El Corolario Trump: reflexiones sobre la reinvención de la Doctrina Monroe

The Trump Corollary: Reflections on the Reinvention of the Monroe Doctrine

Le corollaire Trump : Réflexions sur la réinvention de la doctrine Monroe

O Corolário Trump: Reflexões sobre a Reinvenção da Doutrina Monroe

 

M. Sc. José López Lazo

Licenciado en Filología, Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Máster en Marketing y Gestión Empresarial, Escuela Superior de Estudios de Marketing de Madrid (ESEM) – Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Profesor Asistente en La Universidad de Relaciones Internacionales "Raúl Roa García" (ISRI). La Habana, Cuba. pepelopez170961@gmail.com https://orcid.org/0009-0009-2978-1369

Cómo citar (APA, séptima edición): López Lazo, J. (2026). El Corolario Trump: reflexiones sobre la reinvención de la Doctrina Monroe. Política internacional, VIII (Nro. 3), 382-391. https://doi.org/10.5281/zenodo.20517304

https://doi.org/10.5281/zenodo.20517304

 

 

RESUMEN Más allá de las características de personalidad del actual presidente norteamericano y los estudios sobre su perfil psicológico, lo cierto es que no debemos dejarnos confundir por el protagonismo de su comportamiento aparentemente díscolo, impulsivo e impredecible, porque tras su apariencia de “improvisador en jefe” y “generador de caos” hay antecedentes que demuestran como la incertidumbre controlada y las políticas intervencionistas subyacen en el pensamiento y la acción histórica del sistema, demostrando que a Donald J. Trump lo acompañan los fantasmas del imperio. El presente trabajo analiza la política exterior del presidente Donald Trump durante su segundo mandato (2025-2026) a partir de tres reflexiones: la vigencia de la “Teoría del Loco” en la estrategia de negociación coercitiva, la persistencia histórica de la Doctrina Monroe y sus corolarios (Roosevelt, Clark, Wolfowitz), y la emergencia de un denominado “Corolario Trump” o “Doctrina Donroe”. Mediante una revisión documental de discursos oficiales, estrategias de seguridad nacional filtradas y reportes de prensa, el texto identifica continuidades discursivas y operativas entre las doctrinas imperiales del siglo XIX-XX y las acciones unilaterales de la administración Trump, incluyendo una hipotética intervención militar en Venezuela en enero de 2026.

Palabras Clave: Política Exterior estadounidense, Teoría del Loco, Doctrina Monroe, Corolario Trump, Imperialismo intervencionista, América Latina.

 

 

ABSTRACT Beyond the personality traits of the current US president and studies on his psychological profile, we must not be misled by the prominence of his seemingly unruly, impulsive, and unpredictable behavior. Behind his appearance as "chief improviser" and "chaos generator" lies a history demonstrating how controlled uncertainty and interventionist policies underlie the system's historical thinking and actions, proving that Donald J. Trump is haunted by the specters of empire. This paper analyzes President Donald Trump's foreign policy during his second term (2025-2026) based on three reflections: the enduring relevance of the "Madman Theory" in coercive negotiation strategies, the historical persistence of the Monroe Doctrine and its corollaries (Roosevelt, Clark, Wolfowitz), and the emergence of a so-called "Trump Corollary" or "Donroe Doctrine." Through a documentary review of official speeches, leaked national security strategies, and press reports, the text identifies discursive and operational continuities between the imperial doctrines of the 19th and 20th centuries and the unilateral actions of the Trump administration, including a hypothetical military intervention in Venezuela in January 2026.

Keywords: US Foreign Policy, Madman Theory, Monroe Doctrine, Trump Corollary, Interventionist Imperialism, Latin America.

