento de dolarização digital silenciosa, um </para>
    <para>vetor para a expansão do poder monetário dos EUA e uma ferramenta de resistência à ordem de sanções </para>
    <para>internacionais dominada pelo Ocidente. O estudo enfrenta limitações decorrentes de sua dependência </para>
    <para>de fontes privadas de análise on-chain com interesses comerciais, cujos métodos não são publicamente </para>
    <para>auditáveis.</para>
    <para>Palavras-chave: stablecoins, geoeconomia, dolarização, atores estatais, atores não estatais, soberania mo-</para>
    <para>netária</para>
    <para>358</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p3">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>ya supera las tenencias de numerosas naciones. Si-</para>
    <para>multáneamente, la adopción masiva en economías </para>
    <para>emergentes, y su instrumentalización por parte de </para>
    <para>actores </para>
    <para>estatales </para>
    <para>y </para>
    <para>no </para>
    <para>estatales </para>
    <para>como </para>
    <para>medio </para>
    <para>de </para>
    <para>pago alternativo, conguran un mapa de casos de </para>
    <para>uso con varias implicaciones económicas, regulato-</para>
    <para>rias y geopolíticas.</para>
    <para>Este trabajo tiene como objetivo evaluar el impac-</para>
    <para>to geoeconómico del uso de stablecoins por actores </para>
    <para>estatales </para>
    <para>y </para>
    <para>no </para>
    <para>estatales. </para>
    <para>Para </para>
    <para>esto </para>
    <para>se </para>
    <para>identicaron </para>
    <para>los principales patrones de adopción, se examinó su </para>
    <para>integración progresiva en las nanzas internaciona-</para>
    <para>les, y se describieron las estrategias adoptadas por </para>
    <para>Estados </para>
    <para>Unidos </para>
    <para>y </para>
    <para>la </para>
    <para>República </para>
    <para>Popular </para>
    <para>China </para>
    <para>ante </para>
    <para>este fenómeno. Se adoptó un enfoque metodológi-</para>
    <para>co cualitativo-descriptivo, a partir de la revisión de </para>
    <para>fuentes primarias como normativas del Tesoro esta-</para>
    <para>dounidense, y atestaciones de reservas de Tether y </para>
    <para>Circle. Las fuentes secundarias abarcan documentos </para>
    <para>de </para>
    <para>trabajo </para>
    <para>y </para>
    <para>publicaciones </para>
    <para>de </para>
    <para>organismos </para>
    <para>multila-</para>
    <para>terales como el Banco de Pagos Internacionales, el </para>
    <para>Fondo Monetario Internacional y el Consejo de Esta-</para>
    <para>bilidad Financiera, informes de rmas especializadas </para>
    <para>en análisis forenses de blockchain como Chainalysis </para>
    <para>y TRM Labs, y literatura académica especializada. </para>
    <para>Los criterios de inclusión de fuentes priorizaron do-</para>
    <para>cumentos publicados entre 2022 y 2026, con prefe-</para>
    <para>rencia por fuentes primarias institucionales y datos </para>
    <para>vericables en acceso abierto. El procedimiento de </para>
    <para>análisis siguió una lógica de síntesis interpretativa </para>
    <para>en </para>
    <para>tres </para>
    <para>fases: </para>
    <para>extracción </para>
    <para>de </para>
    <para>datos </para>
    <para>cuantitativos </para>
    <para>y </para>
    <para>regulatorios por caso de uso, codicación temática </para>
    <para>según las categorías de la taxonomía Cohen-Kenen </para>
    <para>abordada en el epígrafe 2.2, y triangulación entre </para>
    <para>fuentes de distinta naturaleza institucional cuando </para>
    <para>los datos divergían. </para>
    <para>DESARROLLO</para>
    <para>1. Conceptualización de geoeconomía y stablecoins</para>
    <para>La expansión de las stablecoins como infraestructu-</para>
    <para>ra nanciera de alcance global no puede analizarse </para>
    <para>únicamente desde la economía monetaria conven-</para>
    <para>cional. Su adopción recongura relaciones de poder </para>
    <para>entre Estados, erosiona márgenes de autonomía de </para>
    <para>bancos centrales periféricos, y es instrumentalizada </para>
    <para>deliberadamente por actores estatales en contextos </para>
    <para>de competencia y proyección geopolítica. Dar cuen-</para>
    <para>ta de este fenómeno exige un marco que conecte </para>
    <para>la dinámica nanciera con la distribución de poder </para>
    <para>en el sistema internacional. La geoeconomía provee </para>
    <para>ese vínculo analítico.</para>
    <para>En </para>
    <para>su </para>
    <para>sentido </para>
    <para>estricto, </para>
    <para>la </para>
    <para>geoeconomía </para>
    <para>reere </para>
    <para>al </para>
    <para>uso de instrumentos económicos por parte de los </para>
    <para>Estados para promover sus intereses nacionales y </para>
    <para>producir </para>
    <para>resultados </para>
    <para>geopolíticos </para>
    <para>favorables </para>
    <para>(Blac-</para>
    <para>kwill </para>
    <para>&amp; </para>
    <para>Harris, </para>
    <para>2016). </para>
    <para>Esta </para>
    <para>denición, </para>
    <para>centrada </para>
    <para>en </para>
    <para>la acción estatal deliberada, captura con precisión </para>
    <para>los casos analizados en este trabajo donde la inten-</para>
    <para>cionalidad </para>
    <para>es </para>
    <para>clara </para>
    <para>—la </para>
    <para>GENIUS </para>
    <para>Act, </para>
    <para>la </para>
    <para>respuesta </para>
    <para>regulatoria china, o la instrumentalización de sta-</para>
    <para>blecoins en escenarios de conicto—. Sin embargo, </para>
    <para>resulta insuciente para dar cuenta de los efectos </para>
    <para>sistémicos no intencionales que la adopción privada </para>
    <para>masiva produce sobre la autonomía monetaria de </para>
    <para>terceros Estados. </para>
    <para>Scholvin y Moisio (2022) proponen ampliar el con-</para>
    <para>cepto más allá de la proyección estatal deliberada, </para>
    <para>incorporando la multiplicidad de actores —estata-</para>
    <para>les y no estatales— cuyos incentivos e instrumentos </para>
    <para>se vinculan con las lógicas del poder internacional. </para>
    <para>Este trabajo se adscribe a esta segunda acepción. </para>
    <para>Por tanto, se entiende por impacto geoeconómico </para>
    <para>el conjunto de efectos que los fenómenos nancie-</para>
    <para>ros producen sobre la distribución de poder en el </para>
    <para>sistema </para>
    <para>internacional, </para>
    <para>independientemente </para>
    <para>de </para>
    <para>si </para>
    <para>responden a una estrategia deliberada o emergen </para>
    <para>de la acumulación de decisiones privadas descen-</para>
    <para>tralizadas.</para>
    <para>1.1. Denición y atributos esenciales de las stablecoins</para>
    <para>La noción de stablecoins carece de una denición </para>
    <para>unívoca </para>
    <para>en </para>
    <para>la </para>
    <para>literatura </para>
    <para>académica </para>
    <para>y </para>
    <para>regulatoria. </para>
    <para>Las </para>
    <para>aproximaciones </para>
    <para>existentes </para>
    <para>pueden </para>
    <para>agruparse </para>
    <para>359</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p4">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>en tres grandes enfoques. El primero, de carácter </para>
    <para>descriptivo, </para>
    <para>dene </para>
    <para>las </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>por </para>
    <para>su </para>
    <para>objetivo </para>
    <para>de estabilidad de precio, mientras que el segundo </para>
    <para>enfoque, de corte funcional, pone el acento en la </para>
    <para>vocación monetaria del instrumento.</para>
    <para>El tercero, adoptado por el Wharton Blockchain and </para>
    <para>Digital Asset Project (BDAP), dene las stablecoins </para>
    <para>como "un activo digital de disponibilidad pública, no </para>
    <para>emitido por un banco central, cuyo objetivo es fun-</para>
    <para>cionar como unidad de cuenta estable a través de </para>
    <para>mecanismos económicos" (Werbach et al., 2026). </para>
    <para>A partir de este concepto, se pueden señalar cuatro </para>
    <para>elementos </para>
    <para>constitutivos: </para>
    <para>la </para>
    <para>disponibilidad </para>
    <para>pública </para>
    <para>en al menos una blockchain sin permisos; la ausen-</para>
    <para>cia de emisión bancaria central, que la distingue de </para>
    <para>las Monedas Digitales de Banco Central (CBDC, por </para>
    <para>sus siglas en inglés); su naturaleza de activo digital </para>
    <para>representado en cadena; y la aspiración de estabili-</para>
    <para>dad frente a un activo de referencia, sin imponer un </para>
    <para>mecanismo concreto para lograrla.</para>
    <para>Conviene asimismo señalar que algunas jurisdiccio-</para>
    <para>nes </para>
    <para>optan </para>
    <para>deliberadamente </para>
    <para>por </para>
    <para>evitar </para>
    <para>el </para>
    <para>término </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>en </para>
    <para>sus </para>
    <para>marcos </para>
    <para>normativos. </para>
    <para>El </para>
    <para>Regla-</para>
    <para>mento sobre Mercados de Criptoactivos (Markets in </para>
    <para>Crypto-Assets, MiCA) —Reglamento (UE) 2023/1114 </para>
    <para>del Parlamento Europeo y del Consejo (2023)— em-</para>
    <para>plea en su lugar las categorías de E-Money Token </para>
    <para>(EMT) y Asset-Referenced Token (ART), con el pro-</para>
