Doctor en Ciencias Pedagógicas. Profesor e Investigador Titular. Profesor del Instituto Superior de Relaciones Inter-
nacionales “Raúl Roa García”, La Habana, Cuba.
isri-inf0@isri.minrex.gob.cu
0000-000-9-
Cómo citar (APA, séptima edición): Lima Mesa, E. L. (0). El trumpismo: la reacción de un imperio en decadencia.
Política Internacional, VIII (Nro. ).
https://doi.org/0./zenodo.0999
https://doi.org/0./zenodo.0999
RESUMEN El trabajo analiza el "trumpismo" no como un fenómeno aislado, sino como una expresión estructural de
la reacción geopolítica de Estados Unidos ante la percepción de su declive hegemónico y la transición
hacia un orden mundial multipolar. Mediante una revisión teórica y bibliográca, se examina el fenómeno
a la luz de la teoría leninista del imperialismo, contrastándola con perspectivas contemporáneas sobre el
neofascismo y la política exterior estadounidense y un análisis cualitativo de las políticas de la adminis-
tración Trump (0-0 y 0-). Los hallazgos indican que el trumpismo amalgama etnonacionalismo,
unilateralismo y proteccionismo como mecanismos para intentar preservar la supremacía global frente al
ascenso de potencias como China y Rusia. Estas políticas representan una reacción agresiva y neofascis-
ta ante la transición hacia un mundo multipolar. Las limitaciones del estudio residen en la restricción de
fuentes secundarias. No obstante, el estudio identica limitaciones inherentes a este enfoque, principal-
mente la falta de consenso académico sobre la tipología exacta del trumpismo y la dicultad de predecir
la trayectoria del declive imperial a largo plazo. Se concluye que, si bien Estados Unidos conserva reservas
de poder signicativas, la polarización interna y los desequilibrios económicos estructurales aceleran su
erosión hegemónica, incrementando los riesgos de inestabilidad en el sistema internacional.
El trumpismo: la reacción de un imperio en decadencia
Trumpism: the reaction of a decadent empire
Le trumpisme : la réaction d'un empire en déclin
Trumpismo: a reação de um império em declínio
RECIBIDO: DE ABRIL DE 0
APROBADO: DE JULIO DE 0
PUBLICADO: 9 DE OCTUBRE DE 0
Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la Licencia de Creative Commons Atribución-NoComercial Internacional .0 (CC BY-
NC .0), que permite su uso, distribución y reproducción en cualquier medio, así como generar obras derivadas; siempre y cuando se reconozca al autor
original y se haga con nes no comerciales. Las opiniones y contenidos de los documentos publicados corresponden exclusivamente a sus autores.
ISSN 0-0
https:/
/rpi.isri.cu/rpi
rpi@isri.minrex.gob.cu
https://creativecommons.
org/licenses/by-nc/.0/
RNPS: No. 09
Vol. VIII, No. 4 (octubre-diciembre) | 2026
0
Lima Mesa
El trumpismo: la reacción de un imperio en decadencia
Palabras claves: Imperialismo, Trumpismo, Estados Unidos, Hegemonía, Política exterior de Trump, Neo-
fascismo.
ABSTRACT This paper analyzes "Trumpism" not as an isolated phenomenon, but as a structural expression of the Unit-
ed States' geopolitical reaction to the perceived decline of its hegemony and the transition to a multipolar
world order. Through a theoretical and bibliographic review, the phenomenon is examined in light of Lenin's
theory of imperialism, contrasting it with contemporary perspectives on neofascism and US foreign policy,
and a qualitative analysis of the policies of the Trump administration (2017–2021 and 2025–). The ndings
indicate that Trumpism amalgamates ethnonationalism, unilateralism, and protectionism as mechanisms
to attempt to preserve global supremacy in the face of the rise of powers such as China and Russia. These
policies represent an aggressive and neofascist reaction to the transition to a multipolar world. The study's
limitations lie in the limited availability of secondary sources. However, the study identies inherent limita-
tions to this approach, primarily the lack of academic consensus on the exact typology of Trumpism and
the diculty of predicting the long-term trajectory of imperial decline. It concludes that, while the United
States retains signicant power reserves, internal polarization and structural economic imbalances are ac-
celerating its hegemonic erosion, increasing the risks of instability in the international system.