 

 

RÉSUMÉ Au-delà des traits de personnalité du président américain actuel et des études sur son profil psychologique, il ne faut pas se laisser tromper par l'importance accordée à son comportement apparemment indiscipliné, impulsif et imprévisible. Derrière son image de « maître de l'improvisation » et de « générateur de chaos » se cache une histoire qui démontre comment l'incertitude contrôlée et les politiques interventionnistes sous-tendent la pensée et les actions historiques du système, prouvant ainsi que Donald J. Trump est hanté par les spectres de l'empire. Cet article analyse la politique étrangère du président Donald Trump durant son second mandat (2025-2026) à partir de trois réflexions : la pertinence persistante de la « théorie du fou » dans les stratégies de négociation coercitives, la persistance historique de la doctrine Monroe et de ses corollaires (Roosevelt, Clark, Wolfowitz), et l'émergence d'un « corollaire Trump » ou « doctrine Donroe ». À travers une analyse documentaire de discours officiels, de stratégies de sécurité nationale divulguées et de rapports de presse, le texte identifie des continuités discursives et opérationnelles entre les doctrines impériales des XIXe et XXe siècles et les actions unilatérales de l'administration Trump, y compris une hypothétique intervention militaire au Venezuela en janvier 2026.

Mots-clés : Politique étrangère américaine, théorie du fou, doctrine Monroe, corollaire Trump, impérialisme interventionniste, Amérique latine.

 

 

RESUMO Para além dos traços de personalidade do atual presidente dos EUA e dos estudos sobre seu perfil psicológico, não devemos nos deixar enganar pela proeminência de seu comportamento aparentemente indisciplinado, impulsivo e imprevisível. Por trás de sua imagem de "improvisador-chefe" e "gerador do caos", reside uma história que demonstra como a incerteza controlada e as políticas intervencionistas fundamentam o pensamento e as ações históricas do sistema, comprovando que Donald J. Trump é assombrado pelos fantasmas do império. Este artigo analisa a política externa do presidente Donald Trump durante seu segundo mandato (2025-2026) com base em três reflexões: a relevância duradoura da "Teoria do Homem Louco" em estratégias de negociação coercitivas, a persistência histórica da Doutrina Monroe e seus corolários (Roosevelt, Clark, Wolfowitz) e a emergência de um chamado "Corolário Trump" ou "Doutrina Donroe". Por meio de uma análise documental de discursos oficiais, estratégias de segurança nacional vazadas e reportagens da imprensa, o texto identifica continuidades discursivas e operacionais entre as doutrinas imperiais dos séculos XIX e XX e as ações unilaterais do governo Trump, incluindo uma hipotética intervenção militar na Venezuela em janeiro de 2026.

Palavras-chave: Política externa dos EUA, Teoria do Homem Louco, Doutrina Monroe, Corolário Trump, Imperialismo Intervencionista, América Latina.

 

 

INTRODUCCIÓN

La segunda presidencia de Donald J. Trump comienza el 20 de enero de 2025. Con 78 años, asume la presidencia como la persona de mayor edad en ocupar el cargo, superando, solo por unos meses, a su predecesor Joe Biden. Durante las primeras jornadas de su gestión firma más acciones y órdenes ejecutivas, proclamaciones y memorandos que todos los presidentes anteriores desde Franklin D. Roosevelt en sus primeros cien días. Muchas de ellas han sido o están siendo impugnadas por los tribunales. (1) Como presidente Donald J. Trump actúa a una velocidad vertiginosa. Reordena normas políticas, sociales, económicas y comerciales. Redefine el papel de Estados Unidos en el mundo. Asfixia a Cuba y la intimida porque esa pequeña isla es una amenaza “inusual”. Quiere un nuevo orden mundial. Pero el camino que hoy tiene por delante está complicado para él y para su staff, arrastrando a la Unión a un futuro (y probablemente fatal) abismo. Están ciegos de prepotencia. Es la historia de los orígenes y la actual obsolescencia del imperio norteamericano. En el presente trabajo se exponen tres modestas reflexiones sobre estos temas, aportando varios elementos críticos para potenciales análisis posteriores.

Primera reflexión: La Teoría del Loco y la Estulticia.

“En ocasiones es algo muy sabio simular locura”. Nicolás Maquiavelo (1517)

Dado el comportamiento ambiguo y errático de Donald John Trump (45.º presidente de los Estados Unidos entre 2017 y 2021, y hoy 47.º presidente de la Unión), son muchos los que le brindan el calificativo de “loco”, “alocado”, “disparatado”, etc., (e incluso para algunos “gracioso”, hasta que los incumbe), esto como si fuera algo novedoso o innovador, pero lo cierto es que la “Teoría del Loco” tiene su antecedente en la presidencia norteamericana siendo una de las características principales de la política exterior conducida entre 1969-1974 por el 37.º presidente de los Estados Unidos, Richard Milhous Nixon.

