﻿<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><root><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz acerca del Tercer Mundo: breves apuntes conceptuales </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Fidel Castro Ruz philosophical and political thought on the Third World: brief conceptual notes </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA> </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Lic. Víctor Luis Benítez Pimentel*</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Licenciado en Educación. Dirección Municipal de Educación, Camajuaní, Villa Clara, Cuba.      vbenitezpimentel@gmail.com        0009-0001-2770-3086</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Dra. C. Ileana María Echevarría Aldama*</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Doctora en Ciencias Pedagógicas. Profesora Titular de la Universidad Central “Marta Abreu”, Santa Clara, Villa Clara, Cuba.      ilechavarria@uclv.cu        0000-0003-0775-8271 </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>*Autor para la correspondencia: vbenitezpimentel@gmail.com, ilechavarria@uclv.cu </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Cómo citar (APA, séptima edición): Benitez Pimentel, V. L., &amp; Echevarría Aldama, I. M. (2025). El pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz acerca del Tercer Mundo: breves apuntes conceptuales. Política internacional, VII (Nro. 4), 158-171. https://doi.org/10.5281/zenodo.17305839</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>https://doi.org/10.5281/zenodo.17305839</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA> </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Recibido: 9 de agosto de 2025</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Aprobado: 19 de septiembre de 2025</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>publicado: 20 de octubre de 2025</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA> </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>RESUMEN  El artículo explora la centralidad del Tercer Mundo en el pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz, argumentando que su concepción trasciende una mera ubicación geográfica para constituirse en una fuerza política sistémica y transformadora. A través de una periodización de su praxis y discurso (1945-2016), se analizan los núcleos conceptuales que cimentaron su visión, incluyendo el antimperialismo, la lucha contra la globalización neoliberal, y la defensa de la emancipación y la justicia para todos. Igualmente, se examina, cómo Fidel Castro articuló la lucha contra el colonialismo, el neocolonialismo y la dominación cultural, proyectando a Cuba como paradigma de resistencia. La Revolución Cubana, bajo su liderazgo, se presenta como un ejemplo concreto de alternativa a la hegemonía imperial, revelando la dialéctica con la que él comprendió y explicó el Tercer Mundo como el futuro y la fuerza impulsora de un orden mundial más justo. Aunque centrado en fuentes primarias, el trabajo invita a reflexionar sobre la vigencia de estas ideas en un contexto de crisis multilateral y resurgencia de proyectos contrahegemónicos.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Palabras claves: Fidel Castro Ruz, Tercer Mundo, emancipación, antimperialismo, globalización neoliberal</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA> </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA> </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>ABSTRACT The article examines the centrality of the Third World in the political and philosophical thought of Fidel Castro Ruz, arguing that his conception transcends a mere geographical location to become a systemic and transformative political force. Through a periodization of his praxis and speech (1945–2016), the study analyzes the conceptual cores that shaped his vision, including anti-imperialism, the struggle against neoliberal globalization, and the defense of emancipation and global justice. It also explores how Castro articulated the fight against colonialism, neocolonialism, and cultural domination, positioning Cuba as a paradigm of resistance. The Cuban Revolution, under his leadership, is presented as a concrete alternative to imperial hegemony, revealing the dialectical framework through which Castro understood and explained the Third World as both the future and the driving force of a more just world order. While centered on primary sources, the work also invites reflection on the relevance of these ideas in today’s context of multilateral crisis and the resurgence of counter-hegemonic projects.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Keywords: Fidel Castro Ruz, Third World, emancipation, anti-imperialism, neoliberal globalization.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA> </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>INTRODUCCIÓN</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El papel de las personalidades y figuras históricas es objeto de debates en las Ciencias Sociales en sentido general. La huella que dejan en el desarrollo de los procesos de transformación política y social es innegable. Sus ideales, actuación y posicionamiento político determinan, en gran medida, el carácter y proyección del movimiento transformador. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Estos grandes hombres surgen por sus cualidades, se destacan entre las masas populares e influyen en la actuación de estas; logran comprender las necesidades e intereses socioclasistas y del contenido dialéctico del momento histórico en el que viven. “Las grandes personalidades no son resultado de una simple casualidad, son producto de la propia historia, surgen en virtud de una necesidad histórica cuando maduran para ello las condiciones objetivas y subjetivas correspondientes” (Romero, 2010, 5). </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El devenir histórico es testigo de la impronta de su individualidad, del dinamismo que sus rasgos personológicos imprimen al movimiento político, convirtiéndose, por su pensamiento y acción, en fuente de inspiración para su generación y para las posteriores. Una de estas figuras de la historia es Fidel Castro Ruz, Líder Histórico de la Revolución Cubana. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Su pensamiento y praxis revolucionaria, además de núcleo ideológico central del proyecto emancipatorio cubano, sienta pautas para comprender la cambiante y contradictoria realidad contemporánea. Refiriéndose a su figura Ignacio Ramonet (2006) ha apuntado:</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Pocos hombres han conocido la gloria de entrar vivos en la historia y en la leyenda. Fidel es uno de ellos. Es el último “monstruo sagrado” de la política internacional. Pertenece a esa generación de insurgentes míticos -Nelson Mandela, Ho Chi Minh, Patricio Lumumba, Amílcar Cabral, Che Guevara, Carlos Marighela, Camilo Torres, Turcios Lima, Mehdi Ben Barka- quienes, persiguiendo un ideal de justicia, se lanzaron a la acción política con la ambición y la esperanza de cambiar un mundo de desigualdades y de discriminaciones (19).