    <para>pósito de establecer una supervisión técnicamente </para>
    <para>precisa y diferenciada. Esta divergencia terminoló-</para>
    <para>gica entre jurisdicciones reeja posiciones regulato-</para>
    <para>rias sustancialmente distintas y constituye un ele-</para>
    <para>mento relevante para el arbitraje regulatorio (véase </para>
    <para>Apéndice 1).</para>
    <para>1.2. Tipología de stablecoins </para>
    <para>La literatura académica y regulatoria ha propuesto </para>
    <para>diversas clasicaciones para las stablecoins según </para>
    <para>los </para>
    <para>siguientes </para>
    <para>criterios: </para>
    <para>mecanismo </para>
    <para>de </para>
    <para>estabiliza-</para>
    <para>ción, gobernanza, supervisión prudencial del emi-</para>
    <para>sor, composición y liquidez de las reservas, estruc-</para>
    <para>tura </para>
    <para>de </para>
    <para>rendimientos, </para>
    <para>mecanismos </para>
    <para>de </para>
    <para>redención, </para>
    <para>disponibilidad en una o varias blockchains, transpa-</para>
    <para>rencia, marco regulatorio según jurisdicción, dere-</para>
    <para>chos de propiedad sobre los activos subyacentes y </para>
    <para>riesgos económicos (crédito, liquidez, duración, de-</para>
    <para>manda y operativos). Para los nes de este estudio </para>
    <para>se adopta el primer criterio (mecanismo de estabili-</para>
    <para>zación) como eje clasicatorio principal. Siguiendo </para>
    <para>la tipología adoptada por Werbach et al. (2026), las </para>
    <para>stablecoins se dividen en:</para>
    <para>(a) O-Chain Fully-Collateralized (custodiales): Son </para>
    <para>las más extendidas. Un emisor centralizado mantie-</para>
    <para>ne en custodia activos fuera de la cadena —princi-</para>
    <para>palmente billetes del Tesoro estadounidense a cor-</para>
    <para>to plazo (T-bills), efectivo y acuerdos de recompra </para>
    <para>(repos)— en cantidad suciente para respaldar 1:1 la </para>
    <para>totalidad de los tokens en circulación. USDT (Tether) </para>
    <para>y USDC (Circle) son los exponentes paradigmáticos. </para>
    <para>(b) </para>
    <para>Programmatic </para>
    <para>Overcollateralized </para>
    <para>(descentrali-</para>
    <para>zadas </para>
    <para>sobrecolateralizadas): </para>
    <para>El </para>
    <para>colateral </para>
    <para>consiste </para>
    <para>en criptoactivos volátiles depositados en contratos </para>
    <para>inteligentes, con un ratio mínimo de sobrecolatera-</para>
    <para>lización </para>
    <para>del </para>
    <para>150%. </para>
    <para>Los </para>
    <para>contratos </para>
    <para>liquidan </para>
    <para>automá-</para>
    <para>ticamente </para>
    <para>las </para>
    <para>posiciones </para>
    <para>infracolateralizadas </para>
    <para>para </para>
    <para>preservar la paridad. Es un modelo más descentrali-</para>
    <para>zado, pero de baja eciencia de capital, lo que limi-</para>
    <para>ta su adopción en pagos.</para>
    <para>(c) </para>
    <para>Supply-Based </para>
    <para>Algorithmic </para>
    <para>(señoreaje): </para>
    <para>La </para>
    <para>pa-</para>
    <para>ridad </para>
    <para>se </para>
    <para>mantiene </para>
    <para>ajustando </para>
    <para>algorítmicamente </para>
    <para>la </para>
    <para>oferta circulante, sin colateral real de respaldo sig-</para>
    <para>nicativo. </para>
    <para>Cuando </para>
    <para>el </para>
    <para>precio </para>
    <para>supera </para>
    <para>la </para>
    <para>paridad, </para>
    <para>el </para>
    <para>protocolo emite nuevos tokens; cuando cae, destru-</para>
    <para>ye oferta o emite un token secundario volátil para </para>
    <para>absorber la contracción. </para>
    <para>(d) </para>
    <para>Synthetic </para>
    <para>Hedged </para>
    <para>(cobertura </para>
    <para>delta-neutral </para>
    <para>o </para>
    <para>sintéticas): Este modelo, el más reciente, combina </para>
    <para>colateral </para>
    <para>cripto </para>
    <para>con </para>
    <para>posiciones </para>
    <para>cortas </para>
    <para>en </para>
    <para>futuros </para>
    <para>perpetuos </para>
    <para>para </para>
    <para>crear </para>
    <para>una </para>
    <para>reserva </para>
    <para>neutral </para>
    <para>al </para>
    <para>mer-</para>
    <para>cado. </para>
    <para>La </para>
    <para>estabilidad </para>
    <para>no </para>
    <para>descansa </para>
    <para>en </para>
    <para>activos </para>
    <para>del </para>
    <para>sistema bancario tradicional, sino en mercados de </para>
    <para>derivados cripto, lo que introduce dependencia de </para>
    <para>360</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p5">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>la liquidez y de las tasas de nanciación (funding </para>
    <para>rates) de dichos mercados.</para>
    <para>Dentro de este ecosistema, las stablecoins o-chain fu-</para>
    <para>lly-collateralized concentran aproximadamente el 91% </para>
    <para>del suministro total en circulación, con USDT y USDC </para>
    <para>representando conjuntamente el 85% de una capitali-</para>
    <para>zación global que alcanzó los 308.000 millones de dó-</para>
    <para>lares en el tercer trimestre de 2025 (TRM Labs, 2025). </para>
    <para>El gráco 1 desglosa la estructura de reservas de las sta-</para>
    <para>blecoins más relevantes, mostrando el peso dominante </para>
    <para>de los activos de deuda pública y efectivo.</para>
    <para>1.3. Principales casos de uso</para>
    <para>Las </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>han </para>
    <para>demostrado </para>
    <para>una </para>
    <para>versatilidad </para>
    <para>funcional que excede su concepción original como </para>
    <para>instrumento de cobertura frente a la volatilidad de </para>
    <para>los activos digitales. A partir del análisis de infor-</para>
    <para>mes de organismos multilaterales, de las bases de </para>
    <para>datos de rmas especializadas en inteligencia bloc-</para>
    <para>kchain, y de la literatura académica especializada, </para>
    <para>se identicaron los siguientes casos de uso princi-</para>
    <para>pales: (1) trading e intermediación en mercados de </para>
    <para>activos digitales, (2) pagos minoristas y entre em-</para>
    <para>presas (B2B, por sus siglas en inglés), (3) remesas </para>
    <para>y </para>
    <para>pagos </para>
    <para>transfronterizos, </para>
    <para>(4) </para>
    <para>depósito </para>
    <para>de </para>
    <para>valor </para>
    <para>y </para>
    <para>cobertura inacionaria, (5) gestión de tesorería cor-</para>
    <para>porativa, </para>
    <para>(6) </para>
    <para>crédito </para>
    <para>y </para>
    <para>préstamo </para>
    <para>descentralizado, </para>
    <para>(7) comercio programable y agéntico, (8) nancia-</para>
    <para>ción en contextos de conicto (crowdfunding béli-</para>
    <para>co), (9) evasión de sanciones internacionales, y (10) </para>
    <para>creación de sistemas de pago paralelos.</para>
    <para>En cuanto a la distribución funcional del volumen </para>
    <para>total de transacciones, el trading e intermediación </para>
    <para>en mercados de criptoactivos —incluyendo DeFi y </para>
    <para>plataformas centralizadas— absorbe el 67% de di-</para>
    <para>cho </para>
    <para>volumen, </para>
    <para>mientras </para>
    <para>que </para>
    <para>las </para>
    <para>remesas </para>
    <para>y </para>
    <para>pagos </para>
    <para>transfronterizos representan el 15%, en un segmen-</para>
    <para>to donde el BIS estima ujos anuales de aproxima-</para>
    <para>damente </para>
    <para>400.000 </para>
    <para>millones </para>
    <para>de </para>
    <para>dólares </para>
    <para>liquidados </para>
    <para>en USDT y USDC (BIS, 2025). </para>
    <para>El depósito de valor y cobertura inacionaria con-</para>
    <para>centra el 10% de la actividad, y los pagos minoristas </para>
    <para>Gráco 1. Composición de reservas por stablecoins (2026)</para>
    <para>▮</para>
    <para>Fuente: Aldasoro et al. (2026).</para>
    <para>361</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p6">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>y B2B el 5%, segmento en el que McKinsey (2025) </para>
    <para>estima que el volumen real de pagos on-chain se si-</para>
    <para>túa entre 20.000 y 30.000 millones de dólares dia-</para>
    <para>rios. En cuanto a uso inactivo —reserva de liquidez </para>
    <para>entre operaciones de tesorería y protocolos DeFi—, </para>
    <para>el Federal Reserve Bank of Kansas City (2026) es-</para>
    <para>tima una fracción del suministro total en torno al </para>
    <para>29%. Con independencia de la tipología y del caso </para>
    <para>de uso, todas las modalidades de stablecoins ope-</para>
    <para>ran, </para>
    <para>en </para>
    <para>última </para>
    <para>instancia, </para>
    <para>como </para>
    <para>instrumentos </para>
    <para>de </para>
    <para>transferencia </para>
    <para>de </para>
    <para>valor, </para>
    <para>es </para>
    <para>decir, </para>
    <para>como </para>
    <para>medios </para>
    <para>de </para>
    <para>pago en sentido amplio.</para>
    <para>2. Escala de mercado e impacto de las stablecoins </para>
    <para>en la eciencia operativa</para>
    <para>El </para>
    <para>mercado </para>
    <para>de </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>pasó </para>
    <para>de </para>
    <para>una </para>
    <para>capitali-</para>
    <para>zación </para>