Durante años Richard M. Nixon intentó convencer a muchos de que estaba “medio loco”, y que su comportamiento cotidiano era volátil e irracional, suponiendo que de este modo, en los tensos años de la Guerra Fría, los líderes de varios países, sobre todo aquellos pertenecientes al “hostil” Bloque Socialista, temerosos de una impredecible respuesta estadounidense, evitarían provocar a los Estados Unidos.

Todavía hoy, la premisa fundamental de la “Teoría del loco” se basa en que “la apariencia de irracionalidad hace que amenazas, que de otro modo serían poco creíbles, parezcan creíbles”. Según varios autores, Nixon arribó a este enfoque “estratégico”, no leyendo a Nicolás Maquiavelo, sino de manera independiente, como resultado de sus observaciones y su experiencia práctica (2). En este sentido, Nixon habría dicho a su jefe de personal H. R. Haldeman:

“La llamo la Teoría del Loco (...). Quiero que los norvietnamitas crean que he alcanzado el punto en el que podría hacer lo que fuera para parar la guerra. Correremos el rumor de que, ¡por amor de Dios, conoces a Nixon, está obsesionado con el Comunismo! ¡No lo podemos reprimir cuando está furioso, y tiene la mano en el botón nuclear!, y el mismo Ho Chí Minh estará en París en dos días suplicando por la paz” (3).

Un Richard M. Nixon, presionado y deprimido, intentaba usar la “Estrategia del Loco” para forzar al gobierno norvietnamita a negociar la paz, urgido de terminar la Guerra de Vietnam (como hoy Trump con la agresión a la República Islámica de Irán), e incluso, según un informe de la CIA, desclasificado en febrero de 2018, Nixon puede haberle sugerido al presidente Thieu de Vietnam del Sur en julio de 1969, que las dos rutas que consideraba para finalizar la guerra eran o bien el establecimiento de un gobierno de coalición o bien una opción de armas nucleares (4). El final de la historia es conocida por todos. Hoy, en medio de cambios internacionales estructurales, redes sociales, y la emergencia de un mundo multipolar liderado por grandes potencias como Rusia y China, con un comportamiento más ajustado a estos tiempos y sus reclamos, a Donald J. Trump, puede irle mucho peor de lo que, en su época, le fue a Richard M. Nixon, arrastrando consigo hacia el futuro a un Estados Unidos derrotado y desacreditado ante la opinión pública mundial.

Segunda reflexión: Algunos fantasmas del Imperio.

En la actualidad, son muchos los ejemplos que caracterizan el comportamiento díscolo del presidente Donald Trump como un ejemplo de la “Teoría del loco”.

Esto se aplica bilateralmente lo mismo hacia Estados llamados “hostiles” (Cuba, Venezuela (y todo lo que considere progresista (¿socialista?) en América Latina); Irán, la República Popular Democrática de Corea, Rusia, China, (y todos sus aliados políticos y/o comerciales, etc.); como también contra Estados hasta ahora considerados “aliados” (México, Canadá, Dinamarca (Groenlandia), la Unión Europea (por extensión la -actualmente molesta y presionada- OTAN, etc.).

Adicionándole al complejo algoritmo, una macrolínea política en contra de la globalización, la multilateridad, la internacionalización del comercio y la figura supranacional de la Organización de las Naciones Unidas (mientras secuestra convenientemente su Consejo de Seguridad), una política que niega (por inconveniente) el mismo Orden Internacional patentizado por el imperialismo estadounidense hace décadas e intenta imponerse mundialmente (e incluso en los mismos Estados Unidos) con un viejo estilo de “matón de barrio”.

La situación se complica aún más cuando, según la experta estadounidense en relaciones internacionales Roseanne W. McManus (5), el propio Trump afirma que en su estrategia está haciendo uso de la “Teoría del loco”, una declaración contraproducente, que a tenor con los preceptos de la posverdad, pone en duda cualquier creencia u opinión genuina sobre su “locura” o quizás para muchos la legitima (porque ningún loco se reconoce como tal).

