
tado que actores europeos de peso, como Francia,
Alemania y Reino Unido han hecho determinadas
concesiones políticas para equilibrar la no interven-
ción directa en la guerra.
Por su parte, un comunicado franco-alemán, al cual
Reino Unido se asoció, condena los ataques “indiscri-
minados y desproporcionados” de Irán contra países
de la región y sus bases militares en el Golfo Pérsico
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.
Ese mismo comunicado expresa que se valorarían
“las medidas defensivas necesarias y proporcionadas
para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y
drones desde su origen” (Palacio del Elíseo, 2026).
En la práctica, Francia ha desplegado efectivos mi-
litares en el Golfo Pérsico, envió el portaaviones
Charles De Gaulle al Mediterráneo Oriental y ha de-
clarado intención de proteger el espacio aéreo de
aliados como Qatar, Jordania y Emiratos Árabes
Unidos. Las fuerzas francesas se han circunscrito a
acciones defensivas de intersección antiaérea, sin
golpear objetivos en territorio iraní.
Reino Unido, por su parte, ha autorizado el uso de
bases británicas como la “RAF Fairford” en Inglate-
rra y “Diego García” en el Océano Índico para llevar
a cabo operaciones que sean defensivas y limitadas.
Similar al caso francés, se desplegaron aviones de la
Fuerza Aérea para interceptar misiles y drones ira-
níes sobre países aliados como Qatar, Jordania, Irak
y Bahréin, además del envío del buque HMS “Dra-
gon” al Mediterráneo Oriental para defender posi-
ciones como Chipre (Loft, 2026).
En el caso de Alemania, se ha permitido el uso de
bases estadounidenses en el país para operaciones
estadounidenses sin condicionarlas a carácter de-
fensivo, lo cual fue reconocido públicamente por
Donald Trump en marzo de 2026. No obstante,
recientes declaraciones del Canciller Mertz donde
criticaba que EE. UU. no contase con un plan claro
para terminar la guerra y que Irán había humillado
a Trump, entre otros factores, generaron gran des-
contento en la Casa Blanca.
En contraste con la posición tibia de los E3
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, Pe-
dro Sánchez, presidente del Gobierno de España,
ha sido el mandatario del bloque eurocomunitario
más frontal en su oposición a la guerra, negando a
EE. UU. el permiso para utilizar las bases militares
españolas para lanzar ataques contra Irán, lo cual
desató las amenazas de Trump de aplicar arance-
les a productos españoles de importación o “cortar
todo comercio” con España.
Turquía, actor muy relevante en términos de seguri-
dad y defensa dentro de la OTAN, también ha tenido
una posición clara sobre el conflicto. El presidente
turco Erdogan adoptó una postura definida, califi-
cando los ataques como una violación flagrante del
Derecho Internacional, cerró su espacio aéreo a las
fuerzas estadounidenses y transmitió condolencias
tras el asesinato del líder supremo de Irán, Ali Ja-
menei. Al mismo tiempo, ha equilibrado su posición
con críticas a los ataques iraníes contra los países
del Golfo y ha endurecido el discurso hacia Irán con
relación a las negociaciones sobre el programa nu-
clear, previas a la guerra (Çevik, 2026).
El punto detonante de las más serias contradiccio-
nes transatlánticas ha sido el Estrecho de Ormuz y
la reticencia europea a participar en operaciones
militares para controlar el estratégico enclave. A
lo máximo que han llegado los socios europeos ha
sido a la disposición a sumarse a una coalición inter-
nacional, respaldada por un marco legal de Nacio-
nes Unidas, para garantizar la libre circulación por
el Estrecho de Ormuz, siendo Francia, Alemania y
Reino Unido los más favorables a ese escenario.
La postura que parece consolidarse entre los países
del bloque comunitario es la precisada por el presi-
dente francés Emmanuel Macron en el Consejo de
la UE en marzo pasado, cuando precisó que “los eu-
ropeos no participarán en ninguna apertura por la
fuerza del Estrecho en el contexto de las operacio-
nes de guerra y los bombardeos en curso”. Esta po-
sición intenta crear consenso entre las variopintas
posturas al interior de la UE, que van desde la com-
placencia y entusiasmo guerrerista de Viktor Orban
Las relaciones transatlánticas en el segundo mandato de Trump.
Contradicciones en la agenda de seguridad
Rodríguez Rodríguez
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ISSN 2707-7330
Revista POLÍTICA INTERNACIONAL | Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026