    <para>de </para>
    <para>aproximadamente </para>
    <para>5.000 </para>
    <para>millones </para>
    <para>de </para>
    <para>dólares en diciembre de 2019 a cerca de 150.000 </para>
    <para>millones en 2022, impulsado por la expansión del </para>
    <para>ecosistema DeFi y el auge del trading de activos di-</para>
    <para>gitales (Carapella et al., 2022). La crisis del token </para>
    <para>TerraUSD en mayo de 2022 y el subsiguiente cripto-</para>
    <para>invierno redujeron la capitalización total en torno a </para>
    <para>un 25%, pero la recuperación iniciada en 2024 elevó </para>
    <para>el mercado a más de 270.000 millones de dólares a </para>
    <para>principios de 2026 (Aldasoro et al., 2026).</para>
    <para>El </para>
    <para>mercado </para>
    <para>exhibe </para>
    <para>una </para>
    <para>concentración </para>
    <para>muy </para>
    <para>ele-</para>
    <para>vada. </para>
    <para>USDT </para>
    <para>(Tether) </para>
    <para>ostenta </para>
    <para>aproximadamen-</para>
    <para>te el 63% de la capitalización, con alrededor de </para>
    <para>168.000 millones de dólares en circulación, mien-</para>
    <para>tras que USDC (Circle) representa cerca del 25%, </para>
    <para>con unos 65.000 millones (TD Economics, 2025). </para>
    <para>El </para>
    <para>12% </para>
    <para>restante </para>
    <para>se </para>
    <para>distribuye </para>
    <para>entre </para>
    <para>más </para>
    <para>de </para>
    <para>cien </para>
    <para>proyectos, </para>
    <para>de </para>
    <para>los </para>
    <para>cuales </para>
    <para>apenas </para>
    <para>una </para>
    <para>treintena </para>
    <para>supera los 100 millones de capitalización (véase </para>
    <para>gráco 2).</para>
    <para>En </para>
    <para>términos </para>
    <para>de </para>
    <para>volumen </para>
    <para>transaccional, </para>
    <para>Visa </para>
    <para>On-</para>
    <para>chain Analytics (2025) estima un volumen bruto de </para>
    <para>34,7 billones de dólares en los doce meses previos </para>
    <para>a junio de 2025, cifra que representa el doble del </para>
    <para>volumen anual de pagos convencionales de la pro-</para>
    <para>Gráco 2. Capitalización de mercado de las principales stablecoins (miles de millones de dólares)</para>
    <para>▮</para>
    <para>Fuente: Werbach et al., 2026.</para>
    <para>362</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p7">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>pia red Visa. Sin embargo, una vez descontadas las </para>
    <para>operaciones de arbitraje, bots de alta frecuencia y </para>
    <para>actividad especulativa, el volumen ajustado se si-</para>
    <para>túa en torno a 7,3 billones de dólares, y únicamente </para>
    <para>alrededor del 1% del volumen total corresponde a </para>
    <para>pagos efectivos de bienes y servicios. </para>
    <para>En materia de eciencia operativa, las stablecoins </para>
    <para>introducen una alternativa funcional a la arquitectu-</para>
    <para>ra tradicional de pagos internacionales, reduciendo </para>
    <para>la dependencia de intermediarios bancarios y acor-</para>
    <para>tando signicativamente los tiempos y costes de li-</para>
    <para>quidación transfronteriza. Payfuture (2026) estima </para>
    <para>que el coste total de una remesa en stablecoins —</para>
    <para>incorporando comisiones de depósito, conversión, </para>
    <para>transferencia, liquidación on-chain y margen cam-</para>
    <para>biario— oscila entre el 0,5% y el 3,0% del importe </para>
    <para>enviado, </para>
    <para>con </para>
    <para>liquidación </para>
    <para>en </para>
    <para>minutos </para>
    <para>y </para>
    <para>disponibi-</para>
    <para>lidad ininterrumpida, frente a los uno a cinco días </para>
    <para>hábiles que requieren los canales bancarios conven-</para>
    <para>cionales. La tabla 1 compara los costes y tiempos </para>
    <para>de </para>
    <para>liquidación </para>
    <para>de </para>
    <para>las </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>frente </para>
    <para>a </para>
    <para>activos </para>
    <para>tradicionales.</para>
    <para>2.1. Integración de las stablecoins al sistema nan-</para>
    <para>ciero </para>
    <para>La </para>
    <para>integración </para>
    <para>de </para>
    <para>las </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>al </para>
    <para>sistema </para>
    <para>-</para>
    <para>nanciero </para>
    <para>tradicional </para>
    <para>ha </para>
    <para>dejado </para>
    <para>de </para>
    <para>ser </para>
    <para>un </para>
    <para>esce-</para>
    <para>nario </para>
    <para>probable </para>
    <para>para </para>
    <para>convertirse </para>
    <para>en </para>
    <para>un </para>
    <para>proceso </para>
    <para>que avanza a velocidad creciente y en múltiples </para>
    <para>frentes simultáneos. En el ámbito de la banca ma-</para>
    <para>yorista, JPMorgan Chase, Bank of America, Citi-</para>
    <para>group y Wells Fargo anunciaron en junio de 2026 </para>
    <para>la construcción de una red compartida de depósi-</para>
    <para>tos tokenizados a través de The Clearing House —</para>
    <para>operador de pagos interbancarios que liquida 2,2 </para>
    <para>billones </para>
    <para>de </para>
    <para>dólares </para>
    <para>diarios </para>
    <para>a </para>
    <para>través </para>
    <para>de </para>
    <para>CHIPS—, </para>
    <para>con lanzamiento previsto para el primer semestre </para>
    <para>de 2027 (Werbach et al., 2026). El sistema con-</para>
    <para>vertirá depósitos bancarios regulados en tokens </para>
    <para>on-chain con liquidación continua y funcionalidad </para>
    <para>programable, </para>
    <para>articulando </para>
    <para>los </para>
    <para>carriles </para>
    <para>de </para>
    <para>block-</para>
    <para>chain </para>
    <para>con </para>
    <para>la </para>
    <para>infraestructura </para>
    <para>de </para>
    <para>pagos </para>
    <para>existente </para>
    <para>sin sacar los fondos del perímetro bancario ase-</para>
    <para>gurado. La iniciativa responde explícitamente a la </para>
    <para>presión competitiva de las stablecoins.</para>
    <para>Tabla 1. Costes y condiciones de los principales canales de remesas (2024–2025)</para>
    <para>Canal</para>
    <para>Coste medio </para>
    <para>(% del importe)</para>
    <para>Tiempo de </para>
    <para>liquidación</para>
    <para>Acceso sin cuenta </para>
    <para>bancaria</para>
    <para>Fuente</para>
    <para>Bancos</para>
    <para>9,50%</para>
    <para>1–5 días </para>
    <para>hábiles</para>
    <para>No</para>
    <para>World Bank, 2025; International-</para>
    <para>MoneyTransfer.com, 2026</para>
    <para>Money transfer </para>
    <para>operators (MTOs)</para>
    <para>5,52%</para>
    <para>Horas / 1–2 </para>
    <para>días</para>
    <para>Parcialmente</para>
    <para>World Bank, 2025</para>
    <para>MTOs digitales</para>
    <para>3,54%</para>
    <para>Minutos / horas</para>
    <para>Parcialmente</para>
    <para>World Bank, 2025 </para>
    <para>Operadores </para>
    <para>móviles</para>
    <para>3,87%</para>
    <para>Minutos / horas</para>
    <para>Sí (requiere móvil)</para>
    <para>World Bank, 2024</para>
    <para>Stablecoins </para>
    <para>(coste total)</para>
    <para>0,5%–3,0%</para>
    <para>Minutos</para>
    <para>Sí (solo requiere </para>
    <para>wallet)</para>
    <para>Coinbase Institutional, 2024; Pay-</para>
    <para>future, 2026</para>
    <para>▮</para>
    <para>Nota: El coste de stablecoins incluye comisiones de depósito, conversión, transferencia, liquidación on-chain y mar-</para>
    <para>gen cambiario.</para>
    <para>363</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p8">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>En </para>
    <para>el </para>
    <para>segmento </para>
    <para>de </para>
    <para>infraestructura </para>
    <para>de </para>
    <para>emisión, </para>
    <para>el </para>
    <para>30 de junio de 2026 se presentó Open Standard, </para>
    <para>un consorcio de más de 140 entidades —entre ellas </para>
    <para>Visa, Mastercard, BlackRock, BNY, Stripe, Coinbase, </para>
    <para>Google, Shopify, Standard Chartered, American Ex-</para>
    <para>press, Ripple y Western Union— para lanzar Open </para>
    <para>USD (OUSD), una stablecoin cuya arquitectura dis-</para>
    <para>tribuye los rendimientos de las reservas entre los </para>
    <para>socios </para>
    <para>participantes </para>
    <para>en </para>
    <para>lugar </para>
    <para>de </para>
    <para>concentrarlos </para>
    <para>en un único emisor, replicando en el ecosistema </para>
    <para>cripto la lógica cooperativa de las redes de pago </para>
    <para>interbancarias. </para>
    <para>Por otro lado, Stripe adquirió Bridge por 1.100 mi-</para>
    <para>llones de dólares; PayPal lanzó PYUSD en 2023; y </para>
    <para>Standard Chartered anunció en abril de 2025 una </para>
    <para>asociación para emitir stablecoins vinculadas al dó-</para>
    <para>lar de Hong Kong. Fiserv —proveedor de tecnolo-</para>
    <para>gía nanciera con presencia en aproximadamente </para>
    <para>10.000 instituciones y seis millones de puntos de </para>
    <para>venta— lanzó FIUSD, diseñada para operar dentro </para>
    <para>de </para>
    <para>la </para>
    <para>infraestructura </para>
    <para>bancaria </para>
    <para>existente </para>
    <para>sin </para>
    <para>exigir </para>
    <para>la </para>
    <para>sustitución </para>
    <para>de </para>