Pero la “Teoría del loco” ya no sorprende ni funciona desde hace años en política internacional, y cada vez más, (a pesar de los confusos inicios, porque hoy ya nadie espera esa conducta de un presidente y mucho menos del presidente de Estados Unidos), se percibe con más claridad cómo las amenazas de Trump no son resultado de una reacción emocional personal, temporal e improvisada, sino la consecuencia de una “teatralización” o “puesta en escena” que aprovecha su personalidad mediática para imponer un asumido “procedimiento operativo estándar” con precedentes en la política norteamericana imperial. Si personalmente Trump está loco o no, es irrelevante.

Por cierto que últimamente se le ve agotado, y es que “actuar” públicamente todo el tiempo (sin claridad en las líneas o parlamentos adecuados) confunde y agota; y “custodiar” un gabinete incompetente (mientras trata de ejecutar sus irracionales compromisos con patronos internos y externos), también. Pero, más allá de esto, lo cierto es que él, como todos ellos, responden a un establishment, hoy muy polarizado, y a sus doctrinas históricas y actuales. Repasemos algunas de ellas.

a. La Doctrina Monroe

Con la finalización de la Revolución Americana, Alexander Hamilton (no aquel del famoso musical de Broadway sino el verdadero), en sus Documentos Federalistas, expone ya sus deseos de consolidar a Estados Unidos como potencia mundial. Una potencia dominante en un Nuevo Mundo que en el futuro actuara como intermediario entre las potencias europeas y cualquier nuevo país que “florezca” cerca de Estados Unidos.

Por otra parte, el 2 de diciembre de 1823, durante su séptimo discurso anual sobre el Estado de la Unión, el presidente James Monroe articula por primera vez una doctrina que recibiría su nombre en 1850, y que puede resumirse de la siguiente manera: “ (...) el Nuevo Mundo y el Viejo Mundo deben seguir siendo esferas de influencia claramente separadas y, por lo tanto, los esfuerzos adicionales de las potencias europeas por influir o controlar los estados soberanos de la región, se considerarían una amenaza para la seguridad estadounidense” (6). Cualquier parecido con la realidad actual no es pura coincidencia.

El documento completo de la Doctrina Monroe, escrito principalmente por el entonces secretario de Estado y futuro presidente de los Estados Unidos, John Quincy Adams, es un documento extenso, redactado en lenguaje diplomático, que en su declaración introductoria asevera que:

“Se ha juzgado propicia la ocasión para afirmar como principio en que están en juego los derechos e intereses de los Estados Unidos, que los continentes americanos, por la condición libre e independiente que han asumido y mantienen, no deben ser considerados de ahora en adelante como sujetos de futura colonización por ninguna potencia europea”.

Los escenarios del siglo XX favorables para su implementación todavía demorarían un poco, pero hoy en el siglo XXI la Doctrina Monroe se convierte en uno de los principios más antiguos de la política exterior estadounidense (“América para los (norte)americanos”), que con el tiempo ha llegado a definir una esfera de control e influencia reconocida e invocada en distintas épocas por varios presidentes norteamericanos, entre ellos, Ulysses S. Grant, Theodore Roosevelt, John F. Kennedy o Ronald Reagan.

b. El Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe

En 1904 Theodore Roosevelt añadió el Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe. En su actualización afirmaba el derecho de Estados Unidos a intervenir en Latinoamérica en casos de "faltas flagrantes y crónicas por parte de una nación latinoamericana", y para evitar la intervención de los acreedores europeos. Todo lo cual convertía a la Doctrina en una eficaz herramienta para obligar a las naciones latinoamericanas que no cumplían sus deudas con bancos e intereses comerciales europeos y estadounidenses y obtener, por la fuerza, beneficios económicos.

Por supuesto que esta declaración de la política exterior estadounidense basada en la primacía militar provocó indignación entre los países de Latinoamérica, pero más allá de las declaraciones y protestas, desde entonces, el Corolario Roosevelt convirtió a los Estados Unidos en el " policía” hemisférico, afirmando su dominio en la zona.