</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Las palabras de Ramonet sintetizan la altura política del estadista y el necesario e imprescindible estudio del pensamiento fidelista en Cuba y el mundo. Este se proyecta desde la especificidad de una nación tercermundista devenida revolucionaria y socialista, pero no es solo para Cuba sino para las naciones y pueblos del Tercer Mundo, para las grandes masas explotadas que intentan construir una alternativa al canon hegemónico imperialista. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Sin dudas, su pensamiento constituye “…uno de los pensamientos políticos y sociales más lúcidos, creativos y anticipadores de la humanidad en el último medio siglo de su historia” (Álvarez Tabío, 2008, 2). Sus ideas no son historia antigua, sino realidad en constante evolución; Fidel Castro Ruz tiene mucho que decir y hacer todavía, máxime cuando la humanidad se encuentra al borde de una debacle, al borde de la extinción, de la autodestrucción.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Referirse al pensamiento de Fidel Castro Ruz implica un desafío cognitivo para cualquier especialista o estudioso. Debe realizarse, en cualquiera de sus manifestaciones o aristas, desde un enfoque de totalidad. Esto implica atender las particularidades con el sentido holístico que le es inherente.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La cuestión sobre el Tercer Mundo es un elemento central dentro del pensamiento político de Fidel Castro Ruz. El contexto histórico-social en el que se desarrolla su praxis y pensamiento, la naturaleza política y esencia antimperialista de la Revolución Cubana y su vinculación con el movimiento revolucionario, anticolonialista y de lucha por el socialismo justifican la utilización del término Tercer Mundo por el estadista. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El proceso revolucionario cubano, su ideología y liderazgo son resultado de la lucha contra la explotación y exclusión propias del capitalismo y la búsqueda/concreción de alternativas posibles al fenómeno de la dominación desde lo interno de la nación cubana y en su proyección externa1. Es expresión de la vocación latinoamericanista, antimperialista, humanista, solidaria e internacionalista de la que Fidel Castro Ruz y la Revolución Cubana en el poder son depositarios. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La intensa práctica política desplegada por hacer posible la revolución nacional-liberadora del pueblo cubano, la transición al socialismo en Cuba y contribuir a la construcción de un mundo mejor constituye el núcleo conceptual sobre el que se asienta y fragua el pensamiento de Fidel Castro Ruz acerca del Tercer Mundo.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz sobre este tema recoge, en un sentido amplio, las ideas, criterios, concepción, juicios de valor y comprensión que sobre el Tercer Mundo asumió el estadista. Aunque no constituye en su aspecto ontológico una teoría acabada del fenómeno tercermundista, existe un amplio acumulado conceptual referente a procesos políticos, económicos e ideológicos de los que fue testigo y protagonista. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La descolonización de África, el establecimiento de un Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI), el pago de la deuda externa, la globalización neoliberal, el imperialismo y el fenómeno del colonialismo y el neocolonialismo son algunos temas que aborda desde la óptica tercermundista. No solo se dedicó a combatir estos males, y reclamar un cambio en la configuración de las relaciones políticas globales, sino que propuso alternativas y vías posibles. La Revolución Cubana, bajo su liderazgo, es ejemplo de la posibilidad de construir una alternativa a la hegemonía imperial. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El tema, aunque abordado por diversos autores, no ha sido agotado y nunca ha resultado tan imprescindible volver sobre estas ideas que en las condiciones sociohistóricas actuales. Acercarse a los núcleos esenciales del pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz acerca del Tercer Mundo es el propósito de este trabajo, desde el tratamiento de elementos conceptuales que lo distinguen, en tanto busca revelar la dialéctica con la que esta personalidad comprende y explica el Tercer Mundo. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>DESARROLLO</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Breves apuntes sobre el término Tercer Mundo</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Los orígenes históricos del Tercer Mundo están en el surgimiento del sistema capitalista, la modernidad y el colonialismo, es decir, en la conformación del sistema-mundo capitalista según el criterio de Immanuel Wallerstein (1984). La primera referencia a lo que sería el término Tercer Mundo aparece en el marco del fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) cuando los tres grandes líderes del momento, Winston Churchill, Iosef Stalin y Franklin D. Roosevelt se reúnen en la Conferencia de Yalta. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>En esta reunión las grandes potencias vencedoras se repartieron zonas del mundo en áreas de influencia estables. Emergen dos grandes bloques políticos y militares, que vendrían a ser el primer y segundo mundo, el bloque capitalista y el bloque socialista, respectivamente. Con esta división se configura un nuevo orden mundial que se caracterizará, en lo adelante, por la bipolaridad: dos grandes centros de poder global enfrentados y contrapuestos. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Es en este contexto de Guerra Fría que el periodista, sociólogo y demógrafo francés Alfred Sauvy emplea por primera vez el término Tercer Mundo. Indudable la analogía que hace el autor con el Tercer Estado de la Francia prerrevolucionaria subyugada por la monarquía absolutista de Luis XVI y que se lanzaría a hacer posible la transformación radical de las estructuras sociales del obsoleto régimen feudal. El término alude a aquellas regiones del planeta que no se encontraban ni en el primer ni segundo mundo y compartían una historia común. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Nótese la significación que el autor le otorga al término, el paralelismo realizado no es casual: lo expresa en términos de lucha y con un contenido clasista profundo. Recoge la dialéctica de una diversidad que se articula desde la acción política emancipatoria, pues está expresado como totalidad histórico-social con una dinámica propia e interrelacionada con el complejo sistema internacional. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Agrupa, desde sus propios inicios, a diferentes sujetos políticos configurados o por configurarse en una perspectiva mundializada, abre el camino hacia la concreción de alternativas autóctonas a las problemáticas que históricamente han acumulado estas naciones y pueblos. Sintetiza no solo las condiciones económicas de esta región sino la significación que alcanzarían los procesos de transformación social que necesariamente se producen en su interior. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El Tercer Mundo presenta una diversidad compleja en ambientes geográficos, recursos, experiencia histórica, tradiciones culturales, estructuras sociales, organización económica y prácticas políticas. La diversidad se halla entre las naciones/pueblos que lo conforman y al interior de ellas también. El Tercer Mundo no consiste, por tanto, en un número exacto de países, sea cual fuere la definición utilizada para identificarlo: países pobres, subdesarrollados, en vías de desarrollo, dependientes, países periféricos, y más recientemente, Sur Global2.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Existe una profunda diversidad en la comprensión del Tercer Mundo sustentada en las diferentes denominaciones y clasificaciones que en la academia y el discurso político ha tenido. Un elemento coincidente en todas es la concepción como espacio geográfico y el origen histórico común. La diferencia reside en los aspectos que enfatizan y consideran predominantes cuando explican las consecuencias de la explotación a la que han sido sometidas estas áreas geográficas y sus posibilidades de cambio. Es decir, analizan el fenómeno desde planos gnoseológicos distintos sin profundizar en el carácter holístico que este tiene. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Cualquier nueva interpretación de las interconexiones globales no puede limitarse a ser un ajuste semántico o una reivindicación conceptual. Debe ser argumentada desde las deficiencias y limitantes de comprensiones anteriores, aportar nuevas percepciones y juicios valorativos a la vez que promueva un futuro emancipado y alternativo. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El término Tercer Mundo es polisémico a la vez que contradictorio, se refiere, en sus disímiles interpretaciones y representaciones, a las naciones y pueblos víctimas del capitalismo globalizado en cualquiera de sus manifestaciones. Indudablemente, como sostienen González Arencibia y Valencia Corozo (2023), este no ha estado centrado solamente en una referencia a un lugar o a una posición numérica, su cimiento se centra en criterios de integralidad donde son incluidos los factores económicos, políticos e ideológicos orientados a encontrar bienestar social frente a las desigualdades sociales que viven estas naciones y pueblos. En su interior existe una íntima relación entre lo nacional-popular con lo internacional, lo que se expresa como comunidad de intereses y aspiraciones. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Se refiere a la condición histórica en su conjunto, el mundo no ha sido aún descolonizado totalmente, a la vez que esa referencia implica la ruptura de las relaciones y estructuras de poder desde la acción emancipadora. Por ello, integra las diferentes visiones, historicidades particulares, e individualidades de las naciones/pueblos explotados y oprimidos; así como los intercambios, vínculos y aspiraciones políticas de la diversidad de sociedades, instituciones y prácticas discursivas que viven en su totalidad. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Aparecía así un término, contradictorio sí, pero que logró captar, en ese contexto histórico, las esencias y singularidades de las partes que lo conforman. Alrededor de este comenzaron a nuclearse e identificarse sujetos sociales, clases y grupos portadores de la necesaria emancipación y cambio social. Además, será el punto de convergencia de escuelas filosóficas, líneas de pensamiento, proyectos y movimientos políticos que enfrentaban la creciente hegemonía de los centros históricos de poder global. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Su profunda diversidad cultural, epistémica, política y económica ha producido una identidad común que perdura en el devenir histórico ajustada a la dinámica que le impone el sistema internacional. Esta identidad común es resultado de la explotación a la que ha sido sometido, de la resistencia cultural-política al ejercicio del colonialismo y el neocolonialismo. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Emerge, además, en el proceso de concreción de una alternativa a la dominación desde lo nacional y en el plano internacional en el surgimiento de espacios y movimientos políticos propios. La fundación del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), el Grupo de los 77 + China, la Liga Árabe, la Unión Africana, la Comisión Sur, la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), el Foro Social Mundial, entre otros, son reflejo de esta identidad común.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Por tanto, Tercer Mundo es el mundo dominado, pero también el mundo que lucha por su liberación y emancipación. Refleja “un mundo donde quepan muchos mundos”3, en tanto contrapone, desde la dialéctica de su memoria e historia viva, un mundo mejor y posible al imaginario del sistema mundo moderno capitalista.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz acerca del Tercer Mundo. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El proyecto revolucionario cubano, desde su génesis histórica, es fragua de la aspiración emancipatoria nacional y global. La Revolución Cubana es pensada y articulada, por sus padres fundadores, desde una dimensión de universalidad, centrada en lo nuestroamericano. Por esta razón el pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz acerca del Tercer Mundo tiene sus orígenes en la articulación entre el pensamiento martiano, la teoría marxista y leninista y lo más avanzado del pensamiento político universal en torno a este, además de la experiencia acumulada durante el ejercicio práctico de la política. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Con la toma del poder político, bajo la acertada conducción de Fidel Castro Ruz, la idea martiana de Patria es Humanidad alcanza un nuevo significado: la defensa de la lucha por la emancipación de los pueblos explotados, periféricos y del Tercer Mundo. La patria es la humanidad que lucha por construir un mundo mejor, no de una élite entronizada y hegemónica que promueve el individualismo y la condena política de alternativas al status quo del sistema mundo capitalista que reproduce las relaciones de dominación que la mantienen en el poder. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El profundo conocimiento de las realidades de los pueblos del mundo le permitió llegar al fondo de las problemáticas globales. Testigo del Bogotazo en 1948, de la descolonización de África, del surgimiento y caída del Sistema Socialista Mundial, de la lucha guerrillera en América Latina, del surgimiento de la unipolaridad y de la lucha por un mundo multipolar le permiten enfocar sus ideas hacia la urgente y necesaria construcción de un mundo mejor.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>En esa convicción suya, y de que es posible, es donde se estructuran sus ideas acerca del Tercer Mundo. Las concepciones políticas, económicas y filosóficas de Fidel Castro no solo tienen un fundamento en este, sino que su centro es la emancipación de las naciones y pueblos del Tercer Mundo.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Los autores consideran necesario, para facilitar el análisis desde el punto de vista metodológico, periodizar los principales momentos de su desarrollo. Esto se debe a lo prolífico de la vida y práctica política del estadista, lo que ha determinado que se esté en presencia de una amplia y vasta obra recogida en discursos, entrevistas, intervenciones, libros y textos. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Si bien se pudiera señalar que los temas que abordó fueron constantes y reiterados existen etapas donde se refiere a unos con mayor fuerza que a otros. Esto responde a tres cuestiones fundamentales y que se han tomado como referentes de la periodización elaborada: en primer lugar, el desarrollo del proceso histórico cubano; en segundo lugar, el contexto geopolítico internacional; y en tercer lugar, las conexiones e interconexiones del contexto nacional con el internacional.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La periodización y su despliegue lógico reconoce cuatro etapas de la vida política del estadista. Estas tienen en consideración hechos significativos que marcan puntos de inflexión en los análisis realizados y en la práctica política desplegada. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Si bien en determinado momento o circunstancia histórica la exactitud temporal utilizada es rebasada por la propia realidad histórico-concreta que intenta explicar, la periodización propuesta facilita la contextualización de este pensamiento a partir de los condicionamientos que lo motivaron. Esto hace posible que se revele, en el proceso de discernimiento cognitivo, la vigencia que poseen.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>I-1945-1958: Periodo de formación académica y política, se toma como referencia su ingreso a la Universidad de La Habana y de cierre de la etapa el año decisivo para el triunfo revolucionario.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Esta etapa coincide con sus años de estudiante universitario, donde comienza su activismo político revolucionario y se vincula a la lucha contra la dictadura batistiana. En estos años su pensamiento va a girar en torno a la crítica a los males de la sociedad cubana, a denunciar los crímenes de la dictadura y a organizar la nueva etapa de lucha. El líder estudiantil durante su estancia en la universidad se convierte en guía de la vanguardia revolucionaria que emerge tras el Golpe de estado del 10 de marzo de 1952 e iniciaría una nueva etapa de luchas sociales y nacional-liberadoras. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>En ese sentido, las ideas contenidas en La historia me Absolverá son medulares. Según Álvarez Tabío, este documento es un “manifiesto programático, acta de acusación y denuncia, alegato de justificación legal, moral, filosófica y política de la lucha revolucionaria contra la tiranía, es por derecho propio, el documento raigal de la Revolución Cubana” (2008, 17). </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Otra de las ideas fundamentales que desarrolló en esta etapa se refiere a la necesidad de la unidad de todas las fuerzas revolucionarias para enfrentar y derrocar a Batista y aplicar el programa revolucionario propuesto. Se destaca la nueva estrategia revolucionaria que propone, donde reconoce el papel fundamental de la lucha armada para alcanzar la victoria y la movilización popular materializada en la huelga general revolucionaria. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>II- 1959-1979: Esta etapa comienza con el triunfo de la Revolución Cubana y es donde sus ideas políticas alcanzan proyección internacional, que lo van a convertir en un líder de amplio reconocimiento en el Tercer Mundo. La etapa cierra en el año 1979, cuando Fidel Castro Ruz asume, en nombre de Cuba, la presidencia del MNOAL en su VI Conferencia-Cumbre celebrada en La Habana. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El contenido fundamental de este periodo está centrado en la construcción del socialismo en Cuba y los esfuerzos por concretar e impulsar un movimiento revolucionario y antimperialista a escala global. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>En estos años desplegó una intensa labor educativa con el pueblo cubano sobre las potencialidades del socialismo, la necesidad de defender a la revolución frente a las agresiones del imperialismo y de erradicar las desigualdades que lastraban a la sociedad cubana. Comienza a referirse, además, a la triste y desoladora realidad de las naciones latinoamericanas y al dominio que ejerce el gobierno de Estados Unidos sobre ellas, el apoyo a la lucha guerrillera que libraban estos pueblos. También se dedicó a defender los derechos de los pueblos de Asia y África que luchaban por su independencia, la descolonización y el fin del apartheid.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Igualmente expone en el seno de organismos internacionales, como el MNOAL y la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), los impactos de la deuda externa para las naciones subdesarrolladas, la necesidad de un Nuevo Orden Económico Internacional y la reforma de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Profundiza, además, en la tesis que posiciona al imperialismo como el principal causante de los problemas históricos que viven las naciones y pueblos tercermundistas y mientras este exista, concurrirán las condiciones de explotación y dominación que le son inherentes.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>III-1980-2000: La etapa toma como punto de inicio los cambios que comienzan a producirse en el contexto internacional. Tiene en cuenta los desafíos geopolíticos que se enfrentaron como parte del ejercicio de la presidencia del MNOAL, la llegada al poder de Ronald Reagan en Estados Unidos y la crisis del modelo socialista eurosoviético hasta su desintegración. Concluye la etapa en el año 2000, momento que marca la superación de los años más difíciles del Periodo Especial en tiempo de paz y la reinserción del país en la dinámica de la geopolítica global como un ejemplo de que es posible mantener y continuar el proceso de construcción del socialismo. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>En estos años desplegó una intensa campaña internacional de denuncia y lucha contra la globalización neoliberal y sus efectos en el Tercer Mundo. Igualmente se dedica a alertar sobre las consecuencias casi irreversibles de los problemas medioambientales acumulados en el planeta. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Es una etapa muy activa para Fidel Castro Ruz. Representando a Cuba participa en espacios multilaterales como la Cumbre de la Tierra en 1992, las Cumbres Iberoamericanas, además Cuba fue escenario de importantes encuentros globales y hemisféricos que le sirvieron de espacio para compartir sus reflexiones y denuncias contra la hegemonía imperialista.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>En el plano interno son años de rectificación de errores y tendencias negativas en la sociedad socialista y de lucha para enfrentar el Periodo Especial, salvar la revolución y el socialismo.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>IV-2000-2016: En este periodo su pensamiento se concentra, fundamentalmente, en la recuperación económica del país y en el desarrollo de la Batalla de Ideas. La unidad de los pueblos latinoamericanos para enfrentar los peligros del ALCA y la resucitada Doctrina Monroe fueron temas recurrentes en sus intervenciones. La fragua de proyectos alternativos de integración regional como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) constituyen momentos significativos de su accionar político. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Tras el obligado retiro de la vida pública por enfermedad continuó su activismo político a través de las Reflexiones publicadas en la prensa donde, de manera general, sintetiza todas las ideas abordadas a lo largo de su extensa vida política. Sin embargo, hay dos cuestiones que sobresalen en este periodo: la urgente necesidad de preservar el medio ambiente ante el peligro de extinción de la especie humana, la necesidad de que prime la paz, y la condena a las guerras fratricidas iniciadas por el imperialismo internacional en la última década. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>De lo anterior se deduce que el pensamiento tercermundista de Fidel Castro Ruz responde a una concepción sistémica del Tercer Mundo, pues “integra las dinámicas estructurales y coyunturales, los componentes, las contradicciones, las tendencias, los actores y el funcionamiento del sistema internacional” (Álvarez Acosta, M. y González Santamaría, A., 2020, 53). Además, se manifiestan, con un profundo sentido dialéctico, la realidad cubana, la del Tercer Mundo y la global.  En el discurso pronunciado en la Segunda Asamblea General Nacional del pueblo de Cuba celebrada en 4 de febrero de 1962 en rechazo a la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA), abordando esta relación, intrínseca en todo su pensamiento político, Fidel Castro Ruz (1962), expone: </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>¿Qué es la historia de Cuba sino la historia de América Latina? ¿Y qué es la historia de América Latina sino la historia de Asia, África y Oceanía? ¿Y qué es la historia de todos estos pueblos sino la historia de la explotación más despiadada y cruel del imperialismo en el mundo entero? (párr XXXVII).</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Las problemáticas, historia, necesidades, posibilidades de realización y lucha emancipatoria del Tercer Mundo son vistas como un todo funcional, captadas en toda su dimensión holística. En el discurso pronunciado en la inauguración del II Congreso de Economistas del Tercer Mundo aborda esta cuestión, al respecto expresa: </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>… creemos que las soluciones a los males presentes que aquejan al Tercer Mundo no pueden ser de naturaleza parcial. Hay que tomar las medidas pertinentes de manera integral. Los problemas no son aisladamente monetario financiero, comerciales, energéticos, de transformaciones socioeconómicas y políticas, poblacionales o ecológicos y ambientales, etcétera. Todos ellos constituyen un conjunto que debe considerarse integralmente. Asimismo, esta totalidad tiene que verse en el marco de las relaciones económicas y políticas con el resto del mundo (1981, párr LXXIX). </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>En sus análisis ningún fenómeno, por preciso y temporal que pueda ser, es posible separarlo de su integralidad funcional, dada esta por la propia realidad que vive el Tercer Mundo. La relación entre lo nacional e internacional juega un papel central en la estructura del pensamiento tercermundista de Fidel Castro Ruz. Al respecto plantea: </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El mundo actual ha adquirido una fisonomía distinta. El vínculo nacional-internacional se ha hecho indisoluble. No hay país exento de esta relación y ningún asunto, en esta esfera, puede examinarse con ópticas simplemente nacionales. En el futuro inmediato y para siempre, no habrá soluciones si no se parte de esta premisa. Esta es la verdad, progresivamente aceptada por cuantos tienen que ver con las problemáticas socio-económicas y políticas (1981, párr LXXVIII). </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Esto está dado por la comprensión de que las problemáticas internas de cada nación están sujetas al conjunto de relaciones de poder global, y en el caso del Tercer Mundo, que ha sido condenado a una posición subalterna, determinan sustancialmente la realidad de estas naciones. Igualmente, esta relación es esbozada desde la perspectiva de la lucha contra el fenómeno de la dominación imperante. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La transformación del sistema de dominación imperialista y neoliberal transita por un cambio en las estructuras internas de cada nación y la búsqueda de alternativas políticas en el plano internacional o global, para frenar y enfrentar la red de relaciones de poder instaurado. Esta transformación debe ser, en el sentido fidelista, revolucionaria, donde se vincule lo clasista popular con lo democrático y humanista.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>De manera general, la estructuración del pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz acerca del Tercer Mundo parte de un fundamento cultural. Para transformar pensamientos y realidades hay que transformar la cultura, esa cultura de los pueblos hay que salvarla pues la dominación es ante todo un fenómeno cultural. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La cultura entendida como el medio para la lucha ideológica, como salvaguarda de la identidad de las naciones y pueblos ante el fenómeno de la dominación que intenta despojarlos de esta. La realización de las transformaciones que demanda el Tercer Mundo necesita de sujetos revolucionarios forjados en la cultura que los identifica. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Congruente con lo anterior, le atribuye a la formación política e ideológica el portar claves conceptuales para advertir y comprender el complejo andamiaje estructural del sistema de relaciones internacionales, adoptando una actitud políticamente consecuente ante la misma. Este asunto realza la importancia de la solidaridad entre las naciones y pueblos, esta deviene imprescindible para gestar la posibilidad de verdadera independencia de los países del Tercer Mundo. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Fidel Castro Ruz aborda las consecuencias de la colonización y del imperialismo para la cultura. La pobreza, el atraso y la miseria no es solo económica en el Tercer Mundo sino, también, cultural. En la medida que la red global del poder imperialista suplanta la cultura originaria, desideologiza las sociedades e impone sus patrones y modus vivendi, las naciones y pueblos viven en una ilusión seudocultural, convierte lo autóctono en un ente amorfo, ajeno y suplantado por códigos que pretenden mostrarse como genuinos en estos pueblos. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El propio sujeto revolucionario no puede emerger con un patrón cultural ajeno, que desconozca su realidad, pues adolece de los recursos intelectuales y políticos necesarios para la construcción de una nueva realidad. En ese sentido sostiene que si las fuerzas revolucionarias, de izquierda, democráticas, los movimientos progresistas, el sujeto revolucionario no “sobrevive culturalmente, tampoco sucederá en lo económico, ni en lo político” (Castro Ruz, 1985, párr XXII). </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La cuestión de la dominación es abordada desde el tratamiento al imperialismo y el fenómeno del colonialismo y el neocolonialismo. En la génesis histórica y evolución del capitalismo hasta su última fase de desarrollo y sus consecuencias, constituyen la manifestación del ejercicio de la dominación colonial y neocolonial. Esta es entendida como causa principal de los problemas vigentes y como resultado de la existencia del imperialismo.