    <para>sistemas </para>
    <para>legados, </para>
    <para>habilitando </para>
    <para>la </para>
    <para>liquidación continua y los pagos programables. Su </para>
    <para>alianza </para>
    <para>con </para>
    <para>Mastercard </para>
    <para>permite </para>
    <para>la </para>
    <para>liquidación </para>
    <para>de </para>
    <para>transacciones en FIUSD a través de la red global de </para>
    <para>la compañía.</para>
    <para>Por último, en julio de 2026, Visa lanzó en fase beta </para>
    <para>la Visa Stablecoin Platform (VSP), una infraestruc-</para>
    <para>tura empresarial que permite a bancos, empresas </para>
    <para>ntechs y rmas de activos digitales emitir, trans-</para>
    <para>ferir, custodiar y redimir stablecoins a través de un </para>
    <para>entorno </para>
    <para>gestionado </para>
    <para>por </para>
    <para>Visa, </para>
    <para>conectado </para>
    <para>directa-</para>
    <para>mente </para>
    <para>con </para>
    <para>sus </para>
    <para>servicios </para>
    <para>de </para>
    <para>tesorería, </para>
    <para>liquidación </para>
    <para>y divisas. La plataforma arranca con soporte para </para>
    <para>OUSD e incluye una oferta de Wallet-as-a-Service, </para>
    <para>ujos </para>
    <para>de </para>
    <para>doble </para>
    <para>aprobación, </para>
    <para>registros </para>
    <para>de </para>
    <para>auditoría </para>
    <para>y listas de transferencia controlada diseñados para </para>
    <para>entornos </para>
    <para>institucionales </para>
    <para>regulados. </para>
    <para>Con </para>
    <para>acceso </para>
    <para>a </para>
    <para>una red de 15.000 instituciones nancieras y más </para>
    <para>de 200 millones de comerciantes (Fortune, 2026), </para>
    <para>la VSP representa el despliegue más ambicioso de </para>
    <para>infraestructura de stablecoins por parte de una red </para>
    <para>de pago global hasta julio de 2026.</para>
    <para>El conjunto de estas iniciativas —que involucran si-</para>
    <para>multáneamente a las dos mayores redes de pago </para>
    <para>globales, </para>
    <para>los </para>
    <para>cuatro </para>
    <para>mayores </para>
    <para>bancos </para>
    <para>comerciales </para>
    <para>de Estados Unidos, los mayores gestores de acti-</para>
    <para>vos y las principales plataformas de pago digital— </para>
    <para>señaliza que las stablecoins han dejado de ser un </para>
    <para>instrumento periférico de los mercados de cripto-</para>
    <para>monedas para convertirse en el eje de una recon-</para>
    <para>guración profunda de la infraestructura de pagos </para>
    <para>global, cuya velocidad de institucionalización supe-</para>
    <para>ra la de cualquier precedente en la historia de la in-</para>
    <para>novación nanciera moderna.</para>
    <para>2.2. Impacto de la incorporación de stablecoins en </para>
    <para>la arquitectura monetaria global</para>
    <para>El análisis de la inserción de las stablecoins en la </para>
    <para>arquitectura monetaria internacional exige un mar-</para>
    <para>co </para>
    <para>que </para>
    <para>permita </para>
    <para>evaluar, </para>
    <para>de </para>
    <para>forma </para>
    <para>sistemática </para>
    <para>y </para>
    <para>comparable, las funciones que un instrumento mo-</para>
    <para>netario puede ejercer más allá de las fronteras del </para>
    <para>emisor soberano. Cohen (1971), en su análisis de la </para>
    <para>libra </para>
    <para>esterlina </para>
    <para>como </para>
    <para>moneda </para>
    <para>internacional, </para>
    <para>fue </para>
    <para>el </para>
    <para>primero en trasladar las tres funciones clásicas del </para>
    <para>dinero —unidad de cuenta, medio de pago y reserva </para>
    <para>de valor— al plano transfronterizo, argumentando </para>
    <para>que una divisa alcanza estatus internacional cuando </para>
    <para>actores privados la emplean voluntariamente para </para>
    <para>denominar contratos, liquidar transacciones y pre-</para>
    <para>servar riqueza fuera de la jurisdicción de su emisor, </para>
    <para>respondiendo a incentivos de red, credibilidad y es-</para>
    <para>tabilidad antes que a mandato institucional.</para>
    <para>Kenen (1983) formalizó y amplió ese esquema in-</para>
    <para>corporando la distinción entre los usos del sector </para>
    <para>privado y los del sector ocial. El resultado es una </para>
    <para>taxonomía de seis celdas —tres funciones por dos </para>
    <para>tipos de usuario— que sigue siendo el estándar de </para>
    <para>referencia </para>
    <para>sobre </para>
    <para>jerarquías </para>
    <para>monetarias </para>
    <para>internacio-</para>
    <para>nales. En la dimensión privada, la unidad de cuenta </para>
    <para>se maniesta en la facturación del comercio exterior </para>
    <para>y la denominación de contratos nancieros; el medio </para>
    <para>de pago, en el volumen de transacciones en los merca-</para>
    <para>dos cambiarios y los ujos de liquidación transfronteriza; </para>
    <para>y la reserva de valor, en las reclamaciones bancarias </para>
    <para>364</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p9">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>Función </para>
    <para>(Cohen-Kenen)</para>
    <para>Dimensión </para>
    <para>analítica</para>
    <para>USDT (Tether)</para>
    <para>USDC (Circle)</para>
    <para>DAI </para>
    <para>(MakerDAO)</para>
    <para>PYUSD </para>
    <para>(PayPal)</para>
    <para>EURC </para>
    <para>(Circle)</para>
    <para>SECTOR PRIVADO</para>
    <para>SECTOR OFICIAL</para>
    <para>Unidad </para>
    <para>de cuenta</para>
    <para>Facturación </para>
    <para>del comercio y </para>
    <para>denominación de </para>
    <para>contratos</para>
    <para>Alta: Dominante </para>
    <para>en DeFi y comer-</para>
    <para>cio informal en </para>
    <para>EMDEs</para>
    <para>Media: facturación </para>
    <para>en pagos B2B y </para>
    <para>nanzas descentrali-</para>
    <para>zadas en jurisdiccio-</para>
    <para>nes reguladas</para>
    <para>Baja: solo en </para>
    <para>contratos nativos </para>
    <para>DeFi</para>
    <para>Incipiente: </para>
    <para>denominación </para>
    <para>en plataformas </para>
    <para>PayPal/Venmo</para>
    <para>Muy baja: marginal </para>
    <para>en comercio </para>
    <para>intra-UE</para>
    <para>Medio de </para>
    <para>pago</para>
    <para>Volumen en mer-</para>
    <para>cados cambiarios </para>
    <para>y liquidación </para>
    <para>transfronteriza</para>
    <para>Muy alta: principal </para>
    <para>medio de liqui-</para>
    <para>dación en el eco-</para>
    <para>sistema; 300.000 </para>
    <para>millones de USD </para>
    <para>anuales en ujos </para>
    <para>transfronterizos</para>
    <para>Alta: predomina </para>
    <para>en corredores </para>
    <para>regulados, remesas </para>
    <para>y pagos B2B</para>
    <para>Media: restringida </para>
    <para>al ecosistema </para>
    <para>DeFi; aceptación </para>
    <para>limitada fuera del </para>
    <para>perímetro cripto</para>
    <para>Media-alta poten-</para>
    <para>cial: red de 435 </para>
    <para>M de usuarios; </para>
    <para>adopción efectiva </para>
    <para>aún baja</para>
    <para>Baja: volumen </para>
    <para>transfronterizo </para>
    <para>marginal; ausencia </para>
    <para>de efecto red</para>
    <para>Reserva de </para>
    <para>valor</para>
    <para>Reclamacio-</para>
    <para>nes bancarias </para>
    <para>transfronterizas; </para>
    <para>ahorro y cobertura </para>
    <para>inacionaria</para>
    <para>Alta: depósito de </para>
    <para>valor en EMDEs </para>
    <para>con alta inación </para>
    <para>(Argentina, Ve-</para>
    <para>nezuela, Nigeria, </para>
    <para>Turquía)</para>
    <para>Media-alta: preferida </para>
    <para>en jurisdicciones con </para>
    <para>regulación avanzada; </para>
    <para>menor penetración </para>
    <para>en EMDEs</para>
    <para>Baja-media: ries-</para>
    <para>go de desanclaje </para>
    <para>por volatilidad del </para>
    <para>colateral; episodio </para>
    <para>USDC-SVB (2023) </para>
    <para>como precedente </para>
    <para>análogo</para>
    <para>Baja: sin uso do-</para>
    <para>cumentado como </para>
    <para>depósito de valor </para>
    <para>transfronterizo en </para>
    <para>EMDEs</para>
    <para>Muy baja: limitada </para>
    <para>a operadores del </para>
    <para>ecosistema cripto </para>
    <para>europeo</para>
    <para>Unidad </para>
    <para>de cuenta </para>
    <para>(anclaje </para>
    <para>cambiario)</para>
    <para>Monedas que </para>
    <para>estabilizan su tipo </para>
    <para>de cambio frente a </para>
    <para>la divisa</para>
    <para>Nula directa: </para>
    <para>ningún banco </para>
    <para>central ancla </para>
    <para>formalmente su </para>
    <para>moneda a USDT; </para>
    <para>erosión indirecta </para>
    <para>de los anclajes al </para>
    <para>permitir fuga de </para>
    <para>depósitos en crisis</para>
    <para>Nula directa; mayor </para>
    <para>potencial de articulación </para>
    <para>futura con marcos CBDC </para>
    <para>por su perl regulatorio</para>
    <para>Nula</para>
    <para>Nula directa; </para>
    <para>potencial de </para>
    <para>articulación con </para>
    <para>regulación de </para>
    <para>pagos (MiCA, </para>
    <para>GENIUS Act)</para>
    <para>Nula directa; poten-</para>
    <para>cial de articulación </para>
    <para>con el euro digital </para>
    <para>del BCE</para>