Keywords: Imperialism, Trumpism, United States, Hegemony, Trump's foreign policy, Neofascism.
RÉSUMÉ
Ce manuscrit analyse le « trumpisme » non comme un phénomène isolé, mais comme l'expression structurelle
de la réaction géopolitique des États-Unis face au déclin perçu de leur hégémonie et à la transition vers un ordre
mondial multipolaire. À travers une analyse théorique et bibliographique, le phénomène est examiné à la lumière
de la théorie de l'impérialisme de Lénine, en le confrontant aux perspectives contemporaines sur le néofascisme
et la politique étrangère américaine, ainsi qu'à travers une analyse qualitative des politiques de l'administration
Trump (2017-2021 et 2025-). Les résultats indiquent que le trumpisme amalgame ethnonationalisme, unilatéral-
isme et protectionnisme comme mécanismes de tentative de préservation de la suprématie mondiale face à la
montée en puissance de pays comme la Chine et la Russie. Ces politiques représentent une réaction agressive et
néofasciste à la transition vers un monde multipolaire. Les limites de l'étude résident dans la disponibilité restre-
inte des sources secondaires. Cependant, l'étude identie les limites inhérentes à cette approche, notamment
l'absence de consensus académique sur la typologie exacte du trumpisme et la diculté de prédire la trajectoire
à long terme du déclin impérial. Elle conclut que, bien que les États-Unis conservent d'importantes réserves de
puissance, la polarisation interne et les déséquilibres économiques structurels accélèrent l'érosion de leur hégé-
monie, augmentant ainsi les risques d'instabilité du système international.
Mots-clés : Impérialisme, trumpisme, États-Unis, hégémonie, politique étrangère de Trump, néofascisme.
RESUMO
Este manuscrito analisa o "Trumpismo" não como um fenômeno isolado, mas como uma expressão estru-
tural da reação geopolítica dos Estados Unidos à percepção de declínio de sua hegemonia e à transição
para uma ordem mundial multipolar. Por meio de uma revisão teórica e bibliográca, o fenômeno é exam-
inado à luz da teoria do imperialismo de Lenin, contrastando-o com perspectivas contemporâneas sobre o
neofascismo e a política externa dos EUA, e por meio de uma análise qualitativa das políticas do governo
Trump (2017–2021 e 2025–). Os resultados indicam que o Trumpismo amalgama etnonacionalismo, unilat-
0
ISSN 0-0
Revista
POLÍTICA INTERNACIONAL
| Volumen VIII, Nro. octubre-diciembre de 0
Lima Mesa
El trumpismo: la reacción de un imperio en decadencia
INTRODUCCIÓN
El
surgimiento
del
fascismo
en
el
siglo
pasado,
constituyó una reacción política, ideológica y psi-
cológica de una parte de la sociedad europea, so-
bre todo alemana e italiana, a los resultados de la
guerra,
refrendados
en
el
Tratado
de
Versalles.
El
fascismo alimentó el espíritu revanchista, y contri-
buyó decisivamente al surgimiento de otra guerra,
para nuevos repartos imperialistas de territorio. El
resultado de la confrontación bélica fue desastroso
para Europa y benecioso para Estados Unidos, que
se consolidó como la potencia más importante del
planeta.
Así se conformó un mundo unipolar en la posgue-
rra, dominado por Estados Unidos. Pero ese país fue
perdiendo con relativa rapidez la hegemonía, con el
desarrollo en todos los órdenes del campo socialis-
ta; la liberación de muchos países coloniales y neo-
coloniales
y
el
empuje
político
antimperialista
de
los países tercermundistas. La estabilidad del mun-
do se apoyó entonces, en el equilibrio entre las dos
principales potencias nucleares: Estados Unidos y la
Unión Soviética.