A casi siglo y medio de distancia, nuevamente cualquier parecido a la situación actual provocada por los Estados Unidos en el Caribe y Suramérica, invocando una supuesta, absurda y homicida lucha contra las drogas y el narcotráfico, incluyendo los casos de México, Colombia y Venezuela, etc., tampoco es mera coincidencia.

c. El Memorándum Clark

Otra vuelta de rosca que favoreció el intervencionismo estadounidense en el hemisferio fue el Memorándum Clark, redactado el 17 de diciembre de 1928 por J. Reuben Clark, subsecretario de Estado del presidente Calvin Coolidge, y publicado oficialmente en 1930 por la administración del presidente Herbert Hoover.

El Memorándum Clark declaraba que las intervenciones de Estados Unidos en la región no estaban sancionadas por una Doctrina Monroe basada únicamente en conflictos de intereses entre Estados Unidos y las naciones europeas, sino que intervenir era “un derecho” de Estados Unidos como Estado, refiriendo sutilmente que en la Doctrina Monroe no se aludía a las interacciones entre su país y las naciones latinoamericanas, y legitimando así, por derecho del imperio, el uso de la fuerza militar estadounidense para intervenir en cualquiera de los países latinoamericanos que lo merecieran. Bajo su sombra, el siglo XX vivió una larga serie de intervenciones militares estadounidenses en América Latina.

d. La Doctrina Wolfowitz

Más cercana en el tiempo, una actualización de la idea de los Estados Unidos como posible “gendarme” no solo de Latinoamérica sino del mundo, se expone en la Guía de Planificación para la Defensa de 1994-1999, conocida también como Doctrina Wolfowitz.

El documento fechado el 18 de febrero de 1992, fue reescrito y publicado oficialmente con celeridad, el 16 de abril del mismo año por la oficina del Subsecretario de Defensa para la Política de EE. UU., Paul Wolfowitz, luego de que una indiscreta filtración al New York Times lo hiciera público el 7 de marzo cuando aún no estaba prevista su circulación pública.

 

El instrumento que esbozaba una política de unilateralismo y acción militar preventiva para suprimir las posibles amenazas de otras naciones y evitar que las ‘dictaduras’ ascendieran a la categoría de superpotencia, inmediatamente confrontó fuertes críticas por su carácter furiosamente imperialista y luego de su filtración a la prensa tuvo que ser “suavizado”.

Sin embargo, en una primera versión del documento, al referirse a la realización de posibles intervenciones preventivas en todo el mundo, se exponían argumentos que mostraban los auténticos intereses imperialistas del gobierno estadounidense:

“La doctrina establece el derecho de EE. UU. a intervenir cuando y donde lo crea necesario. Aunque Estados Unidos no puede convertirse en el policía del mundo, al asumir la responsabilidad de corregir todos los errores, mantendremos la responsabilidad preeminente de abordar selectivamente aquellos errores que amenacen no solo nuestros intereses, sino los de nuestros aliados o amigos, o que puedan perturbar gravemente las relaciones internacionales”.

“La doctrina establece el papel de liderazgo de Estados Unidos dentro del nuevo orden mundial. Los Estados Unidos deben mostrar el liderazgo necesario para establecer y proteger un nuevo orden que promete convencer a los competidores potenciales de que no necesitan aspirar a un papel mayor ni adoptar una postura más agresiva para proteger sus intereses legítimos”.

“En los ámbitos no relacionados con la defensa, debemos tener suficientemente en cuenta los intereses de las naciones industriales avanzadas para disuadirlas de que desafíen nuestro liderazgo o traten de anular el orden político y económico establecido. Debemos mantener el mecanismo para disuadir a los competidores potenciales de aspirar siquiera a un papel regional o global más amplio”. (7)

Tercera reflexión: El Corolario Trump a la Doctrina Monroe.

-The Trump’s MAGA: the Trump’s way to “Make America Great Again”.

-“America First” (o los Estados Unidos contra el mundo).

Durante su primer mandato, en agosto de 2017, el presidente Donald J. Trump, ya había mencionado la posibilidad de realizar una intervención militar en Venezuela insinuando como justificación el uso de la Doctrina Monroe. (8)

Posteriormente, en mayo de 2018, durante la 73ª Asamblea General de la ONU, el presidente Trump reitera su compromiso con la implementación de la Doctrina Monroe (9).