    <para>Medio de </para>
    <para>pago (inter-</para>
    <para>vención)</para>
    <para>Uso por bancos </para>
    <para>centrales en inter-</para>
    <para>vención cambiaria</para>
    <para>Nula en sentido </para>
    <para>estricto</para>
    <para>Nula</para>
    <para>Nula</para>
    <para>Nula</para>
    <para>Nula</para>
    <para>Reserva </para>
    <para>de valor </para>
    <para>(reservas </para>
    <para>ociales)</para>
    <para>Composición de </para>
    <para>reservas de divisas </para>
    <para>de los bancos </para>
    <para>centrales</para>
    <para>Nula en reservas </para>
    <para>formales</para>
    <para>Nula en reservas for-</para>
    <para>males; mayor compa-</para>
    <para>tibilidad potencial con </para>
    <para>marcos CBDC</para>
    <para>Nula</para>
    <para>Nula</para>
    <para>Nula</para>
    <para>Tabla 2. Clasicación de las principales stablecoins según la taxonomía de Cohen (1971) y Kenen (1983)</para>
    <para>365</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p10">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>transfronterizas, </para>
    <para>el </para>
    <para>ahorro </para>
    <para>de </para>
    <para>no </para>
    <para>residentes </para>
    <para>y </para>
    <para>los </para>
    <para>instrumentos </para>
    <para>de </para>
    <para>cobertura </para>
    <para>inacionaria. </para>
    <para>En </para>
    <para>la </para>
    <para>di-</para>
    <para>mensión ocial, la unidad de cuenta corresponde a </para>
    <para>la función de anclaje cambiario —la proporción del </para>
    <para>PIB mundial que estabiliza su tipo de cambio frente </para>
    <para>a la divisa—; el medio de pago, a la intervención de </para>
    <para>los bancos centrales en mercados de divisas; y la </para>
    <para>reserva de valor, a la composición de las reservas </para>
    <para>internacionales ociales.</para>
    <para>Las stablecoins ocupan en el modelo una posición </para>
    <para>equivalente </para>
    <para>a </para>
    <para>la </para>
    <para>de </para>
    <para>los </para>
    <para>bancos </para>
    <para>comerciales </para>
    <para>en </para>
    <para>su </para>
    <para>relación con la Capa 0. Al igual que estos canali-</para>
    <para>zan depósitos regulados hacia deuda soberana, los </para>
    <para>emisores privados respaldan sus tokens con bonos </para>
    <para>del Tesoro y RWA, generando una demanda para-</para>
    <para>lela sobre los mismos activos de referencia global. </para>
    <para>Simultáneamente, </para>
    <para>operan </para>
    <para>como </para>
    <para>interfaz </para>
    <para>entre </para>
    <para>el </para>
    <para>sistema nanciero formal y los ciudadanos, proce-</para>
    <para>sando pagos y compras al margen de la banca co-</para>
    <para>rresponsal. </para>
    <para>▮</para>
    <para>Fuente: Elaborado por el autor a partir de Cohen (1971), Kenen (1983), Aldasoro et al. (2026), y Chainalysis (2025).</para>
    <para>▮</para>
    <para>Nota: Los niveles de intensidad (Alta/Media/Baja) se determinaron a partir de tres indicadores: (1) volumen de tran-</para>
    <para>sacciones en cada categoría funcional según Chainalysis (2025) y TRM Labs (2025); (2) número de contratos y juris-</para>
    <para>dicciones en que cada stablecoin opera como denominador; y (3) evidencia cualitativa de adopción documentada en </para>
    <para>informes del BIS, IMF y FSB. En ausencia de datos cuantitativos directos, la calicación se basa en evidencia cualitativa </para>
    <para>de informes del BIS, el IMF y Chainalysis.</para>
    <para>Gráco 3. Posición de las stablecoins en el sistema monetario nanciero </para>
    <para>▮</para>
    <para>Fuente: Elaborado por el autor</para>
    <para>366</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p11">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>2.3. Patrones geográcos de adopción</para>
    <para>La distribución geográca de la adopción de stable-</para>
    <para>coins revela que los mayores volúmenes absolutos se </para>
    <para>concentran en economías avanzadas, mientras que el </para>
    <para>peso relativo en función del PIB es sensiblemente ma-</para>
    <para>yor </para>
    <para>en </para>
    <para>economías </para>
    <para>emergentes. </para>
    <para>Según </para>
    <para>datos </para>
    <para>del </para>
    <para>IMF </para>
    <para>(2025), </para>
    <para>África, </para>
    <para>Oriente </para>
    <para>Medio </para>
    <para>y </para>
    <para>América </para>
    <para>Latina </para>
    <para>y </para>
    <para>el </para>
    <para>Caribe destacan como las regiones con mayor uso de </para>
    <para>stablecoins en proporción a su PIB; Asia encabeza los </para>
    <para>volúmenes absolutos, superando a Norteamérica. Los </para>
    <para>ujos transfronterizos de stablecoins alcanzaron apro-</para>
    <para>ximadamente 1,5 billones de dólares en 2024 (Cerutti et </para>
    <para>al., 2025), con dirección predominante de Norteaméri-</para>
    <para>ca hacia el resto del mundo, satisfaciendo la demanda </para>
    <para>local de dólares digitales como reserva de valor.</para>
    <para>En América Latina, cuatro países guran entre los </para>
    <para>veinte primeros del Índice Global de Adopción de </para>
    <para>Criptomonedas </para>
    <para>de </para>
    <para>Chainalysis </para>
    <para>(2025): </para>
    <para>Brasil, </para>
    <para>Mé-</para>
    <para>xico, Venezuela y Argentina. Este último—con una </para>
    <para>tasa de inación anual que superó el 143% en el se-</para>
    <para>gundo semestre de 2024— registra el crecimiento </para>
    <para>más acelerado de transacciones minoristas en sta-</para>
    <para>blecoins </para>
    <para>de </para>
    <para>la </para>
    <para>región, </para>
    <para>empleadas </para>
    <para>como </para>
    <para>cobertura </para>
    <para>frente a la devaluación del peso.</para>
    <para>En África Subsahariana, Nigeria ocupa el segundo </para>
    <para>puesto en el Índice Global, con unos 59.000 millo-</para>
    <para>nes </para>
    <para>de </para>
    <para>dólares </para>
    <para>en </para>
    <para>criptomonedas </para>
    <para>recibidos </para>
    <para>entre </para>
    <para>julio de 2023 y junio de 2024, siendo las stablecoins </para>
    <para>la categoría dominante en transacciones por debajo </para>
    <para>del millón de dólares (Chainalysis, 2025). </para>
    <para>En </para>
    <para>el </para>
    <para>Sudeste </para>
    <para>Asiático, </para>
    <para>Vietnam </para>
    <para>muestra </para>
    <para>un </para>
    <para>patrón </para>
    <para>similar, con stablecoins integradas en la infraestructu-</para>
    <para>ra cotidiana de remesas y ahorro (Chainalysis, 2025). </para>
    <para>USDT domina en mercados emergentes —África, Orien-</para>
    <para>te Medio, Asia y América Latina—, mientras USDC pre-</para>
    <para>valece en economías avanzadas (Cerutti et al., 2025), lo </para>
    <para>que reeja las distintas estructuras de demanda según </para>
    <para>el nivel de desarrollo institucional y nanciero.</para>
    <para>El mapa 1 clasica los países según el volumen de </para>
    <para>transferencias de USDT y USDC ajustado por PIB. </para>
    <para>Argentina, Nigeria y Venezuela superan el 30% del </para>
    <para>PIB por inación y controles de capital; Brasil, Mé-</para>
    <para>xico, Vietnam, Filipinas y Ucrania (15-30%) las em-</para>
    <para>plean para remesas, cobertura o nanciación bélica. </para>
    <para>África </para>
    <para>Subsahariana </para>
    <para>muestra </para>
    <para>una </para>
    <para>tendencia </para>
    <para>hete-</para>
    <para>rogénea, con alta penetración en Nigeria, Kenia y </para>
    <para>Ghana frente a prohibiciones en Argelia, Marruecos </para>
    <para>y Egipto. Las economías avanzadas registran ratios </para>
    <para>bajos (1-5%) por la solidez de sus sistemas nancie-</para>
    <para>ros, mientras que China y Rusia, pese a restriccio-</para>
    <para>nes, muestran ujos por debajo del 1 %. Este patrón </para>
    <para>evidencia que la adopción no responde a sostica-</para>
    <para>ción nanciera, sino a la fragilidad monetaria e ins-</para>
    <para>titucional de los Estados receptores.</para>
    <para>2.4. El papel de las stablecoins colateralizadas en </para>
    <para>la perpetuación de la hegemonía del dólar </para>
    <para>La arquitectura de reservas que sustenta el modelo </para>
    <para>de negocio de los grandes emisores de stablecoins </para>
    <para>constituye </para>
    <para>el </para>
    <para>vector </para>
    <para>de </para>
    <para>impacto </para>
    <para>macroeconómico </para>
    <para>más </para>
    <para>importante. </para>
    <para>Más </para>
    <para>del </para>
    <para>90% </para>
    <para>de </para>
    <para>las </para>
    <para>operaciones </para>
    <para>en los libros de órdenes de criptomonedas se de-</para>
    <para>nominan </para>
    <para>en </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>o-chain </para>
    <para>fully-collaterali-</para>
    <para>zed </para>
    <para>en </para>
    <para>lugar </para>
    <para>de </para>
    <para>en </para>
    <para>moneda </para>
    <para>duciaria </para>
    <para>(Ahmed </para>
    <para>et </para>
    <para>al., 2025). Dentro de este segmento, las stablecoins </para>
    <para>denominadas en dólares representan más del 97% </para>
    <para>de la emisión total, siendo la fracción restante ma-</para>
    <para>yoritariamente </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>denominadas </para>
    <para>en </para>
    <para>euros </para>
    <para>(IMF, 2025). </para>