Pero,
a
nales
del
siglo
pasado,
desapareció
la
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y el so-
cialismo europeo. La Humanidad regresó de nuevo,
ahora con mayor fuerza, a la unipolaridad. La hege-
monía mundial de Estados Unidos, reapareció para
consolidarse, sin un rival de importancia.
Ya desde los primeros tiempos del nuevo siglo, se
fueron creando condiciones económicas, políticas,
ideológicas y militares en el mundo, que promue-
ven el paso a la multipolaridad. El relativo equilibrio
actual entre el poder económico, político y militar,
de la todavía primera potencia mundial y el logra-
do por China, Rusia e India y otros países, imponen,
objetivamente, este cambio.
En tal sentido, la reacción de los círculos más agre-
sivos de ese país a la realidad geopolítica de desa-
parecer como país hegemón, ha sido brutal y se ha
expresado en el trumpismo, que se considera a sí
mismo el salvador de la nación, colocada al borde
del abismo y la catástrofe.
Consideramos, sin ambages, que el trumpismo es el
fascismo de nuestra época y por eso lo calicamos
de
neofascista.
Es
difícil
no
calicar
así,
medidas
tales como: la guerra de aranceles y las amenazas
de su empleo con nes políticos; el asesinato ilegal
de
lancheros
en
el
Caribe,
supuestamente
involu-
crados en el narcotráco; el secuestro armado del
presidente Nicolás Maduro; la intervención y toma
del control de Venezuela y su petróleo; el bloqueo
energético
total
contra
Cuba;
las
exigencias
para
establecer el control total sobre el Canal de Pana-
má;
las
pretensiones
territoriales
sobre
Canadá
y
Groenlandia; el apoyo al genocidio israelí en Gaza;
los desastrosos resultados de la guerra contra Irán y
sus amenazas de arrasar para siempre la civilización
persa.
eralismo e protecionismo como mecanismos para tentar preservar a supremacia global diante da ascensão
de potências como a China e a Rússia. Essas políticas representam uma reação agressiva e neofascista à
transição para um mundo multipolar. As limitações do estudo residem na disponibilidade restrita de fontes
secundárias. Contudo, o estudo identica limitações inerentes a essa abordagem, principalmente a falta de
consenso acadêmico sobre a tipologia exata do Trumpismo e a diculdade de prever a trajetória de longo
prazo do declínio imperial. Conclui-se que, embora os Estados Unidos ainda possuam reservas de poder
signicativas, a polarização interna e os desequilíbrios econômicos estruturais estão acelerando a erosão
de sua hegemonia, aumentando os riscos de instabilidade no sistema internacional.
Palavras-chave: Imperialismo, Trumpismo, Estados Unidos, Hegemonia, Política externa de Trump, Neofas-
cismo.
0
ISSN 0-0
Revista
POLÍTICA INTERNACIONAL
| Volumen VIII, Nro. octubre-diciembre de 0
Lima Mesa
El trumpismo: la reacción de un imperio en decadencia
Y ojalá que en esta lucha agónica por no perder la
hegemonía, nunca caiga Estados Unidos en la ten-
tación de resolverla por medios bélicos, la llamada
Trampa de Tucídides, que tendría un efecto devas-
tador para la Humanidad, a diferencia de lo seña-
lado
por
el
politólogo
norteamericano
Graham
T.
Allison en 0, en su artículo titulado “La trampa
de Tucídides: ¿se dirigen Estados Unidos y China a
la guerra?”.