Y luego, durante la 8452ª reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, celebrada el 26 de enero de 2019, el representante de Cuba ante ese organismo denuncia que: "La actual Administración de los Estados Unidos de América ha declarado que la Doctrina Monroe está vigente". (10)

El 20 de enero de 2025, Donald J. Trump asume el cargo por segunda ocasión y se convierte en el 47º presidente de los Estados Unidos. En esta oportunidad, que el presidente Trump trate al hemisferio occidental como una esfera de influencia “únicamente” estadounidense se justifica (en primera instancia) por los intereses comerciales de China en una región donde Estados Unidos debe ser el socio comercial “preferido”. (11) Trump y sus socios no desean ni los BRICS ni una Comunidad de Futuro Compartido para América Latina y el Caribe.

Por otra parte, en su Estrategia de Seguridad Nacional 2025 (NSS-noviembre 2025) los Estados Unidos reivindican el uso de la Doctrina Monroe para “restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental", y en ese mismo documento se anuncia el Corolario Trump como una “actualización” de la Doctrina Monroe (renombrada Donroe) que busca dividir el mundo en términos de esferas de influencia dominadas por Rusia, China y Estados Unidos. (12)

La antigua y vigente doctrina está siendo ahora “reinterpretada” por el presidente Donald J. Trump y sus patrocinadores, a través del llamado “Corolario Donroe”, (el Corolario Trump a la Doctrina Monroe), reconocido así en el desclasificado documento del Departamento de Guerra de los Estados Unidos titulado “Estrategia Nacional de Defensa 2026”; un documento concebido para “restaurar la paz a través de la fuerza con vistas a alcanzar una nueva era dorada para América”. (¿América?, por supuesto que los Estados Unidos de América).

Llega la hora del “hard-power”. Durante la madrugada del 3 de enero de 2026, Estados Unidos viola la Carta de la ONU y la soberanía de Venezuela, y lanza la Operación Resolución Absoluta, una artera y fugaz redada militar-policial contra Venezuela. Las supuestas “locuras” de Trump y su equipo toman vidas venezolanas y cubanas, ya que 32 combatientes internacionalistas cubanos, resistiendo hasta el final en desiguales condiciones de lucha, mueren con honor, asesinados en sus posiciones de combate.

Finalmente los soldados estadounidenses capturan y secuestran a su presidente constitucional Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, alegando supuestos cargos de narcoterrorismo. El presidente Donald J. Trump junto a miembros de su gabinete, observan la acción desde la residencia de Mar-a-Lago como si se tratara de imágenes de un videojuego. Más tarde dejarían claro que la razón central para la acción es el acceso al petróleo venezolano. (13)

Durante el mes de enero de 2026, el presidente Donald J. Trump hace declaraciones a la prensa afirmando que “la acción (en Venezuela) es una aplicación de la Doctrina Monroe ahora refinada como Doctrina Donroe” (14), y declara que su objetivo general es afirmar el dominio estadounidense sobre su mitad del planeta (la mitad estadounidense), un dominio que desde ahora “nunca más volverá a ser cuestionado en el hemisferio occidental". (15)

Estados Unidos hace uso, una vez más, de sus pretendidos y anunciados “derechos” doctrinales de gendarme hemisférico y mundial. En su mira, los países que constituyen una amenaza para la seguridad estadounidense. Cuba indoblegable como blanco, a pesar de no constituir una amenaza para los Estados Unidos.

Más tarde vendría la vergüenza “americana” de Irán, una guerra donde las fuerzas agresoras, deliberadamente, masacran niñas de entre siete y doce años en la escuela primaria Shajare Tayebé de Minab, provincia de Hormozgán, en el sur de Irán, una instalación civil alcanzada el 28 de febrero de 2026 por tres misiles Tomahawk, un claro ejemplo del Nuevo Orden Mundial de Donald J. Trump.

Minab es el Guernica de nuestros tiempos.