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El problema de la existencia del imperialismo y sus consecuencias es visto como un fenómeno histórico y de amplia significación para la especie humana en sentido general y en especial para aquellos pueblos que sufren bajo el sistema de dominación múltiple impuesto. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Fidel Castro Ruz sostiene que mientras exista el imperialismo existirá la dominación y explotación en todas sus manifestaciones, en tanto constituye la causa fundamental del atraso, el subdesarrollo y la pobreza de estas naciones y pueblos. Con el imperialismo global se está condenando al planeta a la autodegradación y la autodesaparición. Respecto a este tema en fecha tan temprana como 1961 alerta del significado, tanto del colonialismo como del imperialismo para los pueblos oprimidos: </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Porque colonialismo e imperialismo lo dicen todo; no solo quieren decir explotación, no solo quieren decir crimen, no solo quieren decir intervencionismo, no solo quieren decir sometimiento, sino que quieren decir, además, peligro de guerra, quieren decir esclavitud, quieren decir angustia para la humanidad. Porque no son solo males materiales y sociales que acarrean al mundo, sino los peligros de catástrofe que implican para la humanidad (Castro Ruz, 1961, párr XII).</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Otro aspecto que toma cuerpo en el pensamiento tercermundista de Fidel Castro Ruz está relacionado con la globalización neoliberal. La cuestión analítica se presenta en la idea de que el imperialismo a globalizado al neoliberalismo, lo ha extendido y reproducido en todo el mundo. Ante el agotamiento de los mecanismos de dominación anteriores fundados en el liberalismo económico y el avance de los movimientos de izquierda, es necesario perpetuar el sistema imperial transnacional y las relaciones de poder político que en el aspecto global lo intentan legitimar. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La anarquía, no solo económica sino política e ideológica, que propone la globalización neoliberal acentúa el subdesarrollo del Tercer Mundo. La aplicación de modelos económicos desde instituciones ajenas a la realidad de estos países profundiza las desigualdades internas y las contradicciones socioclasistas, entronizan una élite oligárquica incapaz de implementar programas sociales y la soberanía de los Estados nación se ve coartada en función de la desregularización que sufre el aparato estatal. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Con el neoliberalismo las relaciones y el poder políticos se concentran en la élite oligárquica, no nacional sino transnacional. Producto de esto los mecanismos económicos, la democracia, la gobernanza y la institucionalidad estatal son puestos en función de la reproducción ampliada del capital transnacional y la generación de mayores cuotas de poder político global hacia estas élites. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Esto atenta contra el desarrollo de los movimientos populares, promueve la negación de la lucha de clases, el abandono del sentido clasista e ideológico de los partidos políticos, sindicatos y asociaciones que los representan. El neoliberalismo busca minar la capacidad de lucha y resistencia de los sectores populares atacando, principalmente, sus posiciones ideológicas. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Se intenta generalizar la creencia de la supremacía de las economías imperiales, de la superioridad de un modelo y modos de vida. Estos se presentan como necesidad y único camino posible para las naciones en tanto se pretenda superar la condición marginal y subdesarrollada. En la práctica esto ha significado la imposición de la riqueza económica y cultural de unos pocos sobre cientos de miles de explotados, el ejercicio de la hegemonía imperialista transnacional, encabezado por Estados Unidos, en todos los aspectos de la vida material y espiritual de la sociedad. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Abordando la problemática de la globalización neoliberal en el discurso pronunciado en la inauguración de la I Cumbre del Sur reflexiona: </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La globalización fue encerrada en la camisa de fuerza del neoliberalismo, y como tal tiende a globalizar no el desarrollo, sino la pobreza; no el respeto a la soberanía nacional de nuestros Estados, sino su violación; no la solidaridad entre los pueblos, sino el “sálvese quien pueda” en medio de desigual competencia en el mercado (…) Con el neoliberalismo, la economía mundial no ha crecido más rápidamente en términos reales, pero en cambio se ha multiplicado la inestabilidad, la especulación, la deuda externa, el intercambio desigual, la tendencia a ocurrir crisis financieras más frecuentes, la pobreza, la desigualdad y el abismo entre el Norte opulento y el sur desposeído (Castro Ruz, 2000a, párr XI). </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Como se ha visto la globalización neoliberal es un callejón sin salida para los pueblos del mundo, no solo implica la pérdida del poder político por los Estados nacionales y el control sobre la economía sino la desintegración social, el caos político, la pérdida de valores morales y la destrucción de las culturas nacionales. La solución, posible y necesaria, está dada por construir un modelo alternativo, en lanzarse a la lucha popular y abiertamente revolucionaria para romper los mecanismos de poder que reproducen el sistema neoliberal. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Para Fidel Castro Ruz la lucha es la fuerza motriz para transformar, manifestada en el papel que han de desarrollar las masas populares oprimidas y explotadas.  Si no se lucha, en cualquiera de sus manifestaciones y formas, es imposible la ruptura de la dominación, resulta impracticable la emancipación. La lucha debe incluir la solidaridad entre las naciones, sin esta solidaridad será imposible crear un frente común de lucha para enfrentar el sistema de dominación imperial y sus efectos. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La lucha común es lo que puede garantizar, coincidiendo con la tesis martiana, el equilibrio del mundo. Esto se expresa en el accionar de las fuerzas y masas populares por conformar nuevos espacios y escenarios diferentes a los que se les han impuesto. La concreción de alternativas políticas viables y posibles transita por el posicionamiento contrahegemónico de los sujetos políticos llamados a ser fuerza motriz de la transformación propuesta.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>En ese sentido la lucha revolucionaria se presenta como categoría funcional en el pensamiento tercermundista de Fidel Castro Ruz. Esta lucha está guiada por principios como: el antimperialismo, la unidad del pueblo, el patriotismo, el internacionalismo proletario, la participación popular y la justicia social. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Se destaca igualmente el carácter humanista y ético de la lucha revolucionaria, el respeto a la condición humana del individuo, su protección e integridad personal. Estas son las armas fundamentales para sumar a la lucha a las grandes masas, al pueblo, e ir avanzando hacia objetivos superiores. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Luchar, desde lo epistémico significa la construcción de un conocimiento autóctono, propio y radicado en el contexto social y que ha de expresarse como solución a problemáticas, ha de asumir una dimensión esencialmente cultural y práctica, no como simple denuncia y condena. En lo político se identifica con la ruptura de estructuras socioeconómicas enajenantes que han de estar orientadas hacia lo esencialmente humano, no es posible asumir el ideal tercermundista sin ser humanista por convicción.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>La Revolución Cubana en el poder, la resistencia permanente al sistema de dominación imperial y el proceso de cambios económicos, políticos y sociales desplegados demuestran la validez de la tesis de la lucha revolucionaria de las masas populares. Esta se expresa no solo en el contexto cubano sino en los esfuerzos de Fidel Castro Ruz y de la propia revolución de extender la obra de justicia social en tanto se demuestra que la especie humana es posible salvarla, de que es posible, con la unidad del pueblo, derrotar al imperialismo y contribuir a erradicar sus manifestaciones: </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Luchamos por los más sagrados derechos de los países pobres; pero estamos luchando también por la salvación de ese Primer Mundo, incapaz de preservar la existencia de la especie humana, de gobernarse a sí mismo en medio de sus contradicciones y egoístas intereses, y mucho menos de gobernar al mundo, cuya dirección debe ser democrática y compartida; estamos luchando-casi puede demostrarse matemáticamente- por preservar la vida en nuestro planeta (Castro Ruz, 2000b, párr XXIX). </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Su pensamiento problematiza desde una visión centrada en la defensa de los pueblos, de los oprimidos. Se centra, no solo como categoría analítica que lo funcionaliza sino como proyecto de emancipación en los condenados, en el Tercer Mundo. El líder cubano no se posiciona como agente externo que analiza los acontecimientos, sino que forma parte de esa masa de pueblos y naciones explotada. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Desde sus inicios políticos se identifica con estas clases desposeídas. Y ve en estas y grupos sociales, al que llama pueblo4, al sujeto impulsor del movimiento revolucionario y de transformaciones políticas y sociales. Aunque de procedencia social burguesa, Fidel Castro se desprende de esa ideología y asume como principio la defensa de los humildes, es parte de ellos, y eso es lo que le permite trascender las fronteras nacionales. Al respecto expresa: </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Nos miran como pueblos inferiores. Atribuyen la pobreza que sufrimos a la supuesta incapacidad de los africanos, los asiáticos, los caribeños y latinoamericanos, es decir los negros, los indios, los amarillos, los mestizos, para desarrollarnos e incluso para gobernarnos. Hablan de nuestros defectos como si no fueran ellos los que inculcaron a nuestras etnias sanas y nobles los vicios de los que nos colonizaron o explotaron (Castro Ruz, 2000b, párr XXIV). </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Nótese como se utiliza el vocablo nuestros, en plural, no solo para identificar a esos pueblos sino para identificarse a sí mismo como parte de esa colectividad de naciones y pueblos explotados. Es expresado desde y para los explotados y oprimidos, sobrepasa una simple identificación con estas problemáticas. No se limita a la búsqueda de alternativas, a la construcción de un modelo de nación, sino que su aspiración es muy superior. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>No es la visión de un estadista solamente, es el pensamiento de un oprimido/explotado que ha sufrido en carne propia las consecuencias del ejercicio de la dominación imperial en cualquiera de sus manifestaciones. Se orienta a liberar, a enfrascarse en la búsqueda de alternativas otras y diferentes como un sujeto histórico revolucionario, que asumió la doble función de participante y líder popular.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Está dirigido, como máxima suprema, a la preservación de la especie humana, la supervivencia del planeta y sus habitantes. Para ello es necesaria la liberación, la emancipación total y absoluta de los pueblos, entendida esta como el hundimiento y desintegración del imperialismo, es la liberación de la colectividad planetaria que supone el surgimiento/construcción de un mundo mejor.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>CONCLUSIONES</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El Tercer Mundo para Fidel Castro Ruz no es una entelequia siempre presente, sino el futuro de la humanidad, la fuerza política destinada a hacer posible el progreso, la transformación revolucionaria y justa del orden mundial. Patriotismo, antimperialismo y el ideal socialista se articulan desde lo nacional e internacional en el Tercer Mundo. El imperialismo y su sistema de dominación múltiple expresado en la globalización neoliberal son entendidos como los causantes de los problemas, historia y necesidades de realización del Tercer Mundo. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Igualmente, son tratados como elementos conceptuales la práctica de la solidaridad, el internacionalismo, la lucha por la paz, la preservación del medio ambiente, la defensa de las causas justas del mundo, el socialismo como solución a los problemas de la nación cubana y una alternativa viable y posible para la humanidad. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Integra, sintetiza y desarrolla lo específico de todo el proceso revolucionario tanto cubano como del Tercer Mundo. Constituye, igualmente, un arsenal ineludible para la materialización acertada del fin político al que se aspira por su nivel de cientificidad, objetividad, sistematicidad y adecuación de acuerdo con el momento histórico-concreto. De ahí deriva, en tiempos donde se profundizan las contradicciones globales entre los centros de poder imperialistas por mantener su hegemonía y la transición a un orden mundial multipolar, donde se implementan nuevas formas de dominación política, económica y mediática, la vigencia de su pensamiento acerca del Tercer Mundo. Sus ideas y concepciones antimperialistas, sobre la soberanía y autodeterminación de los pueblos, sobre la unidad e integración, sobre la cultura como fundamento de la praxis transformadora resultan referentes en el debate contemporáneo para los movimientos progresistas, de izquierda y contrahegemónicos que intentan modificar cualitativamente el sistema internacional y alcanzar toda la justica social posible. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>El pensamiento filosófico-político de Fidel Castro Ruz acerca del Tercer Mundo es, esencialmente, humanista y revolucionario. Sus elementos conceptuales se relacionan y fusionan desde la dialéctica del movimiento histórico-social del Tercer Mundo, pues logra captarlo en su sentido holístico, es decir, como un organismo social vivo y en constante evolución.