El trabajo intenta demostrar cómo el trumpismo es
un concepto mucho más abarcador que las acciones
del presidente del cual se deriva el nombre. Surge
y se desarrolla como una política y una mezcla de
ideas, dirigidas a regresar al país a su grandeza he-
gemónica anterior. En esencia, es la reacción brutal
del imperio norteamericano, ante la autoconciencia
de
su
decadencia.
En
el
texto
se
rememora,
ade-
más, el legado de Lenin, quien había advertido, al
estudiar el capitalismo monopolista, como en esa
etapa se manifestaban con fuerza las luchas de in-
tereses entre los países del sistema imperial, y aler-
taba sobre el lugar histórico que le correspondía a la
fase imperialista, dentro de la formación económi-
co-social capitalista. Al nal, se analizan algunos de
los factores más importantes, que han dado lugar
al declive estadounidense y se concluye que otras
medidas que aún puede tomar el orgulloso imperio,
pudieran llevar al mundo a una catástrofe sin prece-
dentes. Ante esta realidad, las fuerzas de izquierda
tenemos la ineludible responsabilidad de denunciar
las desastrosas consecuencias de una guerra mun-
dial por parte del imperio norteamericano, para in-
tentar evadir un declive inminente.
DESARROLLO
Al nal de la Primera Guerra Mundial, en medio de
economías devastadas y políticas e ideologías frus-
tradas, con el Tratado de Versalles, calicado como
“brutal e infame” por Lenin, se abonó el camino para
el surgimiento del fascismo europeo, como reacción
política, ideológica y psicológica de una parte de la
sociedad italiana a la frustración de un retorno a los
grandiosos años del imperio romano y la alemana y
sus aliados, por el desarme a que fueron sometidos,
la pérdida de vastos territorios y el pago de exor-
bitantes indemnizaciones económicas a los países
vencedores. El economista británico John Maynard
Keynes, participante de las negociaciones en París,
consideró las medidas tomadas en el Tratado como
injustas y demasiado severas, y que podrían llevar a
un enfrentamiento bélico futuro, es decir, la clásica
“paz cartaginesa”1. (Keynes, 90)
Surgió, entonces, el fascismo como recurso político
e ideológico para facilitar el establecimiento de go-
biernos más centralizados y autoritarios, movilizar
al pueblo con ideas revanchistas, intentar un nue-
vo reparto territorial y aniquilar la oposición de las
fuerzas democráticas.
Lenin, en su obra “El imperialismo, fase superior del
capitalismo”,
había
concluido,
al
analizar
la
etapa
del
capitalismo
monopolista,
que
entre
los
países
imperialistas
ocurren
fuertes
contradicciones,
que
provocan disputas antagónicas. Así, calicó la Pri-
mera Guerra Mundial como una guerra imperialista.
¡Cuánta razón tenía al considerar que ese nuevo re-
parto del mundo entre las potencias vencedoras, no
sería el último! La profecía leninista sobre nuevos,
posibles e inevitables repartos del mundo se hizo
realidad. (Lenin, 0)
En 99 surgió la Segunda Guerra Mundial. Los paí-
ses europeos se volvieron a desgastar en una gue-
rra fratricida y sanguinaria por varios años y al nal
emergió, sin discusión, la potencia más poderosa de
todos los tiempos y el eje del nuevo orden global,
los Estados Unidos de América, al cual emigraron
grandes
capitales,
tecnologías
y
capital
humano,
desde el Viejo Continente, en las dos guerras mun-
diales, sin haber sufrido la más mínima pérdida ma-
terial en su territorio.