    <para>Las </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>referenciadas </para>
    <para>a </para>
    <para>otras </para>
    <para>monedas </para>
    <para>—</para>
    <para>fundamentalmente al euro— tienen una presencia </para>
    <para>marginal. A nales de 2025, las stablecoins denomi-</para>
    <para>nadas en euros presentaban una capitalización de </para>
    <para>mercado inferior a 350 millones de euros, represen-</para>
    <para>tando menos del 1% del mercado global dominado </para>
    <para>por los tokens vinculados con el dólar (Stablecoin </para>
    <para>Insider, </para>
    <para>2026). </para>
    <para>Ello </para>
    <para>implica </para>
    <para>que </para>
    <para>la </para>
    <para>infraestructu-</para>
    <para>ra </para>
    <para>transaccional </para>
    <para>global </para>
    <para>de </para>
    <para>los </para>
    <para>activos </para>
    <para>digitales </para>
    <para>se </para>
    <para>asienta sobre el dólar (véase gráco 4).</para>
    <para>La Guiding and Establishing National Innovation for </para>
    <para>U.S. Stablecoins Act (GENIUS Act), promulgada el </para>
    <para>18 de julio de 2025, ha institucionalizado este canal. </para>
    <para>367</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p12">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>La norma dene en su Sección 2(22) a las stable-</para>
    <para>coins de pago como aquel activo digital cuyo emi-</para>
    <para>sor "está obligado a convertir, canjear o recomprar </para>
    <para>por una cantidad ja de valor monetario" y "mantie-</para>
    <para>ne, o crea la expectativa razonable de que manten-</para>
    <para>drá, un valor estable relativo a dicha cantidad ja de </para>
    <para>valor monetario" (GENIUS Act, 2025, secc. 2(22)). </para>
    <para>Al reservar la elegibilidad de reservas a efectivo, de-</para>
    <para>pósitos a la vista, letras del Tesoro con vencimiento </para>
    <para>inferior a 93 días, repos a un día respaldados por </para>
    <para>dichos instrumentos y fondos del mercado moneta-</para>
    <para>rio que inviertan en los activos anteriores (GENIUS </para>
    <para>Act, 2025, secc. 4(a)(2)), la norma vincula toda la </para>
    <para>demanda de reservas del ecosistema regulado a la </para>
    <para>deuda soberana estadounidense. Como señalan Ro-</para>
    <para>dríguez Gamón y Rojas González (2026), "al denir </para>
    <para>exhaustivamente los activos elegibles para respaldar </para>
    <para>las stablecoins, la ley canaliza obligatoriamente una </para>
    <para>porción signicativa del capital del ecosistema crip-</para>
    <para>to hacia la deuda pública estadounidense de corto </para>
    <para>plazo" (pág. 8).</para>
    <para>La magnitud de esta demanda ya es sistémicamen-</para>
    <para>te </para>
    <para>relevante. </para>
    <para>Según </para>
    <para>sus </para>
    <para>revelaciones </para>
    <para>de </para>
    <para>reservas </para>
    <para>más recientes, Tether y Circle mantenían aproxima-</para>
    <para>damente el 63% y el 32% de sus reservas en letras </para>
    <para>del </para>
    <para>Tesoro, </para>
    <para>respectivamente </para>
    <para>(Ahmed </para>
    <para>&amp; </para>
    <para>Aldasoro, </para>
    <para>2025). A nales del segundo trimestre de 2025, la </para>
    <para>exposición total de Tether y Circle al Tesoro —in-</para>
    <para>cluyendo </para>
    <para>tenencias </para>
    <para>directas </para>
    <para>e </para>
    <para>indirectas </para>
    <para>a </para>
    <para>través </para>
    <para>de fondos del mercado monetario— alcanzaba los </para>
    <para>177.600 millones de dólares, equivalentes al 0,6% de </para>
    <para>los 29 billones de dólares en valores del Tesoro en circu-</para>
    <para>lación (Davidovic et al., 2025). Esto coloca Tether en una </para>
    <para>posición comparable a la de tenedores de referencia </para>
    <para>Mapa 1. Volumen de transferencias de stablecoins (USDT y USDC) ajustado por PIB por país (2025)</para>
    <para>▮</para>
    <para>Fuente: Elaborado por el autor a partir de datos de Chainalysis Geography of Cryptocurrency Report (2025), IMF </para>
    <para>(2025) y CoinGecko (2025). El ajuste por PIB utiliza PIB nominal en dólares corrientes. Los ujos corresponden a trans-</para>
    <para>ferencias brutas on-chain de USDT y USDC; no se descuentan operaciones de arbitraje ni actividad especulativa, lo que </para>
    <para>puede sobreestimar el uso transaccional efectivo en economías avanzadas.</para>
    <para>368</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p13">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>como </para>
    <para>Alemania </para>
    <para>o </para>
    <para>Emiratos </para>
    <para>Árabes </para>
    <para>Unidos, </para>
    <para>y </para>
    <para>por </para>
    <para>delante de países como Corea del Sur. </para>
    <para>El Comité Asesor de Endeudamiento del Tesoro es-</para>
    <para>timó en abril de 2025 que, si el mercado alcanza </para>
    <para>los 2 billones de dólares para 2028, los emisores de </para>
    <para>stablecoins podrían convertirse en el segundo ma-</para>
    <para>yor tenedor de deuda estadounidense a corto pla-</para>
    <para>zo, por detrás únicamente de Japón (TBAC, 2025).</para>
    <para>Si el mercado alcanzara la escala proyectada de 1,6 </para>
    <para>billones </para>
    <para>de </para>
    <para>dólares </para>
    <para>en </para>
    <para>escenario </para>
    <para>base </para>
    <para>para </para>
    <para>2030 </para>
    <para>(Citi </para>
    <para>Institute, </para>
    <para>2025), </para>
    <para>una </para>
    <para>reducción </para>
    <para>de </para>
    <para>diez </para>
    <para>pun-</para>
    <para>tos básicos en el tipo de interés medio de la deu-</para>
    <para>da pública federal representaría 37.000 millones de </para>
    <para>dólares menos en servicio anual de la deuda, dado </para>
    <para>el endeudamiento total de 37,5 billones de dólares </para>
    <para>registrado a septiembre de 2025 (Davidovic et al., </para>
    <para>2025). </para>
    <para>La </para>
    <para>GENIUS </para>
    <para>Act </para>
    <para>convierte </para>
    <para>así </para>
    <para>la </para>
    <para>regulación </para>
    <para>del ecosistema cripto en un instrumento implícito </para>
    <para>de gestión de deuda soberana, vinculando el cre-</para>
    <para>cimiento </para>
    <para>de </para>
    <para>la </para>
    <para>industria </para>
    <para>de </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>colaterali-</para>
    <para>zadas con los intereses scales de Estados Unidos </para>
    <para>(véase gráco 5). </para>
    <para>Esta dinámica ha sido calicada por el Parlamen-</para>
    <para>to Europeo (2025) como "criptomercantilismo", es </para>
    <para>decir, el uso de stablecoins privadas para ampliar </para>
    <para>el alcance internacional del dólar con benecios di-</para>
    <para>rectos para Estados Unidos. El hecho de que Tether </para>
    <para>generase más de 10.000 millones de dólares en be-</para>
    <para>necio neto en 2025, derivados principalmente de </para>
    <para>los intereses de su cartera de bonos y letras del Te-</para>
    <para>soro nanciada con el ahorro de sus usuarios, reeja </para>
    <para>la escala de este proceso.</para>
    <para>Este </para>
    <para>mecanismo </para>
    <para>constituye </para>
    <para>una </para>
    <para>forma </para>
    <para>de </para>
    <para>tributa-</para>
    <para>ción indirecta desde el centro hacia las economías </para>
    <para>periféricas. Cada usuario que adquiere USDT o USDC </para>
    <para>transere </para>
    <para>involuntariamente </para>
    <para>el </para>
    <para>rendimiento </para>
    <para>de </para>
    <para>sus </para>
    <para>Gráco 4. Stablecoins fully collateralized por divisa de referencia (primer trimestre de 2026)</para>
    <para>▮</para>
    <para>Fuente: Elaborado por el autor a partir de datos de CoinGecko (2026) y CoinsPaid Media (2026).</para>
    <para>369</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p14">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>ahorros a los emisores privados —que los invierten </para>
    <para>en deuda pública estadounidense—, nanciando así </para>
    <para>el décit scal de Estados Unidos. Ante et al. (2025) </para>
    <para>demuestran empíricamente que la demanda de Te-</para>
    <para>ther sobre las letras del Tesoro reduce los rendimien-</para>
    <para>tos de la deuda soberana a corto plazo entre 14 y 24 </para>
    <para>puntos básicos, lo que equivale a aproximadamen-</para>
    <para>te 15.000 millones de dólares anuales en ahorro de </para>
    <para>intereses para el gobierno federal. En este sentido, </para>
    <para>los trabajadores y pequeños ahorradores de países </para>
    <para>como Argentina, Nigeria o Vietnam que recurren a </para>
    <para>las stablecoins para preservar sus ingresos frente a </para>
    <para>la inación son, en última instancia, acreedores invo-</para>
    <para>luntarios del Tesoro estadounidense.</para>
    <para>2.5. Stablecoins y China </para>
    <para>La </para>
    <para>expansión </para>
    <para>de </para>
    <para>las </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>denominadas </para>
    <para>en </para>
    <para>dólares </para>
    <para>como </para>
    <para>infraestructura </para>
    <para>dominante </para>
    <para>del </para>
    <para>siste-</para>
    <para>ma nanciero digital plantea a China un desafío sin </para>
    <para>precedentes. El yuan, en contraste, representaba el </para>