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>notas</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>1 El concepto de proyección externa es tomado del Dr. C. Luis Suárez Salazar. Para ampliar ver: Suárez, L. (2018). La proyección nuestroamericana de la Revolución cubana: una síntesis lógico-histórica. En Suárez, L. (comps.). Revolución Cubana: algunas miradas críticas y descolonizadas (pp. 423-450). Ciencias Sociales.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>2 El término Sur Global toma fuerza a partir de los años noventa del siglo XX. Se le otorga una connotación económica, financiera y cultural. Es considerado resultado de las luchas y experiencias de las décadas anteriores y los cambios producidos en el mundo después de la caída del campo socialista, la desaparición de la Unión Soviética y la aparición de economías emergentes de gran importancia como China, India, Brasil e Indonesia. Refleja la emergencia de nuevos sujetos políticos en el sistema internacional que desafían las relaciones de poder históricamente constituidas y van configurando un orden mundial multipolar. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>3 Expresión tomada del Subcomandante Marcos, líder del movimiento zapatista mexicano y expuesta en la Cuarta Declaración de la Selva Lacondana dada a conocer en 1996. Para ampliar en este asunto ver: Ceceña, A. (2004). El zapatismo. De la inclusión en la nación al mundo en el que quepan todos los mundos. En CLACSO (Ed), América Latina y el (des)orden global neoliberal. Hegemonía, contrahegemonía, perspectivas. Editorial CLACSO. http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/clacso/gt/20101030030554/15cecena.pdf</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>4 Sobre la concepción de pueblo presente en el pensamiento de Fidel Castro Ruz ver: Rodríguez Noriega, C. (2016). Comprensión fidelista de pueblo como sujeto fundamental de la Revolución Cubana. Revista Marx Ahora, No 41, pp. 118-135; Martínez Heredia, F. (2018). La Fuerza del Pueblo. En: Fernando Martínez Heredia. (2018). Antología Esencial, pp.550-551. CLACSO. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA> </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Álvarez Acosta, M. y González Santamaría, A. (2020). El mundo en Fidel. ¿Dibujando nuevos paradigmas? Editorial Félix Varela.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Álvarez Tabío, P.  (2008). Habla Fidel. 25 discursos en la Revolución. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Castro Ruz, F. (1961). Discurso pronunciado en la clausura de la reunión del Comité Ejecutivo de la Unión Internacional de Estudiantes. Recuperado en http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f080661e.html </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>_____________. (1962). Discurso pronunciado en la Segunda Asamblea Nacional del Pueblo de Cuba. Recuperado en http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1962/esp/f040262e.html </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>_____________. (1981). Discurso pronunciado en la inauguración del II Congreso de Economistas del Tercer Mundo. Recuperado en http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1981/esp/f260481e.html </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA /></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Castro Ruz, F. (1985). Discurso pronunciado en la clausura del VII Festival internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Recuperado en https://www.programaibermedia.com/clausura-del-vii-festival-de-nuevo-cine-latinoamericano-discurso-de-fidel-castro-la-habana-diciembre-de-1985/ </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>_____________. (2000a). Discurso pronunciado en la inauguración de la I Cumbre del Sur. Recuperado en https://www.g77.org/summit/ceniai.inf.cu/f120400e.html </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>_____________. (2000b). Discurso pronunciado en la sesión de clausura de la I Cumbre del Sur. Recuperado en https://www.g77.org/summit/ceniai.inf.cu/f140400e.html </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>González Arencibia, M.  y Valencia Corozo, E. (2023). ¿Fin del concepto tercer mundo? UCE Ciencia. Revista de postgrado. Vol. 11(1), pp 1-16. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Ramonet, I. (2006). Cien horas con Fidel. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Romero, M. (2010). Didáctica desarrolladora de la Historia. Editorial Pueblo y Educación.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Wallerstein, I. (1984). El moderno sistema mundial. El mercantilismo y la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750. Siglo XXI Editores. </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA> </DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>CONFLICTO DE INTERESES</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Los autores declaran que no existen conflictos de intereses relacionado con el artículo.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>AGRADECIMIENTOS</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>No aplica.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>CONTRIBUCIÓN DE AUTORÍA:</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Victor Luis Benitez Pimentel: Conceptualización, Curación de datos, Análisis Formal, Investigación, Administración del Proyecto, Recursos, Software, Visualización, Redacción – borrador original, Redacción – revisión y edición.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Ileana María Echevarría Aldama: Curación de datos, Análisis Formal, Metodología, Supervisión, Validación, Redacción – revisión y edición.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>FINANCIACIÓN</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>No existe financiamiento externo a los autores ni otros compromisos.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>PREPRINT</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>No publicado.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>DECLARACIÓN SOBRE EL USO DE MODELOS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Se utilizó IA, específicamente Chat GPT para la revisión de la traducción del resumen a inglés del artículo.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>DERECHOS DE AUTOR</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1><Sheet1><DIPLOMACIACUBANA>Los derechos de autor son mantenidos por los autores, quienes otorgan a la Revista Política Internacional los derechos exclusivos de primera publicación. Los autores podrán establecer acuerdos adicionales para la distribución no exclusiva de la versión del trabajo publicado en esta revista (por ejemplo, publicación en un repositorio institucional, en un sitio web personal, publicación de una traducción o como capítulo de un libro), con el reconocimiento de haber sido publicada primero en esta revista. En cuanto a los derechos de autor, la revista no cobra ningún tipo de cargo por el envío, el procesamiento o la publicación de los artículos.</DIPLOMACIACUBANA></Sheet1></root>