CONCLUSIONES

En un mundo en pleno proceso de mutación, los fenómenos en constante cambio prefiguran el futuro, entre ellos: la internacionalización de la economía, las finanzas, y el comercio; la nueva revolución tecnológica; la transformación del socialismo; y también la justificación del armamentismo; las concatenaciones globales del terrorismo y el narcotráfico; la guerra, la amenaza nuclear.

Tales fenómenos, y otros, hacen surgir nuevos espacios de reflexión dentro de una realidad global en permanente evolución donde las prácticas internacionales ya no deben ser legitimadas a través de arquetipos, conceptos y prácticas preexistentes o modelos y patrones preestablecidos obsoletos, una experiencia histórica y cotidiana en la cual los tipos ideales y las representaciones lógicas propias del pensamiento imperialista, neoliberal y (neo)colonialista deben quedar atrás, aunque mueran de un modo difícil.

Más allá de Donald J, Trump una nueva época amanece: ¿Posimperialismo? ¿Poscapitalismo? ¿Comunidad de Futuro Compartido? ¿Socialismo? Primero hay que detener a Trump y al neofascismo. El “no pasarán” depende de todos. En general el mundo debe despertar si quiere un buen futuro o tan siquiera un futuro. Concluyen estas reflexiones (sobre asuntos en pleno desarrollo) con dos preguntas: ¿Podrá finalizar Donald J. Trump su segundo mandato? ¿Su ausencia cambiaría las pautas de la política estadounidense presente y futura?

En el presente trabajo se han identificado continuidades discursivas y operativas entre las doctrinas imperiales del siglo XIX-XX, así como en las acciones unilaterales actuales de la administración Trump, pero la extensión y complejidad del tema en los estudios políticos sugieren nuevas y constantes revisiones y actualizaciones de este por la importancia que este reviste en la geopolítica actual tanto a nivel regional como global.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Después de Venezuela, Trump ofrece pistas sobre lo que podría ser el futuro. (2026, 5 de enero). The New York Times. https://archive.md/5NvqT#selection-551.0-551.60

Doctrina Monroe. (s.f.). History. https://www.history.com/topics/westward-expansion/monroe-doctrine

García Cano, R., Toropin, K., & Tucker, E. (2026, 3 de enero). EE. UU. planea "controlar" Venezuela y explotar sus reservas petroleras, afirma Trump, tras la operación para derrocar a Maduro. AP News. https://apnews.com/article/venezuela-us-explosions-caracas-ca712a67aaefc30b1831f5bf0b50665e

Gramer, R. (2018, 2 de febrero). Tillerson elogia la Doctrina Monroe y advierte a Latinoamérica sobre las ambiciones imperiales de China. Foreign Policy. https://foreignpolicy.com/2018/02/02/tillerson-praises-monroe-doctrine-warns-latin-america-off-imperial-chinese-ambitions-mexico-south-america-nafta-diplomacy-trump-trade-venezuela-maduro/

Haldeman, H. R. (1978). The ends of power. https://archive.org/details/endsofpower00hald

How many executive orders has Trump signed in 2025?: A look at the president's first month back in office. (2025, 20 de febrero). NBC New York. https://www.nbcnewyork.com/news/politics/how-many-executive-orders-has-trump-signed-2025-first-month/6157457/

Kimball, J., & Burr, W. (2018, 20 de febrero). Nixon, Thieu, and the bomb: CIA report sheds light on Richard Nixon's madman diplomacy. Unredacted. https://unredacted.com/2018/02/20/thieu-and-the-bomb-cia-report-sheds-light-on-richard-nixons-madman-diplomacy/

McManus, R. W. (2019). Revisiting the madman theory: Evaluating the impact of different forms of perceived madness in coercive bargaining. Security Studies, 28(5), 976–1009. https://doi.org/10.1080/09636412.2019.1662482

Naciones Unidas, Consejo de Seguridad. (2019, 26 de enero). S/PV.8452: Septuagésimo cuarto año: 8452ª sesión. https://www.un.org/en/ga/search/view_doc.asp?symbol=S/PV.8452

Trump afirma que considera una acción militar en Venezuela. (2017, 11 de agosto). Voice of America. https://www.voanews.com/a/trump-military-action-venezuela/3982464.html

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