    <para>2,88% de los pagos globales en julio de 2025, frente </para>
    <para>al 47,94% del dólar y el 23,11% del euro, ocupando la </para>
    <para>sexta posición en el ranking SWIFT, con una cuota </para>
    <para>que acumulaba una erosión cercana al 40% desde </para>
    <para>diciembre de 2023 (SWIFT, 2025). La respuesta re-</para>
    <para>gulatoria de Beijing ha sido proporcional a la ame-</para>
    <para>naza percibida. El 6 de febrero de 2026, el Banco </para>
    <para>Popular de China y siete agencias estatales emitie-</para>
    <para>ron un aviso conjunto que prohíbe explícitamente la </para>
    <para>emisión no autorizada de stablecoins vinculadas al </para>
    <para>renminbi, tanto en territorio continental como en el </para>
    <para>exterior, calicándolas de amenaza directa a la sobe-</para>
    <para>ranía monetaria por desempeñar funciones análogas </para>
    <para>a la moneda de curso legal (East Asia Forum, 2026).</para>
    <para>El fracaso relativo del e-CNY agrava el diagnóstico. </para>
    <para>China acumuló 3,48 mil millones de transacciones </para>
    <para>en yuan digital por valor de 16,7 billones de yuanes </para>
    <para>hasta nales de noviembre de 2025, cifra que con-</para>
    <para>trasta con los aproximadamente 70 billones de dó-</para>
    <para>lares que Alipay y WeChat Pay procesaron conjun-</para>
    <para>tamente solo en 2023, plataformas que concentran </para>
    <para>alrededor del 96% del mercado de pagos móviles </para>
    <para>del </para>
    <para>país </para>
    <para>(CoinLaw, </para>
    <para>2026). </para>
    <para>El </para>
    <para>e-CNY </para>
    <para>representa-</para>
    <para>ba únicamente el 0,16% de la oferta monetaria M0 </para>
    <para>china, y la mayoría de quienes abrieron cuentas lo </para>
    <para>hicieron por mandatos institucionales o incentivos </para>
    <para>de cupones, no por adopción orgánica (Communi-</para>
    <para>cations of the ACM, 2025). </para>
    <para>La </para>
    <para>respuesta </para>
    <para>estratégica </para>
    <para>de </para>
    <para>Beijing </para>
    <para>se </para>
    <para>articula </para>
    <para>a </para>
    <para>través de Hong Kong como campo de pruebas re-</para>
    <para>gulado bajo el principio de "un país, dos sistemas". </para>
    <para>Cuando la Ordenanza de Stablecoins de Hong Kong </para>
    <para>entró en vigor el 1 de agosto de 2025, el 10 de abril </para>
    <para>de 2026 la Autoridad Monetaria de la ciudad otorgó </para>
    <para>sus dos primeras licencias de emisión —a HSBC y </para>
    <para>Anchorpoint Financial Limited— de entre 36 solici-</para>
    <para>tantes en la primera ronda, imponiendo como con-</para>
    <para>dición la plena adhesión a la Travel Rule del GAFI, </para>
    <para>vericación de nombre real y requisitos de reservas </para>
    <para>al 100% (East Asia Forum, 2026). </para>
    <para>El 7 de julio de 2026, Beijing y Hong Kong anuncia-</para>
    <para>ron un paquete de medidas para reforzar el papel </para>
    <para>de este último como centro de nanciación oshore </para>
    <para>en yuanes, incluyendo la expansión de la facilidad </para>
    <para>de negocio en yuanes de la Autoridad Monetaria de </para>
    <para>Hong Kong a 500.000 millones de yuanes y la ele-</para>
    <para>vación de la cuota del Bond Connect Southbound a </para>
    <para>Gráco 5. Escenarios de capitalización del merca-</para>
    <para>do de stablecoins y demanda potencial de T-Bills</para>
    <para>▮</para>
    <para>Fuente: Citi Institute (2025).</para>
    <para>370</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p15">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>800.000 millones de yuanes (CryptoSlate, 2026). El </para>
    <para>modelo chino de stablecoin resultante no rechaza la </para>
    <para>trazabilidad en nombre de la privacidad. La verica-</para>
    <para>ción de identidad real, los registros en cadena y la </para>
    <para>eliminación del seudonimato no constituyen rasgos </para>
    <para>autoritarios per se como describe comúnmente la </para>
    <para>bibliografía occidental, sino requisitos que el propio </para>
    <para>GAFI exige a los proveedores de servicios de acti-</para>
    <para>vos virtuales desde su Recomendación 15 revisada, </para>
    <para>y que la mayoría de jurisdicciones reguladas —in-</para>
    <para>cluyendo la Unión Europea bajo MiCA— aplican en </para>
    <para>igual sentido.</para>
    <para>La distinción no es entre sistemas que controlan y </para>
    <para>sistemas que no controlan, sino entre quién ejerce </para>
    <para>ese control y mediante qué mecanismos de gober-</para>
    <para>nanza, ya sea a través de emisores privados sujetos </para>
    <para>a supervisión federal, como en el modelo estadou-</para>
    <para>nidense, o a través del Estado directamente, como </para>
    <para>propone Beijing. La disputa en curso sobre stable-</para>
    <para>coins </para>
    <para>y </para>
    <para>China </para>
    <para>dene, </para>
    <para>en </para>
    <para>última </para>
    <para>instancia, </para>
    <para>cuál </para>
    <para>de </para>
    <para>estos dos modelos de soberanía monetaria digital </para>
    <para>se convertirá en el estándar de referencia para los </para>
    <para>mercados </para>
    <para>emergentes </para>
    <para>que </para>
    <para>aún </para>
    <para>no </para>
    <para>han </para>
    <para>adoptado </para>
    <para>ninguno.</para>
    <para>CONCLUSIONES </para>
    <para>El </para>
    <para>impacto </para>
    <para>geoeconómico </para>
    <para>del </para>
    <para>uso </para>
    <para>de </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>por </para>
    <para>actores </para>
    <para>estatales </para>
    <para>y </para>
    <para>no </para>
    <para>estatales </para>
    <para>se </para>
    <para>despliega, </para>
    <para>en primer término, como un mecanismo de dola-</para>
    <para>rización digital que opera al margen de los canales </para>
    <para>institucionales </para>
    <para>tradicionales. </para>
    <para>Su </para>
    <para>adopción </para>
    <para>masiva </para>
    <para>en </para>
    <para>economías </para>
    <para>con </para>
    <para>fragilidad </para>
    <para>monetaria </para>
    <para>transere </para>
    <para>soberanía </para>
    <para>monetaria </para>
    <para>de </para>
    <para>facto </para>
    <para>hacia </para>
    <para>el </para>
    <para>emisor </para>
    <para>de </para>
    <para>la moneda de referencia. La GENIUS Act convierte </para>
    <para>este proceso espontáneo en política deliberada, al </para>
    <para>canalizar las reservas del ecosistema hacia deuda </para>
    <para>soberana estadounidense a corto plazo y vincular el </para>
    <para>crecimiento de la industria con los intereses scales </para>
    <para>del Estado federal. </para>
    <para>La aplicación de la taxonomía Cohen-Kenen reve-</para>
    <para>la que las stablecoins no homogenizan el sistema </para>
    <para>monetario </para>
    <para>internacional, </para>
    <para>sino </para>
    <para>que </para>
    <para>profundizan </para>
    <para>su </para>
    <para>jerarquía. </para>
    <para>Su </para>
    <para>inserción </para>
    <para>es </para>
    <para>asimétrica </para>
    <para>y </para>
    <para>secuencial, </para>
    <para>avanzando desde la reserva de valor privada hacia </para>
    <para>el medio de pago, pero sin penetrar las funciones </para>
    <para>del sector ocial ni la unidad de cuenta. La erosión </para>
    <para>de la autonomía de los bancos centrales periféricos </para>
    <para>no </para>
    <para>proviene </para>
    <para>de </para>
    <para>una </para>
    <para>decisión </para>
    <para>política </para>
    <para>explícita </para>
    <para>del </para>
    <para>emisor hegemónico, sino de la arquitectura de in-</para>
    <para>centivos que este codica en su marco normativo.</para>
    <para>La disputa entre los modelos de soberanía mone-</para>
    <para>taria digital de Estados Unidos y China —emisores </para>
    <para>privados </para>
    <para>regulados </para>
    <para>frente </para>
    <para>a </para>
    <para>control </para>
    <para>estatal </para>
    <para>direc-</para>
    <para>to— traslada al plano digital la competencia por el </para>
    <para>estándar monetario global. El resultado que adop-</para>
    <para>ten los mercados emergentes en esa elección no es </para>
    <para>técnico, sino geopolítico.</para>
    <para>La adopción de stablecoins en las economías peri-</para>
    <para>féricas no es un fenómeno espontáneo ni una libre </para>
    <para>elección de mercado, sino una respuesta adaptati-</para>
    <para>va ante los desafíos del sistema nanciero interna-</para>
    <para>cional En este sentido, la "dolarización silenciosa" </para>
    <para>perpetúa </para>
    <para>la </para>
    <para>dependencia </para>
    <para>monetaria </para>
    <para>y </para>
    <para>estrecha </para>
    <para>el </para>
    <para>margen </para>
    <para>de </para>
    <para>los </para>
    <para>estados </para>
    <para>periféricos </para>
    <para>para </para>
    <para>articular </para>
    <para>proyectos </para>
    <para>nacionales </para>
    <para>de </para>
    <para>desarrollo </para>
    <para>soberano, </para>
    <para>al </para>
    <para>tiempo que amplía la base de dominación del ca-</para>
    <para>pital nanciero internacional bajo la apariencia de </para>
    <para>inclusión nanciera.</para>
    <para>Este trabajo abre, a su vez, interrogantes que deben </para>
    <para>ser profundizadas en estudios posteriores. El impac-</para>
    <para>to de las CBDC europeas sobre la hegemonía de las </para>
