
La reconfiguración del Estado estadounidense durante el segundo mandato de Donald Trump:
autoritarismo doméstico y hegemonía coercitiva
Pérez Guedes
Trump le concedió al país árabe acceso a chips de
inteligencia artificial avanzada pese a advertencias
de los asesores de seguridad nacional (Soliman,
2026). Meses después, el fundador de Binance, con-
denado en EE. UU. por facilitar el lavado de dinero y
blanqueo de capitales, consiguió un indulto del pre-
sidente (Gauthier-Villars et al., 2025).
Además de estas transacciones, de la Sotilla (2026)
menciona otros negocios igualmente lucrativos: el alo-
jamiento de diplomáticos en sus hoteles, la organiza-
ción de cumbres en su resort de Doral, la venta de pro-
ductos con su nombre y las acusaciones de usar sus
propias decisiones arancelarias para mover los merca-
dos financieros a su favor. En conjunto, estas prácticas
configuran un patrón de captura de rentas públicas sin
precedentes en la historia reciente del ejecutivo esta-
dounidense, donde las decisiones políticas aparecen
sistemáticamente alineadas con los intereses econó-
micos personales del presidente y su círculo cercano.
Política exterior: el mundo como campo de dominio
La política exterior de la actual administración debe
comprenderse a partir del análisis del contexto marca-
do por un orden internacional cada vez más multipo-
lar. China se ha consolidado como un actor estratégico
relevante en varias regiones como América Latina, de
la cual es el principal socio comercial. Rusia, a pesar
del costo del conflicto en Ucrania, ha mantenido su
proyección en varios escenarios como el eurasiático y
el africano. Por su parte, los países del Sur Global han
dado algunos pasos hacia su integración y la reforma
de la gobernanza global, como lo demuestra la expan-
sión del BRICS. Frente a este panorama, la respuesta
de la administración estadounidense ha sido una com-
binación de abandono selectivo del multilateralismo,
estrategias de presión económica y reafirmación coer-
citiva del predominio de los EE. UU., principalmente en
el hemisferio occidental.
Europa y la OTAN: la fractura transatlántica
La relación de los EE. UU. con Europa atraviesa actual-
mente una profunda crisis. El Instituto de Estudios de
Seguridad de la Unión Europea (EUISS) calificó su es-
tado como una situación de bajo nivel de confianza
sin precedentes, marcada por la volatilidad e impre-
visibilidad de Washington (EUISS, 2025).
Se pudiera situar el inicio de esta crisis el 2 de abril
de 2025, cuando Trump impuso aranceles genera-
les del 20% sobre las importaciones europeas. En
respuesta a ello, la Unión Europea (UE) anunció
represalias, pero el presidente estadounidense de-
claró una pausa de noventa días, durante los cua-
les Europa redujo la mayoría de sus aranceles sobre
productos estadounidenses a cambio de un aran-
cel residual del 15% sobre productos europeos. El
instrumento europeo de "anticoerción", no llegó a
aplicarse debido, principalmente, a la dependencia
energética de Europa respecto al gas natural licua-
do de Estados Unidos (Shamim, 2026).
La crisis de Groenlandia marcó otra fractura en la re-
lación. A lo largo de 2025, las declaraciones reitera-
das de Trump sobre su deseo de adquirir el territorio
danés movilizaron una respuesta militar coordina-
da de varios aliados europeos. En enero de 2026,
Trump amenazó con aranceles del diez por ciento,
elevables al veinticinco, a ocho estados miembros
de la OTAN: Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia,
Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, por
haber enviado personal militar a Groenlandia (Fer-
nández-Bolaños, 2026; Curtis & Fella, 2026). El in-
tento intimidatorio fue neutralizado luego de que la
UE preparara medidas de represalia en el orden de
los 93 mil millones de euros y los mercados reaccio-
naran negativamente (Nardelli & Valero, 2026).
La relación transatlántica ha adquirido una lógica
exclusivamente transaccional en la que la seguridad
colectiva es condicionada a beneficios económicos
y políticos para EE. UU. Trump puso en duda públi-
camente su compromiso con la cláusula de defensa
colectiva del Tratado del Atlántico Norte hasta que
los aliados europeos acordaron, en la cumbre de La
Haya, incrementar su gasto en defensa hasta el cin-
co por ciento del PIB, el doble del objetivo anterior.
Estas dinámicas han impulsado a los países europeos
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ISSN 2707-7330
Revista POLÍTICA INTERNACIONAL | Volumen VIII, Nro. 4 octubre-diciembre de 2026