La consolidación de la hegemonía norteamericana
en el mundo de posguerra, parece haber sido pre-
visto por la Administración de Franklin Roosevelt,
que se frotaba las manos con el futuro dominio de
una llamada Gran Área, que abarcaría el Hemisferio
0
ISSN 0-0
Revista
POLÍTICA INTERNACIONAL
| Volumen VIII, Nro. octubre-diciembre de 0
Lima Mesa
El trumpismo: la reacción de un imperio en decadencia
Occidental; el Lejano Oriente; territorios del otrora
imperio británico, incluyendo las reservas petrolífe-
ras de Oriente Medio; así como la mayor parte de
Eurasia, o al menos las regiones europeas más in-
dustriales. Dentro de estos vastos dominios, Esta-
dos Unidos debía ejercer un control total, apoyado
en una supremacía militar, política y económica ab-
solutas. (Chomsky, 0)
Con
Norteamérica
visiblemente
a
la
cabeza
del
imperialismo,
así
como
Europa
y
buena
parte
del
planeta a su zaga, se conformó en la posguerra un
mundo unipolar, disfrazado de multilateralismo. El
imperio
estadounidense
fue
fortaleciendo
rápida-
mente su hegemonismo y reforzando el papel de
soporte principal del sistema imperialista, que tiene
hasta hoy. (Castro, 9)
Pero, con el transcurso de unos pocos años, Esta-
dos
Unidos,
aunque
siguió
encabezando
el
“blo-
que”
del
capitalismo
monopolista,
fue
perdiendo
su hegemonía en varios aspectos. Hitos principales,
que
marcaron
la
progresiva
debilidad
del
imperio
norteamericano, fueron: el crecimiento y fortaleci-
miento en todos los órdenes de la Unión Soviética
y el campo socialista; la creación de la bomba ató-
mica por los soviéticos; el desarrollo armamentísti-
co y espacial soviético; el surgimiento del Pacto de
Varsovia; la liberación de muchos países coloniales
y neocoloniales y el empuje político antimperialista
de los países tercermundistas.
Así, se fue conformando un mundo cuya estabilidad
estaba determinada esencialmente, por el equilibrio
entre las dos principales potencias nucleares: Esta-
dos Unidos y la Unión Soviética.
Pero sobrevino entonces, a nales del siglo pasado,
la desaparición de la Unión Soviética y el desman-
telamiento del socialismo europeo, considerado por
Vladímir Putin como el mayor error estratégico del
siglo
XX.
La
Humanidad
regresó
de
nuevo,
ahora
con mayor fuerza, a la unipolaridad. La hegemonía
mundial de Estados Unidos reapareció para conso-
lidarse sin un rival de importancia. Era “el n de la
historia”, pregonado a los cuatro vientos, por el nor-
teamericano Francis Fukuyama.
Sin embargo, desde los primeros tiempos del nuevo
siglo,
se
fueron
creando
condiciones
económicas,
políticas, ideológicas y militares en el mundo, que
promueven el paso a la multipolaridad. El relativo
equilibrio actual entre el poder económico, político
y militar, de la todavía primera potencia mundial y
el logrado por China, Rusia e India y otros países,
imponen, objetivamente, este cambio. Por solo citar
un ejemplo, en el ámbito económico, aunque toda-
vía
Estados
Unidos
es
la
primera
potencia,
China
puede superarla para 00 en el PIB nominal y para
09, convertirse en la primera potencia económica
mundial. (López, 0)
Pero, a ceder en hegemonía, se opone tozudamente
Estados Unidos. Como dice la tercera Ley de New-
ton, a una acción se opone una reacción y así sucede
también en los complejos componentes de la reali-
dad social. En tal sentido, la reacción de los círculos
más agresivos de ese país a la realidad geopolítica
de desaparecer como país hegemón, ha sido brutal
y se ha expresado en el trumpismo, que se conside-
ra a sí mismo el salvador de la nación, colocada al
borde del abismo y la catástrofe. (Trump, 0)
Del reconocimiento de este declive surge la consig-
na central: “Hacer América Grande Otra Vez” (Make
America Great Again, MAGA). En materia de políti-
ca exterior, prevalece la defensa de los intereses na-