    <para>stablecoins </para>
    <para>denominadas </para>
    <para>en </para>
    <para>dólares </para>
    <para>en </para>
    <para>mercados </para>
    <para>emergentes y el papel de los BRICS en la construcción </para>
    <para>de infraestructuras de pago alternativas representan </para>
    <para>dos vectores de transformación cuyas implicaciones </para>
    <para>la literatura académica apenas ha comenzado a ex-</para>
    <para>plorar. La dimensión distributiva de la adopción en </para>
    <para>América </para>
    <para>Latina </para>
    <para>y </para>
    <para>el </para>
    <para>África </para>
    <para>Subsahariana </para>
    <para>—quiénes </para>
    <para>usan las stablecoins, por qué necesidad y a benecio </para>
    <para>de quién— constituye, por su parte, una agenda que </para>
    <para>exige investigación empírica de base.</para>
    <para>Por último, debe señalarse que la investigación en-</para>
    <para>frentó algunas limitaciones. Los datos sobre ujos </para>
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    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>ilícitos proceden de rmas especializadas en aná-</para>
    <para>lisis on-chain (Chainalysis, TRM Labs y Elliptic) con </para>
    <para>intereses </para>
    <para>comerciales </para>
    <para>en </para>
    <para>el </para>
    <para>ecosistema </para>
    <para>que </para>
    <para>anali-</para>
    <para>zan, cuyos métodos de estimación no son audita-</para>
    <para>bles </para>
    <para>públicamente </para>
    <para>y </para>
    <para>no </para>
    <para>siempre </para>
    <para>producen </para>
    <para>cifras </para>
    <para>comparables entre sí.</para>
    <para>NOTAS</para>
    <para> </para>
    <para>El </para>
    <para>Reglamento </para>
    <para>de </para>
    <para>Mercado </para>
    <para>de </para>
    <para>Criptoactivos </para>
    <para>(MiCA, 2023) y la Ley GENIUS (2025) excluyen </para>
    <para>o prohíben expresamente esta arquitectura.</para>
    <para> La Travel Rule es un estándar AML que exige </para>
    <para>a </para>
    <para>los </para>
    <para>VASP </para>
    <para>vericar </para>
    <para>y </para>
    <para>transmitir </para>
    <para>los </para>
    <para>datos </para>
    <para>de </para>
    <para>ordenante y beneciario en transferencias que </para>
    <para>superen </para>
    <para>umbrales </para>
    <para>establecidos. </para>
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    <para>a </para>
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    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p19">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
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    <para>(2024, </para>
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    <para>worldwide: Issue 51, Q3 2024. https://remittancepri-</para>
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    <para>54, </para>
    <para>Q3 </para>
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    <para>RPW_main_report_and_annex_Q325.pdf </para>
    <para>CONFLICTO DE INTERESES</para>
    <para>El autor declara que no existen conictos de intere-</para>
    <para>ses relacionado con el artículo.</para>
    <para>AGRADECIMIENTOS </para>
    <para>No aplica.</para>
    <para>FINANCIACIÓN </para>
    <para>No aplica.</para>
    <para>PREPRINT </para>
    <para>No publicado.</para>
    <para>DECLARACIÓN SOBRE EL USO DE MODELOS </para>
    <para>DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL</para>
    <para>El autor declara que en la elaboración de este ar-</para>
    <para>tículo </para>
    <para>se </para>
    <para>emplearon </para>
    <para>herramientas </para>
    <para>de </para>
    <para>inteligencia </para>
    <para>articial (IA) en distintas fases del proceso investi-</para>
    <para>gativo y de redacción:</para>
    <para>En la fase de conceptualización se utilizaron Clau-</para>
    <para>de </para>
    <para>AI </para>
    <para>(versión </para>
    <para>Sonnet </para>
    <para>4.5) </para>
    <para>y </para>
    <para>ChatGPT </para>
    <para>(GPT-5.2) </para>
    <para>para </para>
    <para>identicar </para>
    <para>brechas </para>
    <para>en </para>
    <para>la </para>
    <para>literatura </para>
    <para>existente </para>
    <para>sobre stablecoins y su dimensión geoeconómica. </para>
    <para>Estas </para>
    <para>herramientas </para>
    <para>contribuyeron </para>
    <para>igualmente </para>
    <para>al </para>
    <para>diseño </para>
    <para>general </para>
    <para>de </para>
    <para>la </para>
    <para>estructura </para>
    <para>del </para>
    <para>trabajo, </para>
    <para>con-</para>
    <para>cretamente a la delimitación de las seis secciones </para>
    <para>del desarrollo: denición y tipología de stablecoins </para>
    <para>(epígrafe 1 y 1.1), escala de mercado e impacto en </para>
    <para>la </para>
    <para>eciencia </para>
    <para>operativa </para>
    <para>(epígrafe </para>
    <para>2), </para>
    <para>integración </para>
    <para>al sistema nanciero (epígrafe 2.1), impacto en la </para>
    <para>arquitectura </para>
    <para>monetaria </para>
    <para>global </para>
    <para>mediante </para>
    <para>la </para>
    <para>taxo-</para>
    <para>nomía Cohen-Kenen (epígrafe 2.2), patrones geo-</para>
    <para>grácos de adopción (epígrafe 2.3), papel de las </para>
    <para>stablecoins colateralizadas en la perpetuación de </para>
    <para>la hegemonía del dólar (epígrafe 2.4), la respues-</para>
    <para>ta estratégica de China (epígrafe 2.5) y el uso de </para>
    <para>stablecoins como mecanismo de evasión de san-</para>
    <para>ciones (epígrafe 3). </para>
    <para>En </para>
    <para>la </para>
    <para>fase </para>
    <para>de </para>
    <para>revisión </para>
    <para>bibliográca </para>
    <para>se </para>
    <para>emplearon </para>
    <para>Gemini 2.5 Flash y Claude AI (versión Sonnet 4.5) </para>
    <para>para la búsqueda y organización de fuentes en ba-</para>
    <para>ses de datos académicas, repositorios de organis-</para>
    <para>mos multilaterales y plataformas de acceso abierto, </para>
    <para>375</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
  <sect1 id="p20">
    <para>Rodríguez Gamón</para>
    <para>El impacto geoeconómico del uso de stablecoins como medio de pago </para>
    <para>por actores estatales y no estatales (2022-2026)</para>
    <para>con el propósito de localizar documentos relevantes </para>
    <para>sobre stablecoins, geoeconomía, dolarización digi-</para>
    <para>tal, nanciamiento ilícito y marcos regulatorios in-</para>
    <para>ternacionales. </para>
    <para>En lo relativo a la redacción y composición, Gemini </para>
    <para>2.5 Flash y Claude AI (versión Sonnet 4.5) asistieron </para>
    <para>en el formateo de citas y referencias bibliográcas </para>
    <para>conforme a la norma APA 7.a edición.</para>
    <para>Adicionalmente, se utilizó Claude Code para la gene-</para>
    <para>ración y corrección de código en Python, incluyen-</para>
    <para>do la importación de librerías, con el n de producir </para>
    <para>visualizaciones de datos —grácos y tablas— que </para>
    <para>ilustran la escala de mercado, la composición de re-</para>
    <para>servas y los patrones de adopción de stablecoins. </para>
    <para>Todas las visualizaciones resultantes fueron super-</para>
    <para>visadas y validadas por el autor. Este uso se aplicó </para>
    <para>especícamente sobre el Gráco 3 (stablecoins fully </para>
    <para>collateralized por divisa de referencia), el Gráco 4 </para>
    <para>(escenarios de capitalización del mercado de sta-</para>
    <para>blecoins y demanda potencial de T-Bills) y el Mapa </para>
    <para>1 (volumen de transferencias de USDT y USDC ajus-</para>
    <para>tado por PIB por país). </para>
    <para>En la fase de interpretación y discusión, Gemini 2.5 </para>
    <para>Flash, ChatGPT (GPT-5.2), Claude AI (versión Son-</para>
    <para>net 4.5) fueron consultados para una lectura ini-</para>
    <para>cial de los hallazgos del artículo, en particular la </para>
    <para>evaluación de la coherencia entre el título, la intro-</para>
    <para>ducción y los resultados. </para>
    <para>El autor asume plena responsabilidad por el conte-</para>
    <para>nido del manuscrito.</para>
    <para>DECLARACIÓN DE ÉTICA EN LA INVESTIGACIÓN</para>
    <para>No aplica.</para>
    <para>DECLARACIÓN DE DISPONIBILIDAD DE DATOS</para>
    <para>No aplica.</para>
    <para>DERECHOS DE AUTOR </para>
    <para>Los derechos de autor son mantenidos por los auto-</para>
    <para>res, quienes otorgan a la Revista Política Internacio-</para>
    <para>nal los derechos exclusivos de primera publicación. </para>
    <para>Los autores podrán establecer acuerdos adicionales </para>
    <para>para la distribución no exclusiva de la versión del </para>
    <para>trabajo publicado en esta revista (por ejemplo, pu-</para>
    <para>blicación en un repositorio institucional, en un si-</para>
    <para>tio web personal, publicación de una traducción o </para>
    <para>como capítulo de un libro), con el reconocimiento </para>
    <para>de haber sido publicada primero en esta revista. En </para>
    <para>cuanto a los derechos de autor, la revista no cobra </para>
    <para>ningún tipo de cargo por el envío, el procesamiento </para>
    <para>o la publicación de los artículos.</para>
    <para>376</para>
    <para>ISSN 2707-7330</para>
    <para>Revista </para>
    <para>POLÍTICA INTERNACIONAL</para>
    <para>| Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026</para>
  </sect1>
</article>