cionales, expresada en dos palabras: “América Pri-
mero” (America First); la desestimación de tratados
internacionales; la subestimación a los mecanismos
multilaterales; la prevalencia de la negociación bila-
teral; el tratamiento altanero y despectivo hacia los
demás países y sus dirigentes; el uso de la agresión,
la amenaza y el arancel aduanero como herramien-
tas políticas; y la reavivación de la Doctrina Monroe,
en su nueva variante. (Trump, 0)
¿Pero qué es el trumpismo? El trumpismo, surgido
como
un
movimiento
político
en
apoyo
a
Donald
Trump, durante su campaña presidencial de 0,
09
ISSN 0-0
Revista
POLÍTICA INTERNACIONAL
| Volumen VIII, Nro. octubre-diciembre de 0
Lima Mesa
El trumpismo: la reacción de un imperio en decadencia
constituye una mezcla de ideas y políticas imperia-
les,
neofascistas,
ultranacionalistas,
racistas,
ultra-
conservadoras, antiliberales y populistas de extre-
ma derecha. No se basa en una ideología política
tradicional,
sino
en
un
pragmatismo
centralizado
en el Presidente de Estados Unidos, que considera
puntualmente las mejores decisiones para los inte-
reses del país. De ahí el carácter imprevisible de la
política norteamericana actual. (Trump, 0)
El pensamiento trumpista se combina en la práctica,
con la adoración mítica de una parte de la población
norteamericana a Donald Trump, un personaje for-
mado en el mundo de los negocios y el espectáculo,
con innegables capacidades histriónicas, capaz de
arrastrar a no pocos fanáticos a un acto tan violento
y antidemocrático, como fue el asalto al Capitolio
de la nación.
El patrón que sigue en sus discursos para movilizar
a sus seguidores fue descrito, ya en 9, por el psi-
coanalista británico Roger Money-Kyrle, en un artí-
culo denominado “La Psicología de la propaganda”
(Psychology of propaganda). Primero, hacer sentir
al auditorio humillado y victimizado; segundo, iden-
ticar al enemigo que causa estos estados; y ter-
cero, provocar una liberación catártica de energía
reprimida, bajo el lema de que, bajo su liderazgo,
se puede salvar a la nación y hacerla regresar a su
gloria anterior. (Money-Kyrle, 9, pp.-)
Pero
no
podemos
identicar
al
trumpismo
con
Donald Trump, si bien es su cabeza visible. Así lo
describe con claridad el politólogo estadounidense
Peter J. Katzenstein, quien considera que no pode-
mos pensar que votar en contra de dicho persona-
je, devolvería a Estados Unidos a su estado normal,
porque ya el trumpismo forma parte de ese país:
“El Trumpismo son los Estados Unidos”, así titula su
artículo, publicado en 09.
En ese trabajo, Katzenstein considera que el trum-
pismo se apoya en tres pilares básicos: etnonacio-
nalismo, religión y raza. El primer pilar, el etnona-
cionalismo,
tiene
sus
raíces
propias
en
la
política
de los colonos blancos, los sureños esclavistas, el
nativismo protestante y el populismo nacionalista.
El segundo, la derecha cristiana, se ha convertido en
una tremenda fuerza conservadora, en apoyo de Is-
rael y en contra del islamismo. El tercer pilar, la raza,
es motivo de suma preocupación para los sectores
racistas, que vislumbran los futuros cambios demo-
grácos, si no se toman severas medidas contra la
inmigración. (Kazenstein, 09)
Sobre el carácter fascista del trumpismo, no exis-
te total consenso entre los autores consultados. El
profesor norteamericano David Lebow, lo denomina
un tipo de “Fascismo invertido” (inverted Fascism),
como
resultado
del
desarrollo
del
neoliberalismo,
que se expresa en un autoritarismo, que corrompe
las normas democráticas. (Lebow, 09). El historia-
dor italiano Enzo Traverso, considera el trumpismo
como
una
nueva
cara
del
fascismo,
caracterizada
por el populismo de la extrema derecha. (Traverso,
09)
El profesor británico Ewan McGaugey tilda al trum-